AVANCE DEL PROYECTO HISTORIA GENERAL DE SONORA

El avance del Proyecto Historia General de Sonora ha llevado el paso que corresponde a un proyecto de gran envergadura; la organización que garantizará el éxito del mismo requiere de mucha planeación, trabajo y diálogo entre las instituciones que están participando y en ello se han ocupado éstos primeros meses. Sin embargo, simultáneamente al trabajo de organización se realizan algunos importantes de investigación, recopilación documental y consulta bibliográfica. Las instituciones están también elaborando los proyectos específicos que le corresponde a cada una de ellas y éstos están siendo discutidos en el seno del Consejo Directivo que se viene reuniendo periódicamente. A la fecha se han efectuado cinco juntas de Consejo, habiéndose discutido, en el orden en que se nombran, los proyectos específicos de la Historia Colonial de Sonora (Tomo II), Porfirismo y Revolución (Tomo IV). Historia Contemporánea de Sonora (Tomo V) y Sonora en el México Independiente (Tomo III). En el número anterior del Boletín nos ocupamos someramente del proyecto presentado por el Instituto de Investigaciones Históricas de la U.N.A.M. para estudiar el período correspondiente a la Historia Colonial de Sonora, en este número nos ocuparemos del proyecto sometido a la consideración del Consejo Directivo por el Centro Regional del Noroeste del I.N.A.H. y que corresponde al Tomo IV, relativo al Porfirismo y Revolución.

Este tomo comprenderá el período 1876-1929 y el Centro Regional del I.N.A.H., bajo la dirección de la Mtra. Cynthia Radding, ha fijado como objetivos particulares los siguientes:

Relacionar este período con los antecedentes coloniales y republicanos, así como con la configuración actual de la Sociedad Sonorense, con el fin de identificar los procesos de cambio más significativos para la explicación de la historia regional de Sonora.

Analizar críticamente las evidencias históricas sobre los distintos grupos y clases en formación durante este período para interpretar la intensidad y dirección de la transformación socioeconómica que lo caracteriza.

Enriquecer las fuentes documentales y la historiografía tradicional, sobre todo para el subperíodo de la Revolución, con el método de historia oral, y, de esta manera, rescatar el material que puede fundamentar nuevas conclusiones.

Para realizar el trabajo correspondiente a este período, el INAH lo ha dividido en los siguientes subperíodos:

  1. 1876-1882. Los inicios del régimen porfiristo que manifiestan los conflictos entre la tradición federalista o regionalista y las fuerzas centralistas que consolidan el poder de Porfirio Díaz.
  2. 1883-1905. Consolidación del poder porfirista, cimentando sus bases da autoridad política y de programa económico cuyas características sobresalen en materia de las relaciones de propiedad, la magnitud de las inversiones extranjeras y las innovaciones tecnológicas y crediticias.
  3. 1906-1910. Precursores de la Revolución: La Huelga de Cananea, las actividades del Partido Liberal y sus agrupaciones asociadas y la concientización de un grupo de hacendados-comerciantes en oposición al centralismo porfirista.
  4. 1910-1917. La etapa militar de La Revolución.
  5. 1918-1929. La reconstrucción socioeconómica de la posrevolución con la concentración de poder en el nuevo régimen centralista a partir del triunfo constitucionalista.

Para darle cierta uniformidad al contenido del Tomo, el material de cada subperíodo está organizado dentro de cuatro temas generales, a saber:

  1. La política.
  2. Las instituciones y estructura jurídica.
  3. Análisis socioeconómico incluyendo la interpretación de los datos cuantitativos.
  4. La formación de las clases y grupos sociales, destacando los movimientos sociales que ocurrieron durante los diferentes subperíodos.

La fecha de entrega de los textos para su publicación se ha fijado, de común acuerdo, para el mes de Septiembre de 1984, por lo cual se cuenta con un período de 30 meses para que cada institución termine con el tema que le corresponde.

Nuestra Sociedad Sonorense de Historia está también en deuda con el Sr. Ing. Jorge Díaz Serrano quien después de participar en nuestra junta mensual correspondiente al mes de Julio, nos regaló la copia fotostática del Tomo XVIII de la Colección Chimalistac: KING ESCRIBE A LA DUQUESA, Correspondencia del P. Eusebio Fco. Kino con la Duquesa de Aveiro y otros documentos por Ernest J. Burrus, S.J. Un valioso documento que será de gran utilidad a nuestros investigadores, ya que la edición está agotada y solo se imprimieron 225 ejemplares. Gracias a nuestro compañero y amigo.

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NACOZARI DE GARCIA Y SUS FERROCARRILES
Por: Epifanio Zamorano Ramos

Allá por el año de 1660 fueron descubiertas las primeras minas en la región cercana al pueblo de Nuestra Señora del Rosario de Nacozari de la Provincia de Sonora, que durante muchos años fueron poco y mal trabajadas por el constante peligro que representaban los Apaches; pero a partir de 1867 en que la Empresa Moctezuma Cooper Co., adquirió en compra las principales minas regionales, y fue localizado el yacimiento cuprífero "Los Pilares", fueron trabajadas a toda su capacidad, propiciando un auge económico en la región y su zona de influencia.

La gran cantidad de mineral que habría de extraerse de "Los Pilares", llevó a la Moctezuma Cooper Co., a construír un Ferrocarril de vía angosta de 0.914 metros de escantillón, y una longitud de 8 kilómetros que separa a Nacozari de "Los Pilares", con una pendiente en algunos de sus tramos de hasta el 3.5%, ya que Nacozari se encuentra a 1040 metros sobre el nivel del mar y Pilares a 1300. Para beneficiar el mineral se construyó en Placeritos de Nacozari, una gran planta de beneficio. Este ferrocarril minero fue puesto en servicio en los últimos años del siglo pasado.

Dos locomotoras desarmadas; a las que se les asignaron los números Uno y Dos; (ésta última habría de conducir Jesús García el día de su holocausto, 7 de Noviembre de 1907) más de 40 góndolas mineras; rieles y demás materiales necesarios para la construcción, fueron transportadas desde Naco a través de la abrupta serranía en enormes carromatos tirados por pardas hasta de 20 mulas guiados por muy hábiles y experimentados carreros.

Dado el ensanchamiento de sus propias operaciones, así como el incremento de la producción de las minas localizadas en la zona de influencia de Nacozari, Moctezuma, Arizpe, Izábal, (hoy Esqueda) etc., y con el objeto de contar con una vía de comunicación rápida y eficiente para dar salida a sus productos y transportar a Nacozari los materiales y elementos que requería, llevaron a la Moctezuma Cooper Co., a interesar a los Directivos del Ferrocarril Southern Pacific Co., de Estados Unidos del Norte, para construír un Ferrocarril de vía ancha de escantillón standard de 1.435 metros, que unieron a Nacozari con aquel país. Fue así como aquella Empresa inició pláticas con el Gobierno, Federal Mexicano con el fin de obtener la concesión necesaria. Concluidas satisfactoriamente éstas, fue publicado el día 30 de Agosto de 1899 en el Diario Oficial de la Federación, el Contrato celebrado el día 16 de aquel propio mes y año, en el que intervino en representación del Gobierno de la República el General Francisco A. Mena, Secretario del Estado y del Despacho de Comunicaciones y Obras Públicas y por parte de la Empresa ferroviaria, el C. Pablo Martínez del Río.

La concesión fue por 99 años. La línea partiría de un punto de la frontera con los Estados Unidos dentro del Estado de Sonora, y debería llegar en su primera etapa hasta Nacozari, quedando facultada la empresa contratante a prolongar la vía en dirección del Río Yaqui, pasando por el Valle del mismo nombre y concluirla en la desembocadura del mismo, o en otro lugar cercano, en la costa del Golfo de California.

Agua Prieta fue escogida como punto inicial de aquel Ferrocarril que se le dió el nombre de Nacozari; habiéndose principiado el tendido de rieles durante 1901. Al año siguiente quedaron inaugurados los primeros 89 kilómetros de vía herrada que alcanzó hasta Estación Cos, (hoy Vigía) y para 1904 se arribó con el tendido de rieles hasta el propio Nacozari con una extensión de 123.2 Kms. de vía troncal.

Hacia el sur de Nacozari se llevaron a cabo algunos trabajos de reconocimiento, y hasta rebajes y recortes que aún hoy se pueden apreciar; pero no llegó a clavarse un solo riel.

Aquel Ferrocarril operó magníficas utilidades durante los años de bonanza minera, pero a partir del día lro. de Junio de 1949 en que la Moctezuma Cooper Co., dejó de operar, vino el desplome económico y la línea empezó a perder dinero convirtiéndose la situación insostenible. A principios de 1865 los concesionarios optaron por entregarlo al Gobierno Mexicano, con la pretensión de que éste les liquidara la parte proporcional del tiempo que aún le restaba a la concesión; pretensión que les fue terminantemente rechazada, y en base a ello, con fecha 2 de Julio de 1965, el Southern Pacific Co., notificó oficialmente al Gobierno Federal Mexicano, que efectivo el día 16 de Agosto de aquel año, dejaría de operar su subsidiario el Ferrocarril de Nacozari y que abandonaría la línea, más antes de llegarse aquella fecha, pasaron al lado Americano las locomotoras y demás material rodante útil.

Ante esta grave situación que amenazaba con dejar aislada aquella amplia zona del Estado; la Dirección General de Ferrocarriles en Operación, dependiente de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, se hizo cargo de la línea abandonada, consiguió prestadas locomotoras de los Ferrocarriles del Pacífico y Sonora-Baja California y logró que el servicio de trenes no llegara a paralizarse. Poco después se inició la rehabilitación de la vía que se encontraba en un estado desastrozo.

Por Decreto Presidencial de Junio 1ro. de 1968, el antiguo Ferrocarril de Nacozari, quedó incorporado al sistema del Ferrocarril del Pacífico, cuyas vías ya habían alcanzado a unírsele en Agua Prieta desde Septiembre 15 de 1967, mediante un ramal de 37,100 metros construído desde Naco.

Hoy el ramal de Nacozari ha adquirido gran importancia, ya que a través del mismo se canaliza la mayor parte de la producción regional, incluyendo los de la mina La Caridad; y por sus vías entra asímismo a la región, la mayor parte de lo que se requiere en esa amplia zona.

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"LAS FUENTES LOCALES PARA LA HISTORIA REGIONAL DE SONORA"
Por: M.H. Cynthia Radding

Introducción (1)

La historia de un país o región tiene sus orígenes, ante todo, en la historia de sus comunidades. Los pueblos y ciudades actuales de Sonora reflejan en sí mismos el desarrollo de la sociedad regional a través de los hechos y procesos locales de índole económica, social y política cuya trayectoria repercute en la formación de instituciones nacionales. La historia regional representa el nivel intermedio entre los estudios netamente locales y el marco nacional: su ámbito social parte de la comunidad "la patria chica" para comprender un territorio más amplio, integrándolo con los poblados que formen su núcleo. La investigación regional enfoca su metodología en la dialéctica que mueve continuamente en ambos sentidos entre lo particular y lo general, entre lo teórico y lo concreto. Si bien la historia, como todas las ciencias sociales, combina los elementos básicos de la descripción fáctica y el análisis, la historia regional tiende a aproximarse a las interpretaciones más generales y de mayor aplicación que los estudios locales simplemente porque cuenta con un cúmulo mayor de experiencias pasadas lo cuál permite el análisis comparativo. Lo anteriormente dicho no niega de ninguna manera que la historia local admita los méritos de análisis en su tratamiento, sino que afirma que la historia particular de la comunidad cobra significado cuando esté relacionada con el contexto regional y nacional.
Cuando entendemos la importancia de la comunidad para la historia se nos vuelve evidente que sus raíces se encuentran en los archivos de los pueblos. El quehacer histórico busca la huella que el hombre deja de sí mismo en la palabra escrita y hablada. Los repositorios de documentos escritos, así como los "archivos sonoros" de testimonios orales, conservan la evidencia que el historiador analiza para llegar a conclusiones interpretativas sobre la experiencia pretérita y actual de la sociedad que estudia. El análisis histórico se deriva de la, confrontación de datos diferentes y a veces conflictivos y, por ende, requiere de diversas fuentes de información procedentes de distintos niveles y sectores. En este sentido cobran significado las categorías de archivos según el nivel de autoridad (nacional, estatal, regional o local) y el sector (civil, eclesiástico o particular) Por eso afirmamos que el desarrollo de la ciencia histórica pende del estado de conservación de los archivos de todos los niveles, cuyo principio es la comunidad, es decir, el archivo local.

El Registro de los Archivos Locales

Los acervos documentales registrados por el Centro Regional del I.N.A.H. comprenden los tres sectores de civil, eclesiástico y particular en dos niveles básicos: local y el estatal. El Cuadro No. 1.1 anexo demuestra los niveles de correspondencia entre los archivos netamente locales y los acervos estatales o regionales del mismo sector. Explicaremos brevemente su contenido.
A nivel local, los archivos actuales e históricos, denominados civiles u oficiales, son el producto de la vida administrativa de los municipios y, por lo tanto, reproducen su movimiento en los papeles que conservan. Los archivos administrativos suelen ser la fuente principal para los archivos históricos en cuanto a que son los acervos que con más frecuencia pasan a la propiedad pública para su conservación. Los archivos civiles incluyen los acervos propiamente de los Ayuntamientos, las actas de cabildo y los documentos que generan los departamentos, comités y agencias que dependen de la autoridad municipal; los archivos de los Juzgados locales y de distrito; el Registro Civil; el Registro Público de Propiedad y de Comercio y las Agencias de Minas. De los últimos tres nombrados, las Oficialías de Registro Civil y de Registro de Propiedad dependen de la Oficialía Mayor del Estado, pero revisten carácter local en cuánto a que abarcan comunidades o zonas. Las Agencias de Minas toman el mismo carácter local, aún cuando son dependencia federal de la Secretaría de Patrimonio y Fomento Industrial.
En el mismo nivel, los archivos parroquiales corresponden no sólo a la comunidad religiosa, sino también, al núcleo poblacional cuya historia demográfica y social es reflejada en las actas de bautizos, matrimonios y entierros; en los libros referentes a la colección de diezmos, a las cofradías y a otras organizaciones asociadas con la iglesia y en las circulares y anotaciones de visitas por las autoridades eclesiásticas.
Corresponden al nivel estatal o regional en el ramo civil los diversos archivos producidos por diferentes departamentos o secretarias del Gobierno del Estado así como los acervos estatales en los cuales son concentrados archivos procedentes de varios pueblos. Citamos como ejemplo de este último caso el Archivo Judicial del Estado de Sonora, el Archivo de la Dirección Estatal del Registro Civil y el Archivo General de Notarías. En el ramo eclesiástico, los archivos episcopales o diocesanos incluyen no sólo los informes, padrones y otros datos enviados a la mitra desde los pueblos, sino también, a semejanza con los archivos estatales aquí anotados, concentran los libros de duplicados de las actas sacramentales de todas las parroquias bajo su jurisdicción.
Los archivos particulares y de empresas se encuentran en una categoría distinta a los archivos civiles y eclesiásticos aunque mantienen el carácter local anteriormente referido. Son acervos documentales que comprenden las actividades de una familia o compañía identificada principalmente con cierta comunidad o subregión. Cabe señalar aquí como ejemplo los archivos legales y administrativos de la Compañía Minera de Cananea, S.A. empresa que ha dominado la vida económica y social de Cananea desde sus inicios a finales del siglo pasado. Los archivos particulares son de inestimable valor tanto para la historia social como para la biografía política.
Es menester valorar los archivos según dos matrices fundamentales: su función administrativa y su contenido histórico. El primer renglón comprende el use y destino originales de los documentos para constatar un servicio público, un derecho o una institución legal. Este valor primario caracteriza a los archivos actuales o de trámite que afectan directamente la administración pública y la vida cotidiana de la comunidad. En el segundo renglón, una vez terminado su valor de trámite los archivos se vuelven acervos históricos y forman parte del patrimonio nacional. Cabe destacar que la información sobre el pasado preservada en los archivos no sólo es materia indispensable para el investigador, sino que es recurso que fundamenta las decisiones tomadas por los gobernadores en la actualidad. En la administración pública, es preciso contar con los archivos históricos para poder mantener continuidad y coherencia en los programas de gobierno y los servicios al público.
El Registro de Archivos de Sonora es el fruto de un proyecto de investigación básica y de conservación de las fuentes históricas que representa una preocupación fundamental del Centro Regional del Noroeste del INAH desde que el Instituto inició sus funciones en la región el año de 1973. En la fecha indicada la sección de historia del Centro Regional empezó varios proyectos de catalogación documental, mismos que en conjunto aportaron una experiencia previa valiosa para el Registro estatal de archivos. Primero, se trabaja en el Archivo Histórico del Estado de Sonora, acervo que pertenece a los ramos ejecutivo y legislativo del Gobierno del Estado, pero que se encuentra depositado en custodia de la Universidad de Sonora. A1 término del proyecto referido en 1977 se había publicado cuatro tomos del Catálogo, obra que si bien no cubre sino una parte del archivo, ha servido de guía y herramienta de trabajo para los investigadores tanto nacionales como foráneos. (2) Segundo, siguiendo el mismo propósito, el Centro Regional realizó un índice y catálogo parcial de la Colección del Boletín Oficial del Estado de Sonora, archivo de gran valor para diversos temas de historia económica y política regional (3). Tercero, el método de catalogación fue aplicado al sector eclesiástico en dos colecciones distintas: el acervo de microfilms creado por la Sociedad de Generología y Heráldica de la Church of Jesus Christ of Letter-Day Saints (Mormones) y depositado en la Arquidiócesis de Hermosillo, mismo que abarca no sólo el archivo de la Catedral de la Asunción sino también varios archivos parroquiales de su jurisdicción; (4) el archivo parroquial de Alamos, Sonora, Colección importante para la historia colonial de la región. (5)
A raíz de las primeras indagaciones en los acervos anteriormente señalados y en ciertos archivos de comunidad, se publicó en 1976 el Primer Informe sobre el Registro de Archivos Locales en el Estado de Sonora, (6) año en que se inició el diseño y preparación para el registro sistemático de las fuentes documentales de carácter local para toda la Entidad. El proyecto fue programado en coordinación con el Departamento de Investigaciones Históricas y demás Centros Regional del INAH, siguiendo los lineamientos de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, de 1972 para planear el método de trabajo y formular los cuestionarios empleados en la recabación de los datos. Asimismo se solicitó la asesoría y la participación de la Universidad de Sonora a través de su Instituto de Investigaciones Históricas y Museo Regional y de la Sociedad Sonorense de Historia con el fin de colaborar con todas las asociaciones e instituciones que realizan investigaciones históricas en la región para poder llevar el registro de archivos a feliz término. Efectivamente, los dirigentes de las instituciones referidas aportaron ayuda valiosa en la revisión de los materiales redactados para el proyecto y en la distribución de los cuestionarios a los municipios y parroquias sonorenses. Asimismo, expresamos de nuevo en esta ocasión nuestro agradecimiento con las autoridades estatales y episcopales por su cooperación para facilitar el acceso a los archivos.
Fundamentado en los trabajos preparativos y en los nexos de colaboración aquí indicados, se inició el Registro de Archivos Locales de Sonora en los primeros meses del año de 1977 con el envío de los cuestionarios a las autoridades municipales y parroquiales y con las primeras visitas a los pueblos. Durante el primer bienio de 1977-1978 se trabajó sistemáticamente en los envíos periódicos de los cuestionarios y la correspondencia relativa así como en las visitas a los diversos poblados de la Entidad planeadas con los fines de completar y ampliar los datos reportados en los cuestionarios y de examinar directamente sus archivos. Para el segundo bienio de 1979-1980 se logró ampliar el Registro de Archivos Civiles para incluir el Registro Civil y el Registro Público de Propiedad y concluir el programa de visitas a las comunidades a la vez que se proyectó hacia las etapas siguientes de rescate, ordenación y conservación de los acervos documentales.
Al término del proyecto global se habían efectuado visitas a todas las cabeceras municipales y parroquiales de Sonora, así como a varios poblados pequeños, con lo cual se dio a conocer el Registro de Archivos Locales del INAH en toda la Entidad a su vez que se obtuvo experiencia y datos muy importantes para comprender la diversidad y complejidad histórica y geográfica de la región. En conjunto, todas las labores asociadas con el Registro de Archivos Locales han creado oportunidades de gran valor no sólo para la ubicación de colecciones oficiales y particulares, sino también, para la grabación de testimonios orales, ambas fuentes fundamentales para abrir nuevas líneas de investigación sobre la historia regional. (7)

Las Fuentes Documentales para la Historia Temática de Sonora.

Habiendo identificado las diferentes categorías de archivos de los cuales el historiador dispone para la región sonorense, es menester plantear, aún. en forma esquemática, la correlación entre los diversos temas de la investigación histórica y los acervos documentales. Para los fines de esta presentación nos conviene agrupar los distintos temas y objetos de estudio en tres grandes apartados: la. política, la economía y la sociedad. Veamos las aportaciones variadas y sustantivas de los archivos locales para la historia regional.
Política. El Gobierno local es el nivel político más cerca de los intereses directos del pueblo mismo. La correspondencia escrita entre las autoridades municipales y estatales es reveladora de los problemas reales que se viven en las comunidades en distintos períodos; v.g., los problemas de financiamiento para los municipios pequeños, la distribución de tierras y lotificación de los terrenos urbanos, la administración del agua y las crisis provocadas por epidemias, sequías y otros desastres naturales. Los archivos de los Ayuntamientos son la fuente más apropiada para la historia política local y la visión de conjunto que se forma a raíz del estudio sistemático de diferentes archivos municipales amplía la interpretación de la historia regional, destacándose como temas de interés las biografías de funcionarios públicos, las relaciones sociopolíticas que vinculen a las distintas comunidades y familias y la formación de grupos y partidos políticos. Refiriéndonos a los aspectos señalados, cabe hacer mención del trabajo interesante que se está llevando a cabo en el Archivo Municipal de Arizpe, Sonora, sobre los prefectos y presidentes municipales cuyo aporte enriquecerá el museo histórico del lugar.
Economía. Categoría fundamental para la investigación histórica, comprende todos los diversos aspectos relacionados con la producción y circulación de bienes. La historia económica fija su punto de partida en los seres humanos quienes trabajan y producen: en una palabra, abarca la vida cotidiana de toda comunidad. Los temas económicos más sobresalientes o más frecuentemente citados incluyen los siguientes: la distribución y usufructo de las tierras y aguas, la agricultura, la ganadería, las industrias extractivas y las manufacturas, el crédito y finanzas, el comercio, las comunicaciones y transporte, el trabajo, la formación de empresas y la inversión de capital tanto nacional como extranjero. Los archivos locales que corresponden más directamente a los temas económicos son el Registro Público de la Propiedad y Comercio, el Registro Civil, las Agencias de Minas y los archivos particulares, v.g., los archivos de empresas y de los sindicatos, de asociaciones de pequeños productores, cámaras de comercio, etc. En este renglón, no se excluye, desde luego, a los propios archivos de los Ayuntamientos, cuyo contenido incluye mucha información de índole socioeconómico.
Sociedad. Los temas sociales son íntimamente relacionados con la política y la economía, pues partimos de la convicción que la historia es el estudio de la sociedad en conjunto. Los objetos de estudio en este renglón son múltiples y variados, incluyendo los niveles de pueblo y de la región. La investigación sobre la composición de la población abre el área de la historia demográfica, incluyendo su ascenso y descenso numérico, su categorización por edades, sexo, grupos étnicos, ocupación, etc. Los estudios locales permiten explorar muchos aspectos de la salud; v.g. las incidencias de enfermedad, las tasas de natalidad, mortalidad y fertilidad y la alimentación. La historia social incluye los estudios sobre la familia y la formación de grupos sociales. Sus nexos con la historia económica se vuelven evidentes con los temas sobre los propietarios y los trabajadores. Los estudios locales y regionales sobre Sonora contribuirán de manera importante a la historiografía regional al dar significado a los términos de ranchero, hacendado, labrador, y peón para esta zona mediante la confrontación de la evidencia empírica con las teorías e hipótesis provenientes de estudios semejantes para otras regiones. Otro tema básico para la historia social se refiere a la ubicación de pequeñas aldeas, ranchos, haciendas y minas, tanto del pasado como del presente, con el fin de reconstruir la distribución geográfica de los asentamientos humanos, es decir, los centros de población y de producción.

Los archivos locales de mayor riqueza para la historia social incluyen el Registro Civil, El Registro Público de la Propiedad y de Comercio los archivos parroquiales, los archivos judiciales y, desde luego, los archivos particulares. Las investigaciones fundamentadas en estos acervos documentales y acompañados por los testimonios orales contribuirán a nuevas interpretaciones sobre el devenir histórico de Sonora y de los sonorenses.

Conclusiones
A lo largo de la breve exposición aquí presentada se demuestra la interrelación entre los estudios locales y la historia regional: la visión de conjunto es enriquecida con la historia de cada una de sus partes y los escritos sobre los pueblos cobran significado en la medida en que se insertan en el contexto global.
Los archivos locales son fuentes esenciales para completar la historiografia sonorense en ambos niveles fundamentales: primero, la historia narrativa y descriptiva de lo acontecido en las comunidades y en toda la región y, segundo, la explicación e interpretación de los "hechos históricos" de cuyo análisis construimos nuestros conocimientos sobre la sociedad regional.
El Centro Regional del Noroeste del Instituto Nacional de Antropología e Historia inició hace seis meses en colaboración con el Gobierno del Estado de Sonora el Proyecto titulado SONORA Y LA HISTORIA DE SUS COMUNIDADES. La referida investigación que cuenta con un equipo interdisciplinario de historiadores y etnólogos está diseñada para lograr dos objetivos básicos: primero, producir historias de divulgación para los municipios y, segundo, analizar los datos recopiladores de las diversas fuentes documentales y de testimonio orales en los diversos municipios según el temario unificado para todo el Estado, lo cual nos permite desarrollar investigaciones sobre la problemática global de la historia socioeconómica de Sonora. El método de trabajo que seguimos plantea la necesidad de reunir la información empírica en forma sistemática y de aplicar las teorías e hipótesis derivadas de las ciencias sociales y su análisis. Con el fin de cumplir con el propósito señalado nos hemos organizado en un seminario de lecturas sobre la historia de México y de la región sonorense a la vez que elaboramos un fichero común sobre la temática desglosada para la historia y la antropología aplicada a los estudios regionales. Confiamos en que por medio del trabajo en equipo podremos aportar a la comunidad el servicio básico de producir historias de divulgación, en cuya preparación participarán los aficionados a la historia de los pueblos mismos quienes quieran trabajar con nosotros en la investigación. Como parte integral del mismo trabajo preparamos las investigaciones analíticas que contribuirán al estado conocimientos sobre la historia regional y nacional.


1.- Cynthia Radding, "Registro de los Archivos de Sonora", Noroeste de México No. 5, INAH Centro Regional del Noroeste, Hermosillo Sonora, 1981, pp. 55-59.
2.- Catálogo del Archivo Histórico del Estado de Sonora, Tomos I, II, III, IV, INAH, Cuadernos de los Centros No. 11, 12, 13, 35, 1974-197 Participaron en la catalogación y preparación de los índices: Ma. Lourdes Torre Chávez, Beatriz Puebla, Juanita Garza L. Cynthia Radding.
3.- Catálogo del Archivo del Boletín Oficial de Estado de Sonora, 1856. Por Ana Maria Atondo INAH, Cuadernos de los Centros No. 1 1977.
4.- Catálogo de los microfilms de la Sociedad de Geneologia y Heráldica (Mormon) sobre 1
archivos de la Arquidiócesis de Hermosillo Sonora por Ma. del Carmen Morúa, 1973-1974
5.- Catálogo del Archivo de la Purisima Concepción de Alamos, 1685-1900, por Cynthia Radding, INAH, Cuadernos de los Centros No 22, 1976.
6.- Centro Regional del Noroeste INAH Cuadernos de los Centros No. 29, 1976.
7.- Tema de investigación desarrollado a raíz del proyecto de archivos y complementado con la historia oral ejemplificado en el siguiente trabajo: Cynthia Radding, "Venancio Durazo Moreno". empresario agricola de la época porfiriana "Memoria del IV Simposio de Historia de Sonora, Hermosillo, Universidad de Sonora, 1979.

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ALGO MAS SODRE EL ASALTO A LA DILIGENCIA

Nuestro Suscriptor de Nogales, Sonora, Sr. Ing. Alberto Suárez Barnett nos escribe en relación al artículo de Néstor Fierros Moreno aparecido en el número 3 de nuestro BOLETIN, sobre el Asalto a la Diligencia Bisbee-Placeritos, ampliando la información sobre el personaje principal de ésa fechoría, el Sr. Guillermo Tribollet.
Nos dice el Ing. Suárez Barnett que Tribollet perteneció, en los Estados Unidos, al "federal ring"; un grupo de individuos que tenían contrato con el ejército para abastecerlo de bastimentos y bienes en su campaña que libraban en contra de los apaches. Al percatarse que con la derrota total de los apaches perderian la jugosa concesión para abastecer al ejército norteamericano, empezaron a dar el mismo servicio a los propios apaches, prolongando así la lucha y las terribles consecuencias en la población del área. El propio Tribollet, en Marzo de 1886 al darse cuenta de que el jefe apache, Jerónimo, se había rendido a las fuerzas del ejército, les llevó mezcal a él y a sus hombres, soliviantándole de nuevo y huyendo para reanudar su lucha.
Después de la ejecución de Tribollet en Sonora por el asalto a la diligencia, sus familiares, basados en que aquel era ciudadano norteamericano, trataron de que el Gobierno de los Estados Unidos hiciera una reclamación formal por su ejecución, probablemente con la esperanza de lograr una indemnización, pero tal parece que las autoridades norteamericanas, conociendo los antecedentes de Tribollet le echaron tierra al asunte. El periódico "The Oasis" que se editaba en Nogales, Arizona, publicó en ésas fechas un editorial alabando la justicia que se había hecho con la ejecución poniéndola como ejemplo a las autoridades norteamericanas.
Muchas gracias por su interesante nota al Sr. Ing. Suárez Barnett.

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NOTAS BIBLIOGRAFICAS
NUEVOS TITULOS EDITADOS POR EL GOBIERNO DEL ESTADO

Por: Profr. Ernesto López Riesgo
Tres ediciones más han venido a enriquecer el programa editorial del Gobierno del Estado, al recibirse los textos memoriosos de Agustín A. Zamora y Alfonso Iberri, en los que se recrean algunos cuadros costumbristas de saudosas evocaciones de un pasado que ya se ha vuelto centenario.

"LA COHETERA, MI BARRIO", de Agustín A. Zamora -según lo asienta Gilberto Escoboza Gámez en el prólogo- es un libro que enriquece la narrativa costumbrista nacional en un género que tiene en México muy dignos exponentes, entre los que pudiéramos señalar a los conocidos Angel de Campo "Micrós", José Tomás de Cuéllar, Vicente Riva Palacio y José Rubén Romero, para no citar a otros" ..... "A través de las presentes páginas -sigue diciendo Escobosa-, el lector penetra en ese pequeño y fascinante mundo de lo cotidiano, conducido por un cronista, que, siendo parte misma del escenario vital de su narrativa, supo captar con alegre y desenfadado realismo una de las épocas más entrañables de nuestro ser popular".

Crónica, anecdotario, reseña familiar y personal, EL VIEJO GUAYMAS, de don Alfonso Iberri, constituye un ameno y feliz reencuentro de una época dorada. En efecto, por sus páginas desfilan estampas de una comunidad pintoresca y próspera, en las personas, cosas y sucedidos se nos revelan en un peculiar trasfondo de luces y de sombras.
Don Alfonso Iberri nos lleva de la mano en este viaje por el pasado, imprimiendo a sus recuerdos el nostálgico acento de lo irrecuperable; la pesarosa conciencia de valores avasallados por el tiempo, pero fijos y permanentes en la memoria como todo aquellos que es signo de perdurar.

El tercer libro publicado, "LA SIERRA Y EL VIENTO", del escritor Gerardo Cornejo, es un reecuentro del hombre sonorense con sus propios origenes, cuando hubo de transitar a lo largo de sus siglos históricos, de la alta sierra y los valles prometedores de la nueva riqueza. En efecto, las primicias de nuestro ser mestizo tuvieron por escenario la majestad de los altiplanos de la Sierra Madre, y no es ocioso lo que expresa Cornejo: " .... pero si llegan hasta el y fondo, encontrarán que soy un genuino sonorense de la Sierra Madre". Bien pudo, por supuesto, decir: "un hijo de la sierra", porque la sierra sonorense, la Sierra Madre, ha parido los hombres más esforzados de este pedazo de patria. Allí, en la sierra, se avecindaron los colonizadores hispanos y allí convivieron y se fusionaron con el elemento nativo, creándose las estirpes que son ahora nuestra realidad étnica.
El tema de la novela recrea, con las galas de una narrativa que cautiva de inmediato al lector, el éxodo de las familias de la sierra a las zonas costeras, en busca de mejores condiciones de vida. "La Sierra y el Viento" se convierte así, en una alegoría del hombre sonorense -en su dimensión de hombre universal-, que abandona sus heredades y sus muertos, -riqueza espiritual y hecha recuerdos-, para desmontar y poblar los valles que luego, por el quehacer afanoso de su voluntad, se transformaron en las ricas zonas agrícolas que ostentan orgullosas la abundancia y de una madre sierra, vuelta ahora una madre tierra (ELR)

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