MENSAJE DEL PRESIDENTE
Por: Armando Hopkins Durazo
Con este número inicia nuestro BOLETIN el tercer año de su existencia. Durante dos años, cada dos meses hemos estado comunicándonos con un selecto, aunque todavía muy reducido grupo de lectores, no solo en la entidad sonorense, sino en varias de toda la república y en las fronterizas del vecino país del norte.
En este tiempo no hemos sido ajenos a los devastadores efectos de la crisis económica que sufre la nación entera. Los costos de papel, impresión y envío se han mas que triplicado, lo que nos ha exigido reducir el número de páginas y evitar, otros gastos de presentación de la revista.
Sobre varias alternativas posibles hemos escogido la de no crecer y, hasta cierto punto, aminorar nuestras pretensiones; en lugar de espaciar mas la publicación, o incluso, llevados por el pesimismo, adoptar la cómoda postura de dejar de publicarlo.
Creemos que estamos cumpliendo con un proceder que consideramos el correcto: no adoptar posiciones radicales ante la crisis; asumir una actitud solidaria y contribuir en alguna pequeña forma a llevar la atención de los lectores a algo más que noticias pesimistas ofreciéndoles artículos y notas que en cualquier tiempo serán constructivos.
Por otra parte, nuestro BOLETIN cumple con creces con la idea fundamental que nos guió al fundarlo; la de establecer contacto con el exterior; la de ofrecer; a nuestros asociados la oportunidad de difundir sus trabajos de investigación y estudio, lo que simultáneamente, - dijimos entonces -, hará que se conozca mejor la historia de Sonora.
En el primer número dijimos también que el principal material del contenido del BOLETIN serían los trabajos que presentan los Socios Activos en nuestras juntas ordinarias y así ha sido. Nuestras modestas investigaciones y trabajos están siendo conocidos en otras latitudes, prueba de ello, la premiación que una respetada institución dedicada a las ciencias históricas, hizo hace unas semanas de un artículo de una de nuestras asociadas, publicado en el BOLETIN y de la cual se da cuenta en este número.
También dijimos en el número inicial que "el éxito del BOLETIN está ciento por ciento vinculado y condicionado a la colaboración que todos nuestros asociados le brinden". Es muy satisfactorio decir que si alguno hemos tenido, ello ha sido posible gracias a la aceptación de ese compromiso por nuestros socios.
Finalmente, sea este un mensaje de agradecimiento a suscriptores, patrocinadores, asociados y lectores en general y también un llamado a los miembros de la Sociedad Sonorense de Historia en las delegaciones de Cajeme, Guaymas, Nogales y Cananea para que nos hagan llegar sus noticias, artículos y trabajos de investigación que deseen ver publicados en nuestro BOLETIN; el cual es de toda la asociación, no únicamente la de Hermosillo.
DOS NUEVOS LIBROS DEL GOBIERNO DEL ESTADO SOBRE NUESTRA HISTORIA
LA SOCIEDAD SONORENSE DE HISTORIA se enorgullece de sus modesta participación en la publicación de dos magníficos libros sobre historia sonorense, realizada por el Gobierno del Estado de Sonora dentro de su programa de rescate y divulgación de los documentos y testimonios mas relevantes de nuestra historia regional: El DICCIONARIO DE Don FRANCISCO R. ALMADA y el libro segundo de la DESCRIPCION DE LA PROVINCIA DE SONORA de IGNACIO PFEFFERKORN, este último traducido al español por nuestro Presidente, el Ing. Armando Hopkins Durazo.
La propia SOCIEDAD SONORENSE DE HISTORIA que hace la Presentación del Diccionario de Almada, nos dice a este respecto: Cuando el doctor Samuel Ocaña García, en su carácter de gobernador preocupado por difundir el conocimiento de su estado natal, solicitara a la Sociedad Sonorense de Historia, títulos de obras agotadas que quisiéramos ver entre las nuevas ediciones que su administración está publicando, nos vinieron a la mente varias, valiosísimas todas ellas, que cualquier persona interesada en la historia de Sonora desearía tener en su biblioteca particular. Mas al someterlas a un riguroso juicio para establecer prioridad, nos quedamos unánimemente con el Diccionario de Almada, como se le conoce entre la gente dedicada o aficionada a estos menesteres.
Y es lógico, primero, por que el libro de este insigne Chihuahuense - sonorense por raíz y por adopción a la inversa es único ya que ninguna obra tiene tanta y tan diversa información útil sobre Sonora, y segundo, porque las publicaciones del Gobierno del Estado tienen la gran difusión que les faltó a las ediciones originales de los libros que ahora se están reeditando gracias a la extraordinaria labor cultural de esta administración. Y esta es una obra que debe tener difusión popular.
En efecto, el Diccionario de Almada constituye la primera obra de consulta sobre Sonora; es, de hecho, la introducción a cualquier tema sonorense. Tratándose de Sonora, pueblos, ciudades, personajes, hechos de armas, nombres indígenas, cualquier vocablo identificado con el Estado se encuentra aquí. Ningún aspirante a conocer historia o geografía de Sonora puede dejar de consultarlo y para los doctos en la materia significa fuente de orientación y pilar de referencia.
Además, el Diccionario de Almada es un hermoso ejemplo de tenacidad, de paciencia, de un sano y noble interés por conocer la tierra de sus estudios; representa el triunfo de la investigación privada movida solo por un interés patrio, frente a la investigación inducida con fines personales, políticos o ideológicos.
Por su parte, el libro segundo de la Descripción de la Provincia de Sonora, es el fruto de once años de labor misionera del jesuita alemán Ignacio Pfefferkorn en las localidades de Atil y Cucurpe. Publicado por primera vez en 1795 en la lengua nativa del misionero, fue traducido al inglés en 1947 por el Dr. Theodore Treutlein. De ésta última publicación partió el Ing. Armando Hopkins Durazo para presentarnos la versión inaugural en nuestra lengua y en la propia tierra que la inspiró y dio origen.
El propio traductor, en la introducción que hace de esto libro nos dice: "Hay pasajes descriptivos en el libro tan detalladamente elaborados que uno tiene la impresión de estar viendo una fotografía. Este tipo de descripciones no es común en los libros de la época y las más de las veces queda mucho a la imaginación del lector. Por esta razón considero el libro de Pfefferkorn de un gran valor para la reconstrucción que los sonorenses de hoy tratamos de hacer de la forma de vida de los sonorenses de ayer y lo que las dos razas aportaron a lo que es la cultura mestiza actual" y, refiriéndose a Pfefferkorn, "La lectura de la obra de este misionero alemán, no únicamente nos enseña sobre las formas de vida que nos pone en estrecho contacto con un hombre de carácter recio, perfeccionista y como tal, impaciente, pero vigorosamente humano y sentimental".
DISTINCION A NUESTRA COMPAÑERA JULIETA CARRANZA DE AMANTE
El COMITE MEXICANO DE CIENCIAS HISTORICAS, con residencia en la Ciudad de México, concedió a la señora Julieta Carranza de Amante, la MENCION HONORIFICA en reunión realizada en sus propia sede en el pasado mes de Diciembre.
Nuestra distinguida compañera se hizo acreedora al premio con su trabajo FUNDACION DEL PUEBLO REINA DE LOS ANGELES (ALTA CALIFORNIA), EN LAS MARGENES DEL RIO PORCIUNCULAS, publicado en el número 4 de éste Boletín correspondiente a los meses Julio-Agosto de 1982.
Julieta Carranza de Amante es socia fundadora de nuestra asociación y una entusiasta participante en juntas y trabajos de la misma. La premiación de que ha sido objeto es un merecido reconocimiento a su originalidad y empeño.
Nuestro agradecimiento al Comité Mexicano de Ciencias Históricas y una felicitación muy sincera, con todo nuestro cariño y simpatía, a la beneficiaria de esta justa y desinteresada acción.
Desde estas columnas enviamos un cordial y atento saludo a María Teresa Franco y Virginia Guedea, Presidenta y Secretaria del Comité Mexicano de Ciencias Históricas.
NOTAS BIBLIOGRAFICAS
Por: Francisco Manzo Taylor
THE DESERT SMELLS LIKE RAIN. A NATURALIST IN PAPAGO INDIAN COUNTRY. GARY PAUL NABHAN. NORHT POINT PRESS. SAN FRANCISCO., CA, 1982.
Breve E interesante trabajo dedicado a los Pápagos; describe tanto a los de la Reservación Pápaga en Arizona, como a los Pápagos en Sonora. Analiza el autor sus costumbres, su folklore, su agricultura. Nos lleva a la rica mitología pápaga, tan poco conocida por la gran mayoría de nosotros, y a la cosecha de pitahaya. El capítulo dedicado a las festividades de San Francisco, en Magdalena, toca un antecedente de un Festival de Cosecha celebrado en el mes de Octubre y del cual supuestamente se deriva la fiesta de San Francisco.
CAMP FIRES ON DESERT AND LAVA, WILLIAM T. HORNADAY. THE UNIVERSITY OF ARIZONA PRESS, TUCSON, At. 1983.
Reproducción fotográfica de la edición original de 1908, cuenta esta obra con un prólogo deL Dr. Bernard Fontana. Es la relación de uno de los primeros viajes de investigación a la zona volcánica del Pinacate, que fuera realizado por un grupo de investigadores norteamericanos a los que acompañaron guías mexicanos.
Contiene Camp Fires, un relato de la vida de la frontera a principios de siglo: Tucson en Arizona y Sonoita en Sonora. La vegetación y la fauna deL Pinacate es descrita de una manera comprensible a cualquier lector. Cuenta asimismo, con excelentes fotografías en blanco y negro.
DEBATE ABIERTO SOBRE PERSONAJES DE LA REVOLUCION MEXICANA
(Resumen de Armando Hopkins Durazo).
Propuesto y realizado en la sesión de la
S. S. H. en Hermosillo, el día 6 de Diciembre de 1983.
ARMANDO HOPKINS: En las publicaciones que se hicieron en los periódicos locales de los programas de festejos que se celebrarían con motivo del aniversario de la Revolución Mexicana aparecieron las efigies de Madero, Carranza, Villa y Zapata y en ningún caso se incluyeron las de Calles y Obregón. Eso me hizo pensar en otros casos similares y considerar que es grave que en el propio estado natal de nuestros próceres revolucionarios no se les dé el lugar que les corresponde y que en cambio se exalten figuras no identificadas con el sentir sonorense, como por ejemplo, Villa. Todo lo cual me dio la idea de que en esta reunión, para la cual no había programada la presentación de un trabajo, nos abocáramos a discutir sobre los personajes de la Revolución Mexicana y por ello, estamos invitando a un debate abierto que ahora se inicia y para el cual no hay mas reglas que las que la prudencia dicta en el use de la palabra.
NESTOR FIERROS: Yo no voy a hablar ni de Calles, ni Obregón, ni de Villa, ni de Zapata, sino que voy a hablar de un militar de la Revolución que es casi desconocido, me refiero al general Miguel Samaniego. Este nació en Bavispe, Sonora, el año de 1871. Fué, seminarista, pero al visitar su, pueblo natal en unas vacaciones se casó y poco después entró a la Revolución al lado del general Calles. Participó en la toma de Cd. Juárez y ya con el grado de Capitán se unió al entonces coronel Obregón. Formando parte en el ejército constitucionalista tomó la plaza de Moctezuma y combatió en Cabuyona y Paredes y vino a reforzar al general Flores a Hermosillo. En 1929 lo asesinó en Agua Prieta Felizardo Frías.
ARMANDO ESCALANTE: Severiano Talamante y sus hijos fueron los primeros maderistas en Sonora y creo que debería rendírseles el culto a que se hicieron merecedores.
NESTOR FIERROS: En el sitio de Sahuaripa los Talamante con 78 hombres se enfrentaron a tropas federales en número de 500.
ARMANDO QUIJADA: Es incuestionable que los Talamante tienen mérito histórico como precursores revolucionarios en Sonora. Pero aquellos movimientos maderistas fueron aislados y solo tuvieron relativa importancia regional. Como los Talamantes, también se distinguieron Juan G. Cabral, Juan Antonio García y otros. El núcleo más importante del maderismo en Sonora, lo encontramos en Guaymas, el cual sí tuvo cierta proyección nacional, siendo el jefe de este grupo José María Maytorena, que en algunos aspectos se parecía a Madero. En cambio la revolución constitucionalista, en Sonora se organizó, se institucionalizó. Sonora fue uno de los Estados que dió mayor contingente de revolucionarios, de revolucionarios de gran trayectoria, de mucha influencia, de allí su importancia en la Revolución Mexicana.
JUAN ANTONIO RUIBAL: Yo también he reflexionado sobre lo expuesto por Hopkins en relación a Calles y a Obregón. Tal parece que existiera una campaña orquestada para restarle importancia al papel que los sonorenses jugaron en la Revolución. A guisa de anécdota puedo relatarles lo que hace poco, en una entrevista que me hiciera un periodista norteamericano, la primera pregunta que me formuló, fué: ¿Porqué en ninguna denominación de los billetes del Banco de México hay efigies de Calles o de Obregón?, yo nunca me había percatado de ello, pero es cierto. En varias ocasiones se ha intentado inscribir el nombre de Calles en la Cámara de Diputados, pero nunca ha progresado la iniciativa. Podría creerse en este caso que el peso de Cárdenas es todavía muy grande; el propio Aguilar Camín considera que los hombres de la Revolución que integraban el grupo Sonora tenían la mentalidad de "dealers" de las Vegas. Lo grave es que a las nuevas generaciones se les mantenga ignorantes de lo hecho por Calles y Obregón. La obra de Calles, por ejemplo, ha sido de gran trascendencia en el México moderno, fué fundador del Banco de México, del Banco de Crédito Agrícola, de la Comisión Nacional de Irrigaci6n. Obregón inició las bases de lo que sería después la Seguridad Social y creó la Secretaría de Educación Pública en la cual puso nada menos que a José Vasconcelos como titular.
RAMON ANGEL AMANTE: Yo creo que la Sociedad Sonorense de Historia debe insistir sobre la verdadera Revolución que no fué la maderista, sino la constitucionalista. Aunque Carranza fué el jefe de la revolución constitucionalista era un conservador y aquí en Hermosillo los sonorenses le instaron a que dijera lo que está inscrito en su monumento que está al frente de esta Casa de la Cultura. Quienes verdaderamente guiaron la Revolución Mexicana fueron los hombres de Sonora, Obregón, Calles, Benjamín Hill, Alverado, De la Huerta, etc. El general Elpídio Perdomo que fué mi compañero en el Senado y que participó activamente en la Revolución, me platicó que el problema que planteaba Zapata, Madero nunca lo pudo entender, y no lo podía entender porque Madero era gente de dinero y la gente rica no puede entender los sufrimientos de la gente pobre. Según me dijo Perdomo, Obregón entendió que lo que Zapata quería eran las tierras y se las entregó solucionando el problema.
FRANCISCO MANZO: Sin el grupo Sonora, Carranza con su ejército constitucionalista, nunca hubiera alcanzado el triunfo. Ahora bién, cuando triunfó la Revolución vino la identificación de necesidades de las diferentes regines del país. Había una gran diferencia en materia agraria en Chihuahua y Morelos, por ejemplo, todas estas diferencias que surgieron al identificar las necesidades de cada región dió lugar a las divisiones y luchas entre los revolucionarios.
ROMULO FELIX: Yo creo que la Revolución Mexicana la constituyen una serie de hechos que se fueron escalonando iniciándose con la rebelión maderista y culminando en el régimen institucionalizado de la Revolución.
GASTON CANO: La revolución constitucionalista no se opone en ninguna forma a la maderista, mas bien, es una secuela de la otra.
ROMULO FELIX: El vínculo entre los dos movimientos fué la muerte de Madero.
ARMANDO ESCALANTE: Yo considero que Pascual Orozco merece un pedestal de héroe, fué un hombre íntegro, sano y decente.
EPIFANIO ZAMORANO: El general Hill cuando era regidor en el Ayuntamiento de Huatabampo entró a la Revolución maderista y después fué constitucionalista.
ARMANDO QUIJADA: A nivel nacional, Zapata y Villa son mas populares que Obregón y Calles, porque aquellos surgieron del pueblo, del pueblo campesino que es el más pobre y abundante en nuestro país. Su carisma popular también se debe a que fueron asesinados y por lo tanto pasaron a la categoría de mártires. En cambio a Obregón y a Calles se les han imputado muchos crímenes. Sin embargo, tanto Obregón como Calles, en cuya obra administrativa encontramos mucha influencia del pensamiento político de De la Huerta, en realidad hicieron mucho más a favor de las causas sociales, que Zapata y Villa. Obregón y Calles institucionalizaron la Revolución. Se les ha criticado mucho como hombres violentos y fuertes, pero lo cierto es que el mismo Carranza fué mas allá de la Ley para evitar que Obregón llegara a le Presidencia de la República, lo cual todos sabemos le costó su propia vida.
HECTOR RODRIGUEZ: La Revolución Mexicana suele analizarse según la disciplina que se cultive. Por ejemplo, si es un agrónomo quien hace el comentario, tendrá que considerar la diferencia del problema de acaparamiento de la tierra en Sonora y en Morelos. Un economista enfocaría el modelo de producción. Si es un jurista, quizá se concrete al aspecto jurídico, o sea el cambio de una estructura constitucional por otra. Si se estudia históricamente y se considera que la historia es la ciencia de las ciencias, se llegará a la verdad histórica. En cuanto a la etapa constitucionalista de Carranza, valdría acotar que la instancia que Carranza envió a la convención era un proyecto más bien de reformas a la Constitución de 1857, y los artículos 27 y 123, que consagraban el verdadero proyecto social derivado de nuestra revolución, fueron el fruto de los debates del Constituyente de 1916.
ARMANDO HOPKINS: Fueron los hombres de Obregón los que propiciaron la modíficación del proyecto.
HECTOR RODRIGUEZ: Quizá el problema es que las revoluciones no pueden institucionalizarse antes de su minima consolidación. Creo que la razón de este debate fueron las palabras que Gerardo Cornejo dijo sobre Obregón y Calles en un programa de televisi6n en el sentido de que ellos le dieron un sesgo diferente a la Revolución.
ARMANDO HOPKINS: Lo dicho en ese programa de televisión vino a reforzar la idea expuesta al principio como la razón de este debate, ya que es importante arrojar luz sobre el tema y porque considero que es injusto que se les reste méritos a nuestros revolucionarios, especialmente aquí en Sonora, donde estamos obligados a honrarlos más. Yo personalmente creo que Obregón y Calles hicieron más por la Revolución y por el México que creó la Revolución, que Villa o Zapata. Estos últimos fueron indiscutiblemente héroes populares, pero el hecho de que Calles, Obregón y De la Huerta provinieran de familias mas acomodadas, en nada desmerece su acción en favor de las causas populares. Por otra parte, yo considero que una revolución no tendría objeto si no culminara en un régimen institucional, y como dijo Quijada, fueron los sonorenses quienes institucionalizaron la Revolución Mexicana.
HECTOR RODRIGUEZ: Yo creo que la verdad debe decirse aunque en algunos casos no concuerde con la opinión que popularmente se tiene formada sobre un personaje.
ARMANDO HOPKINS: Estoy de acuerdo en que se diga la verdad, ¿Pero qué verdad?. La tendencia a desconocer los méritos de los revolucionarios sonorenses está bien marcada entre los intelectuales que aplican la dialéctica marxista..
HECTOR RODRIGUEZ: No debemos juzgar científicamente nada ni a nadie a la luz del use de etiquetas .....
ARMANDO HOPKINS: No me refiero a la doctrina marxista, sino a la metodología marxista utilizada al analizar la Revolución Mexicana y en ese caso estarán diciendo "su verdad" pero no es la verdad.
HECTOR RODRIGUEZ: En todo caso, insisto, la condición de sonorense, aún en Sonora, no puede traducirse en impunidad parcial o total, en caso de que su actuación haya sido, a la corta o a la larga, de balance negativo en cualesquiera de los momentos históricos en que los sonorenses se han significado. Las revoluciones, o son universales - en tanto que liberan al hombre, donde quiera que viva -, o no son revoluciones. Finalmente, las revoluciones también deben juzgarse atendiendo a su desembocadura en el desarrollo social de los pueblos. Y en el caso de México, sin perjuicio de los notables avances logrados en lo social - y que debemos defender y consolidar -, no sería aventurado ni exagerado visualizar a nuestra revolución derivada, también, en una situación preocupante: Un País capitalista, pero descapitalizado; de una economía dolarizada, pero sin dólares; y una sociedad mayoritariamente consumista, pero con una cada vez más insuficiente capacidad de compra.
ROMULO FELIX: Para reconocer si la Revolución Mexicana fué socialmente buena lo único que hay que preguntarse es si la Constitución del 17 que fué la culminación de la lucha armada, fué o no fué un avance social en México.
FRANCISCO MANZO: Si no hubiera habido avance social nosotros los que hicimos estudios universitarios no los hubiéramos hecho o quizá los hubiéramos hecho en francés.
RAMON ANGEL AMANTE: En una ocasión un médico compañero en el senado, me preguntó que si yo era revolucionario y le contesté que a que revolución se refería; porque si se refiere a la Revolución Mexicana, sí soy revolucionario; pero si se refiere a otra Revolución como por ejemplo la rusa, no lo soy. La Revolución Mexicana plasmó muchas ideas de tipo social en la constitución del 17, por ejemplo, la seguridad social, que después el propio régimen revolucionario se ha encargado de realizarlas.
ARMANDO HOPKINS: Creo que todos estamos de acuerdo en que no es posible ignorar el genio militar de Obregón ni de que fué el triunfador indiscutible de la lucha armada: pero tampoco puede negarse que Calles es el gran hacedor del México moderno.
Con ésto y por razones de tiempo, damos por terminado el debate, pero antes de retirarnos quisiera pedirle a nuestro distinguido visitante y amigo, el Lic. Arístides Prats, nos diera su opinión sobre lo que aquí ha escuchado.
En use de la palabra el Lic. Prats felicitó a la Sociedad por promover este tipo de discusiones de las cuales solo puede generarse un buen entendimiento del gran movimiento que es la Revolución Mexicana. Por otra parte, - dijo las figuras de Obregón y Calles son nacionales, por lo que los sonorenses deben juzgarlos desde ese punto de vista. Obregón y Calles - insistió -, rebasaron las fronteras de Sonora y los sonorenses deben comprenderlo así.
Por último el Presidente dió las gracias a todos los que participaron en el Debate, prometiendo continuar con este tipo de eventos, imponiendo reglas y procedimientos para hacerlos cada vez mejor y mas interesantes.
PROBLEMAS CON EL FERROCARRIL DE SONORA EN EL PUERTO DE GUAYMAS
Por: Lic. Juan José Gracida
La historia del ferrocarril, contada ya en algunas otras ocasiones, plantea siempre sorpresas interesantes que saltan como conejos de una chistera de magos a medida que más se le estudia a investiga. Este es el caso de la historia del Ferrocarril de Sonora.
Los ferrocarriles jugaron un papel tan importante en el desarrollo social mexicano que es difícil cuantificarlo; aceleraron la comunicación de los núcleos de poder regionales con los centros políticos y económicos de la república y el extranjero, en una época en donde el trato cara a cara entre las personas todavía conservaba su importancia tradicional en asuntos tanto políticos como económicos; fomentaron la migración interna en ambos sentidos, además, proporcionaron el único vehículo de importancia para la comunicación oral en una época de casi total analfabetismo.
El desarrollo de la red ferroviaria durante los 34 años de Paz Porfiriana se llevó a cabo rápidamente bajo la hegemonía del capital extranjero -principalmente norteamericano- en armonía con la penetración que éste hizo en la industria minera y metalúrgica. Con ésto los intereses locales se vieron beneficiados no solo por los ferrocarriles, sino también por el flujo de capital extranjero que los ferrocarriles contribuyeron a atraer hacia las actividades productivas a nivel local y por lo tanto en algunas ocasiones en competencia con ellas.
El Ferrocarril de Sonora es un claro ejemplo de ésto, en un período en que las concesiones se daban a particulares (1876-1880), a diferencia de los períodos anteriores cuando el Gobierno central, o los Gobiernos de los Estados, los realizaban. Los contratos más importantes de este período tendieron a dotar a México de vías internacionales, como fué el caso del Ferrocarril de Sonora con capital norteamericano. (1)
En ese tiempo el Congreso aceptaba la aprobación de las concesiones extranjeras para desarrollar el ferrocarril, pero rechazaba toda concesión que implicara el enlace de una vía férrea al sistema ferroviario de Estados Unidos, como era el caso del Ferrocarril de Sonora, el Contrato del 12 de Octubre de 1877 concedido a la Compañía norteamericana encabezada por los ingleses Robert R. Simon y Daniel Ferguson, fué rechazado. El argumento usado contra él fué un informe presentado al Secretario de Guerra por el Gral. Gaspar Sánchez Ochoa y divulgado por la prensa. Su punto de vista era que la construcción de un ferrocarril en Sonora para enlazar con líneas férreas de Estados Unidos, era peligroso a los intereses de la nación, mientras los Estados fronterizos no estuvieran unidos por ferrocarril con el Valle de México. "Esto sería este proyecto; si se construyera, equivaldría a la anexión de Sonora y Chihuahua a Estados Unidos." (2)
Posteriormente, el 14 de Septiembre de 1880, la concesión del ferrocarril fué otorgada; no por el Congreso, sino por una Comisión Asesora integrada por el Gral. Porfirio Díaz, expresamente para dar solución a las solicitudes detenidas en el Congreso.
En aquel tiempo el Puerto de Guaymas vivía su época dorada; había logrado desarrollarse y convertirse en uno de los puertos más importantes de México. Era el Puerto de entrada y salida de las mercancías para Sonora y parte de Arizona. Por sus muelles salían los metales preciosos (oro y plata) y los productos agropecuarios y entraban las manufacturas traídas de Boston, Liverpool, San Francisco y Amsterdam. Esto posibilitaba el control del comercio y algunas otras actividades de la región relacionadas con éste, lo que hizo posible que algunos hombres de negocios porteños, formaran cuantiosas fortunas. (3)
Los primeros trabajos de la construcción del Ferrocarril de Sonora, se iniciaron el día 6 de Mayo de 1880, en el lugar conocido como Punta Arenas, Don Epifanio Zamorano dice: " .... en aquel sitio se levantó la casa rendonda y otras instalaciones y se construyó un terraplén para unir a tierra firme a la isla de La Ardilla, donde fué construido un muelle por donde se desembarcarían los materiales requeridos para la construcción". Es interesante hacer notar que este ferrocarril era por su construcción y características uno de los más modernos de México; ya que junto con el ferrocarril mexicano, Central, Tehuantepec, Progreso, Tehuacán e Internacional, eran de cantillón normal (vía ancha).
El establecimiento del muelle en la Isla de la Ardilla y la construcción de la vía rumbo a Hermosillo saliendo por el noroeste del Puerto, no fué bien visto por los porteños. Uno de los primeros brotes de descontento que se dió contra la Compañía es el suceso del que se da cuenta en el periódico "Alta" en California, el 23 de Septiembre de 1880, bajo el título "Exitación en Guaymas", por el que el Ministro de Fomento de México pidió informes y aclaraciones al Gobierno del Estado de Sonora. El mencionado artículo periodístico que fuera reproducido posteriormente por el "Star" de Tucson, dice:
" ....que está reinando la mala inteligencia entre los americanos y mexicanos en aquel lugar". Se quejan estos últimos " ....de que la Compañía del Ferrocarril está emprendiendo sus trabajos sin que se haya aprobado una concesión; (se aprobó el 14 de Septiembre -JJG-) que la única disposición que ha dictado el Gobierno de México ha sido para que se admita libre de derechos por la aduana el material para el camino; que los empleados de la Compañía que están en Guaymas han establecido una ciudad llamada Nueva Guaymas, la cual dista dos millas de la antigua ciudad de ese nombre y han trazado calles bautizándolas con nombres de personajes americanos, tales como: Calle Morley (ingeniero de la Compañía -JJG-); Calle Simonds (apellido de un Director y un Vicepresidente de la Compañía -JJG-); Calle Willard (Cónsul americano -JJG-). Todo lo cual, dicen los mexicanos, no sólo es contrario a las leyes sino insultante de una manera especial a ellos y que en caso de llevarse a cabo el plano de la nueva ciudad, arruinará a la antigua Guaymas ya que todo el tráfico y comercio pasarán a la Nueva Guaymas."
El Gobernador del Estado de Sonora, el General Luis E. Torres, contestaba al Secretario de Fomento del país, el 14 de Diciembre de 1881, defendiendo a la Compañía y planteando que es un grupo de personas no contratadas por el Ferrocarril quienes han sacado las notas del periódico ("El Monitor del Comercio"). Aclara también, que es imposible el establecimiento de la línea del ferrocarril en el centro de Guaymas, por último, menciona que:
" ....la generosidad de los comerciantes del Puerto de Guaymas, los propietarios, los artesanos y la gente trabajadora, se manifiesta perfectamente satisfecha de la empresa del ferrocarril, para lo cual le acompañó el original de un manifiesto de los comerciantes de Hermosillo, pronuciándose a favor del ferrocarril y en contra del periódico "El Monitor del Comercio". (15)
El día 9 de Marzo de 1882, tres meses después de la contestación del Gobierno del Estado al Secretario de Fomento, los comerciantes, labradores e industriales, vecinos y residentes de la ciudad de Guaymas, mandan un ocurso al Secretario de Fomento en donde solicitan que los muelles, estaciones y almacenes de depósito para el use del Ferrocarril de Sonora se construyan en los suburbios de la actual población - entre ésta y la línea de Punta de Lastre - por las razones que exponen:
....según los trabajos emprendidos hasta ahora, la Compañía ha construido un muelle en la Isla Ardilla y un puente que comunica ésta con la Punta de Arenas, en donde se establecerán sus estaciones y depósitos. De la Punta de Arenas continuará la línea férrea rumbo a Hermosillo, desprendiéndose un ramal para el ferrocarril urbano que se dirigirá a esta ciudad; Según las necesidades de nuestra población, el muelle debe estar construido en el extremo sur de la Punta de Lastre y de este muelle debe partir la línea por el lado oeste hasta la garganta norte de la referida Punta, donde se construirán las estaciones y almacenes para mercancías de tránsito, continuando el ferrocarril hacia la Punta de Arenas para comunicarse con la línea ya establecida y desprendiéndose de la misma garganta en dirección al oeste otra línea férrea que terminará en el punto proyectando para la construcción de la aduana marítima y los almacenes para mercancía de depósito...--el lugar más conveniente a los legítimos intereses de esta localidad." (6)
El Gobierno Federal ordena al Gobernador Carlos R. Ortíz se haga una investigación. Este cumple las diligencias respectivas yendo y viniendo al Puerto y tomando el parecer de los interesados. Manda su informe al Gobierno Federal, el cual es contestado el 12 de Julio de 1882 por el Ministro de Fomento y Colonización, desde la ciudad capital, le notifica la opinión del presidente respecto a su averiguación sobre el puerto del ferrocarril en Guaymas y le escribe lo siguiente:
" ....el mismo Primer Magistrado (en ese tiempo Gral. Manuel González) ha tenido a bien aprobar que la estación del ferrocarril quede en el lugar en que se convino... se respete el establecimiento allí de la aduana marítima, muelle fiscal y almacenes, como desean el Ayuntamiento y vecinos de Guaymas. Ha acordado asimismo el Presidente se den a ustedes las gracias como es honroso verificarlo". (7)
Nuevamente los habitantes de Guaymas, con fecha 13 de Julio de 1882, mandan una carta al Secretario de Fomento pidiéndole se ordene de nuevo a la empresa la pronta construcción de la estación principal, punto de partida del Ferrocarril de Sonora, en la garganta de Punta de Lastre, por los graves perjuicios que reciben con la demora. (8)
El 2 de Agosto del mismo año, el Secretario de Fomento (Don Carlos Pacheco) escribió al Gobernador de Sonora pidiéndole que sin pérdida de tiempo se procediera a establecer dicha estación en el Puerto de Guaymas. (9)
Como se aprecia, la población porteña siempre luchó contra todo aquello que se opusiera a los intereses de su ciudad; ya sea por decisión de la Compañía del Ferrocarril de Sonora, del Gobierno de la Federación o Estatal, protestando una y otra vez por lo que consideraban les afectaba.
Ya para el año de 1885 se habían, dejado sentir los efectos de la fiebre amarilla sobre el Estado y sobre Guaymas en particular. Es por esto muy significativo el ocurso que mandaron a la Secretaría de Fomento ese año, reclamando por otras medidas que intentaban tomar la Compañía ferrocarrilera y que no iba de acuerdo con los intereses de la población. El problema se inició por una petición que hiciera el 25 de Octubre de 1885 el representante de la compañía en la ciudad de México, Sr. Sebastián Camacho, al Secretario de Estado y del Despacho de Fomento, en donde planteaba que:
....nuevamente, según es notorio, el Puerto de Guaymas está siendo víctima de los estragos de la fiebre amarilla... en donde la Compañía... tiene a su domicilio principal... Durante los tres año anteriores en que ha reinado la epidemia, ha sido imposible retener a los empleados en las Oficinas Generales así como el suficiente número de trabajadores para los talleres; siendo por consecuencia sumamente difícil atender como se debe los asuntos de las oficinas, así como mantener en buen estado de servicio todo el material rodante... el período de la fiebre... no disminuye desde que empezó, hace un mes, de modo que no es posible prever el día o época en que pueda contar con artesanos para atender a las reparaciones que son más urgentes.
Ante tales circunstancias, Señor Ministro, suplico a usted se sirva dar su autorización a esta Compañía para que se modifique lo dispuesto en el artículo No. 1 del contrato del 14 de Septiembre de 1810 y que pueda establecer su domicilio principal en Nogales, trasladando a este punto las Oficinas y Talleres" (10)
Quien sabe porque conductos se haya enterado en la ciudad de Guaymas de la petición de Sebastían Camacho; pero para el 29 de Octubre; del mismo año, los comerciantes, hacendados, agricultores, marinos, industriales y demás propietarios vecinos y residentes de la ciudad y Puerto de Guaymas, envían un ocurso al Secretario de Fomento en el cual expondrán las muy poderosas razones por las cuales no debería concedérsele a la Compañía lo solicitado. Ellos ven que:
....graves, muy graves serían los perjuicios que semejante determinación nos causarían, ya para ejercitar en juicio nuestras acciones llegado el caso; ya para expeditar el despacho y arreglo de nuestras transacciones mercantiles, o ya en fin, las que representarían nuestras propiedades cuya decadencia sería el efecto necesario de ese cambio que no produciría, por otra parte, sino el engrandecimiento de la población americana de Nogales en donde la Compañía tiene ya designados amplios terrenos para establecer sus oficinas y fábricas para construir toda clase de herramientas". (11)
Contra la argumentación de la Compañía del temor de haberse estacionado en el Puerto la fiebre amarilla los habitantes de Guaymas alegan que es transitoria (solamente ese año se registraron 241 defunciones) (12) y que no existe la posibilidad de que vuelva el año entrante, como efectivamente ocurrió.
En respuesta a José M. Maytorena - como cabeza firmante- la Secretaría contestó con fecha 10 de Noviembre de 1885 que:
....por acuerdo del Presidente de la República digo a usted que atendiendo a las causas que expuso la misma Compañía, se le ha permitido que por dos meses pase - nada más las oficinas- no a Nogales, sino a otro punto que esté en territorio exclusivamente mexicano y sin que éste permiso implique alteración ni modificación alguna en las estipulaciones de la Ley de concesiones relativa." (13)
Estos hechos, junto con los del año de 1880 - aunque separados en el tiempo -, representan una misma situación: la defensa de la gente de Guaymas de los intereses de su ciudad. Si bien es cierto, como expresa el Cónsul Norteamericano en Guaymas, Alexander Willard: ... el ferrocarril marca una de las más importantes épocas de la historia del Estado de Sonora, conecta el Puerto de Guaymas con los puertos del litoral Atlántico con el Golfo de California; uniendo los dos países con rieles de acero y proveyendo rápida comunicación al Estado de Sonora con los centros comerciales de Estados Unidos"; (14) esto para el puerto de Guaymas representó una prosperidad relativa y una decadencia absoluta, como el principal Puerto de entrada y salida de mercancías de los Estados de Sonora y Arizona, y que lo expresan muy bien en el ocurso de 1885 cuando se refieren al crecimiento de Nogales Arizona. Ya que tanto esta ciudad como la mexicana se convertirán en las principales puertas de entrada y salida de mercancías de la zona. Este fenómeno lo tienen muy claro los habitantes de Guaymas, ya que para ese año está ante sus ojos el explosivo crecimiento de las ciudades de Nogales.
Otro fenómeno que representan estos hechos es que la actitud de los gobiernos que favorecen el capital extranjero por sobre el nacional, producirá protestas y descontento desarrollando un fuerte nacionalismo entre los porteños, (14) los cuales protestan contra aquello que consideran injusto. Por eso consideramos muy sintomático que el segundo ocurso - el del año de 1885 lo encabeza José María Maytorena, padre de quien fuera gobernador del Estado, y que la contestación sea dirigida a él, siendo cabeza de los grupos políticos disidente de la región.
Todas estas situaciones y algunas otras más, como escribíamos al principio, nos salen y no saltan al paso como conejos entre más nos asomamos a ver ese sombrero de mago que es la historia. Explicándonos también con estos hechos, el ambiente que va conformando los antecedentes de la revolución de 1910.
NOTAS
1.- Calderón, Francisco R. "El Porfiriato, vida económica". Los Ferrocarriles, Historia Moderna de México, México, Ed. Hermes, 1974, Pág. 503.
2.- Ob. cit. pág. 505.
3.- Mora, Gregorio. "Los Comerciantes de Guaymas y el desarrollo económico de Sonora 1825-1910". Ponencia que forma parte de una tesis doctoral sobre los comerciantes de Sonora. Memoria del VIII Simposio de Historia y Arqueología de Sonora. Hillo., Son., UNISON 11 de Nov., 1982.
4.- A. H. E. S. Ferrocarril de Sonora, Exp. 442. Aparece también Boyd Consuelo Twenty years to Nogales. The Journal of Arizona. Pág. 308.
5.- A. H. E. S. Ferrocarril de Sonora. Exp. 442.
6.- A. G. N. S. C. 0. P. Ferrocarril de Sonora 6/49-1 . Foja 34.
7.- A. H. E. S. Ferrocarril Sonora. 442 "872".
8.- A. H. E. S. Ferrocarril Sonora. 442 "872".
9.- Ob. cit. ,
10.- A. G. N. Ferrocarril Sonora. 6/73-1. Foja 34.
11.- A. G. N. Ferrocarril Sonora. 6/73-1. Foja 39-39A.
12.- Almada, Francisco, "Diccionario de Historia, Geografía y Bibliografía Sonorenses." Chihuahua, Impresora Ruiz Sandoval, 1952.
13.- A. G. N. Ferrocarril Sonora. 6/73-1. Foja 42.
14.- Cónsul Willard de Estados Unidos. Despachos consulares de Estados Unidos. Guaymas, 26 de Octubre de 1882. Tomada de Mora, Gregorio, Ob. cit. p. 24.
