MENSAJE DEL PRESIDENTE
Por. ARMANDO HOPKINS DURAZO
El espacio generalmente utilizado por la Presidencia de la Sociedad lo cedemos con gusto a la Delegación de la S. S. H. de Cananea, que en solo seis meses de vida ha patrocinado un buen número de actividades. Nuestra calurosa felicitación a su Directiva, presidida por el Dr. Alberto Durazo y ..............SIGAN ADELANTE.
INFORME DE ACTIVIDADES DE LA DELEGACION CANANEA DE LA SOCIEDAD SONORENSE DE HISTORIA DURANTE EL AÑO 1983.
Julio 2, 1983: Constitución de la Delegación Cananea de la Sociedad Sonorense de Historia, a las 21:00 horas en el local del Museo de la Lucha Obrera. Tomaron protesta a la mesa directiva el vice-presidente de la Sociedad, Sr. Gilberto Escobosa, el Prof. Armando Quijada, el Sr. Epifanio Zamorano y la Mtra. Cynthia de Murrieta; además contamos con la presencia de invitados de Bisbee y Nogales, Arizona y con autoridades municipales y representantes de otros clubes de servicio de la localidad.
Agosto 14, 1983: Presentación del programa audiovisual "Datos Históricos y Turísticos de Cananea" por el Presidente de la Sociedad Sonorense de Historia en Cananea ante la comitiva de la Ciudad Hermana Sierra Vista, Arizona. Acto celebrado en el Casino Club de Leones.
Septiembre 8, 1983: Conferencia "Alcances de la Astronomía" por el Sr. Antonio Sánchez Ibarra de la Sociedad Astronómica Orión de Nogales, Sonora, dictada en el Salón de Cabildos del Palacio Municipal.
Septiembre 9, 1983: Conferencia "Importancia del Observatorio de la Mariquita" por el Sr. Antonio Sánchez Ibarra de la Sociedad Astronómica Orión de Nogales, Sonora y el Ing. César Arteaga del Instituto Nacional de Astrofísica, Optica y Electrónica, dictada en el Salón de Cabildos del Palacio Municipal.
Septiembre 16, 1983: Participación en el desfile del 16 de Septiembre con un Carro Alegórico, recordando la fecha en que se dedicó la Misión de Cocóspera por el Padre Kino en 1704.
Noviembre 11 , 1983: Conferencia "Historia y Literatura - Literatura e Historia" por el Lic. Gerardo Cornejo, Rector del Colegio de Sonora, dictada en el Salón de Cabildos del Palacio Municipal.
Noviembre 20 a Diciembre 20, 1983: Participaci6n en el Programa "Cananea Cultural 83" con el Sub-comité Municipal de Cultura, dentro del Programa Cultural de las Fronteras.
Diciembre 3, 1983: Conferencia "Minerales Regionales" por el Ing. Guillermo Castro Lozano, miembro de la Sociedad Sonorense de Historia en Cananea.
Diciembre 4, 1983: Presentación del programa audiovisual "Datos Históricos y Turísticos de la Región de Cananea" por el Dr. Alberto Durazo, Vice-presidente de la Delegación Cananea de la Sociedad Sonorense de Historia.
Además, se está trabajando sobre los siguientes proyectos:
- Investigación histórica sobre "Ojo de Agua de Arvallo", sitio en donde se está terminando de instalar el Museo Tecnológico del Gobierno del Estado.
- Exposición Fotográfica sobre el Coronel Emilio Kosterlitzky y los Rurales de Sonora
- Investigación histórica sobre los Chinos en Cananea hasta su expulsión del Estado.
- Promoción de1 Parque Histórico-Natural "La Elenita" en la sierra de Cananea, aprovechando el lecho del Ferrocarril que recorría los campos mineros antiguos.
- Promoción del libro sobre la historia de los campos mineros, escrito por el Sr. Jesús Morales T., miembro de la Delegación Cananea de la Sociedad Sonorense de Historia.
AVANCE DEL PROYECTO HISTORIA DE SONORA
En el presente año de 1984 se han verificado dos reuniones del Consejo Directivo del Proyecto, una el 20 de Enero y la otra el día 2 de Marzo. En la primera de ellas se finalizó la tarea de revisión y discusión de Indices Generales con la presentación que hicieron los geólogos Ramiro Torres e Ignacio Lagardo del índice correspondiente a los capítulos relativos a Geología y el licenciado Ernesto Camou H. el correspondiente al tomo V, sobre Historia Contemporánea de Sonora.
La discusión de los índices generales propuestos para cada tomo ha sido una de las tareas mas unificadoras del proyecto, ya que tuvo la virtud de ofrecer a los investigadores de cada período de la historia de Sonora el punto de vista de los demás participantes y una visión de cómo es tratado cada tema general en todos los tomos. Esta tarea se realizó en cinco sesiones, a partir de la celebrada en Septiembre de 1983.
A partir de la segunda sesión de este año que fue ya la número 20 del Consejo, se inició la presentación y discusión de los textos que constituirán los originales de la obra. Se leyó, discutió y se hicieron recomendaciones al respecto, al capítulo correspondiente a Geografía a cargo del Ing. Fernando Angeles quien forma parte del grupo que encabeza el Ing. Ariel Echávarri, responsable de dar a la historia de Sonora el marco geográfico y geológico que requiere para su estudio. Los textos relativos a Geología fueron entregados para ser discutidos en la próxima reunión. La discusión y crítica de los textos originales, se seguirán en las próximas reuniones que se constituirán prácticamente en un seminario de evaluación.
De hecho, en lo concerniente al aspecto académico o científico de la obra, el Consejo ha venido funcionando como un seminario, donde el esfuerzo individual o de equipo, se somete a la crítica colectiva.
Don Daniel Cosío Villegas, al recordar su experiencia en la elaboración de la Historia Moderna de México, nos dice: "¿Hasta qué punto una reflexión colectiva es capaz de mejorar la reflexión personal, y de mejorarla en esta clase de trabajos, que son de estudio, pero también de visión creadora7 - y se responde- quizá todo depende de lo que se espera de la contribución colectiva; si es de inspiración, creadora, positiva, poco puede lograrse; pero en cambio - concluye -, mucho se logrará si es de vigilancia, de crítica, si es negativa. Entonces en la medida en qué los seminaristas sean inteligentes y tengan sentido crítico, en esa medida será útil y valiosa la contribución colectiva".
Este papel de seminario, de esfuerzo colectivo del Consejo, será mas relevante en las próximas reuniones donde habrá de darse lectura a los borradores de los textos finales de los originales para someterlos a la consideración del resto de los consejeros.
Una vez conocida la opinión del seminario, los textos serán terminados y entregados al coordinador editorial, quien se encargará de las últimas correcciones, sobre todo ortográficas, de su formación y composición, de las ilustraciones, etc., para pasarlos a impresión.
Se pretende que cada uno de los tomos tenga una extensión de 600 páginas aproximadamente y un máximo de 400 ilustraciones, considerando en éstas, las fotografías, los recuadros, mapas, tablas, etc.
Los textos como ya se dijo, deberán estar terminados y en poder del coordinador editorial en Septiembre de este mismo año. A partir de entonces se cuenta con otros 12 meses para realizar la impresión, todo lo concerniente a su publicación y la distribución.
NOTAS BIBLIOGRAFICAS
Por. Lic. Fco. Manzo Taylor.
UN DIA EN LA VIDA DEL GENERAL OBREGON, POR JORGE AGUILAR MORA, COLECCION XXI MEMORIA Y OLVIDO. IMAGENES DE MEXICO, MARTIN CASILLAS EDITORES, S.A. MEXICO 1982.-
Libro conflictivo, nos habla de un Obregón diferente; mas humano tal vez, en sus debilidades. Realizado en colaboración con el Archivo General de la Nación. Aguilar Mora utiliza la entrada de Obregón a la capital de la República, en 1914, como tema central de su trabajo. Habla de sus relaciones con Carranza y analiza el cambio en la personalidad de Obregón después de la pérdida del brazo derecho a mediados de 1915.
LOS QUE VIVEN EN LA ARENA. TEXTO LUIS BARJAU. FOTOGRAFIA GRACIELA ITURBIDE. ARCHIVO ETNOGRAFICOAUDIOVISUAL. INI-FONAPAS. MEXICO 1981.
Un buen estudio sobre los seris, este trabajo nos ilustra sobre la tribu que actualmente habita parte de la costa central de Sonora. Los autores quisieron presentarnos algo mas que un reporte etnográfico objetivo, así, resumieron la historia de la tribu, tocaron temas como el shamanismo o las canciones. Con fotografías bien logradas en blanco y negro, y cuadros estadísticos sobre la población seri, "los que Viven en la Arena" se convierte en bibliografía obligada sobre los seris.
PLUTARCO ELIAS CALLES Y LA PRENSA NORTEAMERICANA, (1924-1929). POR GABRIELA IBARRA Y HERNAN GUTIERREZ, S.H.C.P./MIGUEL ANGEL PORRUA. MEXICO, D. F. 1982.
Recopilación obtenida en gran panrte del archivo personal de Plutarco Elias Calles (en custodia de la Sra. Doña Hortencia Elías Calles de Torreblanca) esta obra aborda varios de los problemas a los que se enfrentó el estado mexicano en esa época. El pensamiento de Calles sobre el problema agrario, la cuestión del petróleo, la deuda nacional o la cuestión obrera, aquí se analiza. Es en resumen una excelente recopilación sobre las relaciones México-EUA entre 1924-1929, y cuenta con una hemerografía norteamericana sobre ese tema, así como con fotografías poco conocidas.
NOVENO SIMPOSIO ANUAL DE HISTORIA Y ANTROPOLOGIA DE SONORA
Del día 15 al 18 de Febrero próximo pasado, se realizó en Hermosillo el "IX SIMPOSIO DE HISTORIA Y ANTROPOLOGIA DE SONORA". En esta ocasión, la fecha fue transferida de Noviembre a Febrero, debido a la interrupción de labores en la Universidad de Sonora, por la huelga que la tuvo paralizada por mas de cincuenta días. Sin embargo, el Instituto de Investigaciones Históricas de la misma Universidad, organizó el mencionado Simposio, con el entusiasmo y calidad académica de años anteriores.
Nunca como ahora había existido en Sonora tanto interés por conocer su historia: lo importante es, que somos los sonorenses los mas interesados en ese conocimiento.
Antes de la última década, quienes hacían investigación histórica en nuestro Estado eran extranjeros o nacionales comisionados por alguna Institución del centro del país, que en forma esporádica y con prisas llegaban a nuestros Archivos o fuentes documentales a efectuar algún trabajo, generalmente complementario. En los últimos años, desde que se iniciaron las inquietudes y la realización por parte de la Universidad de Sonora de estos Simposios, cada vez son mas los sonorenses que intervienen en proyectos de investigación histórica, con programas mas definidos en el interés del conocimiento del pasado regional.
En este IX Simposio, estuvieron representadas Instituciones de prestigio, por Expositores de reconocida capacidad, quienes trataron temas fundamentalmente sonorenses. Tuvieron representación, el Instituto de Investigaciones Históricas de la U.N.A.M., el Archivo General de la Nación, la Universidad de Ohio, la Universidad de Arizona, la U. C. de San Diego, el Centro de Estudios Mexicanos y Latinoamericanos de la Embajada de Francia, el Archivo Histórico del Estado de Baja California Sur, y de Instituciones Locales como el Centro Regional del Noroeste (I.N.A.H.), Sociedad Sonorense de Historia y la Universidad de Sonora.
Los temas que se trataron en un total de 36 ponencias comprendieron desde Prehistoria Sonorense, pasando por la Colonia, Independencia, Reforma, Porfiriato, Revolución e Historia Contemporánea.
El Simposio estuvo abierto a todas las corrientes de interpretación histórica, habiendo concurrido un considerable número de personas no profesionales de esta disciplina, que con su presencia y opiniones, enriquecieron el amplio temario del evento.
Terminados los trabajos del Simposio el día Sábado 18 a medio día, la mayor parte de los participantes y funcionarios de la Universidad de Sonora, salieron rumbo a la ciudad de Santa Ana, donde el Ayuntamiento del lugar les ofreció una comida campestre. Se continuó el viaje a la ciudad de Caborca, haciendo escala en el poblado de Pitiquito, donde se visitó la Iglesia de San Diego. Instalados en Caborca, a las 20:00 horas del mismo día, se inició en el marco espléndido del Templo Histórico, la ceremonia de clausura del Simposio, donde se entregaron Diplomas de Reconocimiento a los Expositores y se desarrolló un sencillo programa con música popular sonorense. Posteriormente, el Ayuntamiento de la H. Ciudad ofreció una rica cena a los historiadores y demás acompañantes. Otro día, Domingo 19 de Febrero, se visitaron algunos sitios arqueológicos cercanos a Caborca, en cuyas rocas existen notables grabados indígenas.
De regreso al municipio de Santa Ana, el Gobierno del Estado sirvió una suculenta carne asada en el Rancho "Casablanca", donde además se demostraron algunas suertes charras, que fueron muy festejadas por los historiadores visitantes, que - en este recorrido tuvieron la oportunidad de conocer al Sonora del Desierto, árido en el paisaje, pero abundante en afectos.
DE PRISION A MUSEO
Por. Arq. Adolfo García Robles
Las metamorfosis son muy comunes en muchos de los seres vivientes de este planeta, el hombre mismo lleva implícita su transformación desde el momento de nacer, crece, produce y muere. La tierra, el sol y el universo todo, está pasando por un proceso que seguramente en nada se parece a su origen. Esto y más es conocido por todos desde los años de secundaria. Sin embargo lo que ya no es tan conocido es el cambio, la transformación o la metamorfosis que una construcción "sufre, goza o le es indiferente" como objeto inanimado.
Las construcciones hechas por el hombre para su protección y disfrute, también se transmutan al paso del tiempo ante la inexorable ley de la vida. Las funciones y el objeto para las que fueron creadas, dejan de ser vigentes y hacen obsoletas las razones de su existir, provocando con ello su abandono, su destrucción, su modificación o en el mejor de los casos su reutilización restaurándose con las adaptaciones convencionales a su nuevo uso, lográndose con ello la metamorfosis que cual brillante mariposa, surge a la vida con nuevos colores para beneplácito de las generaciones que heredaron el capullo, y las que a su vez, donarán a las venideras como un testimonio de la capacidad creadora de sus antecesores.
El edificio que ahora nos ocupa pertenece a éste género la antigua Penitenciaría del Estado habiendo logrado sobrevivir gracias a la reciedumbre de su construcción, a que continuó en el use para el que fue construida hasta hace relativamente poco tiempo; y a que por estar alejada del centro de la ciudad y en un terreno poco codiciado, por ahora, no tentó la ambición demoledora de la implacable piqueta, como le sucedió a tantos otros.
La antigua penitenciaría de Hermosillo, ha tenido la suerte de que la actual administración gubernamental la rescate del abandono en que se encontraba al salir el último de sus ocupantes forzosos, designándole al edificio nuevos usos, con los cuales cobrará nueva vida; las heridas sufridas durante su largo período de actividad carcelaria se restañarán, y una vez acondicionado con las instalaciones de confort actuales, servirá nuevamente a la comunidad. Asegurándose con sus nuevas funciones, la garantía de su indestructibilidad por esperemos, largo tiempo.
El edificio lo merece, pocos ejemplos de apariencia austera y grandiosidad formal como este podemos encontrar en Sonora y tal vez en todo el Noroeste dé México. La prestancia y dignidad de su arquitectura, no desmiente la función para que fue construido, la rudeza se asocia con la delicadeza del detalle muy de acuerdo con los estilos arquitectónicos de la época en que fue construido, logrando con la posición y ubicación del terreno en que se asienta, cumplir con todas las exigencias arquitectónicas y funcionales. Pero vayamos por partes...
Historia, Proyecto y Arquitectura se han perdido en las vicisitudes del tiempo; tal vez en el futuro con una investigación exhaustiva se llegue a saber quién fue el autor del proyecto, y con un poco de mas suerte, se localicen en algún lugar los pianos originales.
De todas formas el imponente edificio allí está, manifestando con su sola presencia el hecho de haber sido concebido por un "Señor Arquitecto", así con mayúsculas, sin importar ya el olvido en que la frágil condición humana deparó al autor y a sus "comparsas", porque justo es recordar a quienes con sus manos hicieron posible la obra que hoy admiramos, ya que sin el sudor, el esfuerzo y tal vez la vida del albañil anónimo, nunca se hubiera levantado el castillo que hoy domina el oriente de la ciudad a las faldas del cerro de La Campana.
El edificio es prisión y fortaleza, palacio y cuartel, fortín y atalaya, digno ejemplo arquitectónicamente hablando de la etapa histórica en que fué proyectado y construído.
En el Nún. 54 de "La Constitución", periódica de principios del siglo, se publicó el 4 de Junio de 1902, lo siguiente:
"Mejoras Materiales"
"Con arreglo a los planos presentados al Gobierno ha comenzado la erección de un edificio destinado a cárcel, en substitución del que hoy sirve para ese objeto en esta capital. El nuevo establecimiento penal se construirá en la falda Este del cerro de La Campana y será amplio, adecuado a su objeto y dotado de todas las condiciones indispensables de higiene y seguridad". (Inv. del Arq. Jesús Uribe).
En el Diccionario de Almada se informa que "La prisión fué inaugurada el 15 de Septiembre de 1908. Siendo gobernador el C. Don. Luis E. Torres, habiéndose comenzado en el ejercicio de Don Ramón Corral".
En alguna otra fuente se nos hace saber que los trabajos estaban en pleno desarrollo en el año de 1905 y, si nos guiásemos por una fecha grabada en uno de los sillares incrustados en la construcción, deduciríamos que mucho antes se habían comenzado los preparativos porque esté el año de 1897.
Es de suponerse que una obra de esta magnitud no se hizo de la noche a la mañana, tuvieron que coincidir muchos factores que permitieron su continuidad, y por las fechas arriba citadas podemos deducir que estas se conjugaron.
Primero, una estabilidad política, la cual existía en el último tercio de la "paz porfirista".
Segundo, un auge económico del que seguramente se disfrutaba dentro de las capas sociales dominantes.
Tercero, la facilidad de mano de obra barata y abundante, producto de un sistema dictatorial y de represión, como nos lo confirman antiguas fotografías y datos aislados en las que aparecen indios yaquis trabajando.
Estos tres factores han sido desde todos los tiempos, los pilares con los que fueron construidos los grandes monumentos de la humanidad. Desde la antigüedad hasta nuestros días, desde las pirámides de Egipto hasta el Valle de los Caídos en la Península Ibérica.
Desde los Ziguerats mesopotámicos y el coliseo romano, hasta las catedrales góticas o el Empire State; no importando la forma de "convencimiento" para el tercer factor, este puede ser también espiritual, social o económico, siempre ha dependido de la progresividad histórica de un pueblo.
Por lo tanto nuestro edificio debe haberse construído en el lapso de diez a quince años, lográndose en ese tiempo una continuidad que favoreció la terminación de la mayor parte de sus elementos arquitectónicos, asegurándose con ello la integridad del conjunto, sin que los posteriores agregados y modificaciones hayan hecho cambiar su apariencia.
¿Que ha tenido cambios? Pues sí, Unos por necesidades de su condición evolutiva a través del tiempo y de la llegada de nuevas tecnologías como la instalación eléctrica, el use del automóvil, la adaptación de una zona para reclusión de mujeres, complementos de vigilancia o nuevos y provisionales locales para talleres; obligaron a que las direcciones sucesivas, alteraran, modificaran y aún, agregaran elementos constructivos que no estuvieron acordes con el proyecto original.
Pero la alteración mas significativa la sufrió el edificio administrativo al ser afectado por un incendio provocado, del cual fueron fácil pasto sus elementos constructivos de madera, todo esto en los últimos diez años del funcionamiento como prisión.
Todo eso ya ha pasado, el nuevo destino que el edificio tendrá auspiciado por la atinada decisión del actual Gobierno del Estado de convertirlo en Museo, archivo y oficinas de investigaciones antropológicas e históricas, hará que el edificio vuelva a lucir, como en las primas épocas de su terminación, digno y señorial, sin que por eso deje de contar con las instalaciones necesarias para el funcionamiento y confort actual, adecuadas a los nuevos servicios que brindará a la ciudad, sirviendo de ejemplo para todos aquellos que destruyen por solo destruir sin justificación alguna, para satisfacer bastardos egoísmos sin siquiera recapacitar en el valor histórico-cultural de cada edificio, calle o casa por sencilla que ésta sea, tienen para la comunidad.
Por la importancia que tiene este monumento para los hermosillenses en particular y para todo Sonora en general, en el siguiente artículo haremos una descripción y análisis del edificio, con el único afán de dar a conocer los valores culturales con los que cuenta nuestro Estado y México como país rico en tradiciones e historia.
Creemos que dando a conocer lo que poseemos, es la única manera para tratar de lograr detener la avalancha de destrucción de un patrimonio que no nos pertenece, y del cual, solamente somos los depositarios a quien el destino y el momento que nos ha tocado vivir, corresponde salvaguardar como ejemplo para las nuevas generaciones.
LA TRAGEDIA EN LA NORIA DE AGUILAR (19 de Marzo de 1883)
Por: Gilberto Escoboza G.
Los apaches eran miembros de tribus nómadas que no habitaban propiamente el Estado de Sonora ni otra parte de México, sino que hacían frecuentes incursiones por nuestra entidad en plan de depredación. Eran sanguinarios y mataban a sangre fría; se decía, y con razón, que después de sus asaltos asesinaban a cuchillo solamente por el gusto de matar. En campaña empleaban el sistema de señales de humo para comunicarse entre grupos dispersos, sobre todo si veían una caravana o a individuos que viajaban solos. Desde las alturas de los cerros descubrían a la pobre gente que se trasladaba de un lugar a otro, ajena que al ser descubierta su muerte era inminente.
Los primeros sesenta años de nuestra vida independiente, el Norte de nuestro Estado casi estaba despoblado por el temor que se tenía a esos salvajes. Todavía en la época de la colonia el ejército español contaba con tropas para batir a los indígenas depredadores pero después de la independencia las constantes asonadas habían arruinado la economía del país. A pesar de que en la parte norte de nuestro estado existen minas muy ricas, pocos se atrevían a explotar la minería; no se conseguían trabajadores dispuestos a arriesgar su vida y la de su familia, frente al peligro de los apaches.
Fué por ello que al estabilizarse el gobierno de la república años después del triunfo del Plan de Tuxtepec, el ejército nacional estaba en condiciones de llevar a cabo una batida contra los apaches. El 3 de Enero de 1883, Llegó a Ures el entonces Coronel Don Abraham Bundalá al frente del 22o. Batallón y desde luego, dió una formidable batida a los indígenas asesinos que asolaban la comarca, haciéndoles huir a sus lugares de origen.
No obstante lo anterior, el 19 de Marzo de ese año, una gavilla de apaches que había logrado substraerse a la persecución del Ejército, a las once de la mañana asaltó una diligencia que habiendo salido de Ures se dirigía a la "Noria de Aguilar'' que se encuentra en el camino de Rayon. Los ocupantes del vehículo eran personas muy importantes de Ures que habían proyectado pasar unos cuantos días de descanso.
En su libro "CASOS... Y COSAS", doña Dolores Real C. de López, Cronista de la Ciudad de Ures, asienta: "Los indefensos viajeros fueron inmisericordemente acribillados por los salvajes. Quedaron muertos en el acto la Sra. Joaquina Aguilar de Maldonado, el Sr. Jesús Quijada y el Prof. Leocadio Salcedo, junto con el criado que les acompañaba. También formaban parte de aquella comitiva los dos hijos de Doña Joaquina, quienes milagrosamente lograron huír por el monte. Don Dionisio Aguilar, quien montaba a caballo a un lado del carro, fué gravemente herido, logrando huír con vida de ese lugar. Dos días después fué encontrado en tan lamentable estado, que pronto murió en la Ciudad de Ures. Enseguida del asalto, los apaches prendieron fuego al carro en que iban sus víctimas y se dirigieron a las casas de La Noria. Allí asesinaron a dos sirvientes más, con los que los muertos sumaron siete. Los cadáveres fueron recogidos por los señores Jesús Bergara, Salomé Bracamontes y Florentino Noriega. Don Dionisio Aguilar, miembro de una de las familias mas prominentes de Ures, era notable hombre de Estado, pues ocupó altos puestos en la Administración Pública. El Sr. Leocadio Salcedo, fué ilustre profesor de un internado para varones y fundador del mismo. Además era muy apreciado por su enorme empeño en difundir la instrucción pública en la Entidad".
Ese acontecimiento fué muy doloroso para varias familias de Ures y de Hermosillo, donde las personas sacrificadas por los salvajes tenían parientes muy cercanos. Y aún después de transcurridos muchos años, recordaban el suceso con horror.
En lo que respecta al Profesor Don Leocadio Salcedo, muchos años después, quizá más de setenta, Hermosillo perpetuó su memoria al disponer el Ayuntamiento que una calle tuviese su nombre. En su libro BREVE HISTORIA DE LA EDUCACION EN SONORA E HISTORIA DE LA ESCUELA NORMAL DEL ESTADO, el Sr. Prof. Gustavo Rivera hace una semblanza del Profesor Don Leocadio Salcedo: "Nació en Guayaquil, Ecuador en 1831 y, después de terminar su educación secundaria, sirvió a la marina de su país alcanzando el grado de Teniente. En 1855 solicitó su baja y se radico en San Francisco, California. Cuatro años más tarde se trasladó al Puerto de Mazatlán, Sinaloa, en donde se dedicó a las labores docentes. En 1860 vino a Hermosillo y estableció una escuela primaria particular. En 1863 en compañía del Prof. Alejandro Lacy fundó el Liceo de Hermosillo. En este propio año pasó a Ures a hacerse cargo de la Dirección del Colegio de Sonora y, en 1865 se trasladó a Guaymas en donde estableció una escuela primaria particular. Dos años después volvió a la Direccion del Colegio de Sonora de Ures y en 1874 fundó en Guaymas el Colegio de la Unión. Recibieron sus sabias enseñanzas, jóvenes que después fueron importantes ciudadanos. En unión de los señores Jesús Quijada, Dionisio Aguilar y Sra. Joaquina Aguilar de Maldonado, fué asesinado por los apaches en La Noria de Aguilar el 19 de Marzo de 1883. La Escuela de la Mesa del Seri del Municipio de Hermosillo, lleva el nombre de tan insigne educador".
Desde que se hizo cargo de la Presidencia Municipal de Hermosillo Don Roberto E. Romero (1943-46) se tomó la costumbre de imponer a las nuevas calles de la ciudad los nombres de maestros distinguidos, de funcionarios destacados o de personas que en alguna forma dejaron huella bienhechora en la sociedad hermosillense.
LA PUSOLANA
Crónica de la ponencia presentada en el IX Simposio de Historia por el Sr. Pbro. Ernesto López Yezcas.
El P. Ernesto López Yezcas, reconocido historiador sonorense que radica ahora en Suaqui Grande, Sonora y es miembro fundador de nuestra Sociedad, presentó un interesante trabajo en el último Simposio de Historia de Sonora en relación al nombre "La Pusolana" con el cual fué denominado en algunos textos y libros antiguos el territorio del cual forma parte nuestra entidad.
Nos dice el P. López Yezcas que la primera cita del término es la que hace Don José Agustín Escudero en Noticias Estadísticas de Sonora y Sinaloa, en cuya página 9, dice "A esta parte de la República Mexicana según el Padre Alzate se llamó en el idioma de los aborígenes "Pusolona" (sic.). La parte de la República a que se refiere la cita es Sonora y Sinaloa y el idioma aborigen pudiera ser cualquiera de los cinco grandes grupos que hablaban lenguas diferentes: los del grupo cahita, los pimas, los ópatas, los seris y los pápagos, sin tomar en cuenta las subdivisiones en las que también existían diferencias. Por ello pregunta el P. López Yezcas, ¿En el idioma de qué grupo tomo ese nombre? y se contesta: es una afirmación abstracta, genércia, carece de significado.
Otra mención del término la Otra mención del término la hace Don Laureano Clavo Berber quien en la página 20 de su "Nociones de Historia de Sonora - dice: "Lo único que ha llegado a saberse es que antes de la conquista, una basta extensión territorial delimitada al sur por el río Mocorito, enmarcada entre la sierra madre y el Golfo de California y que se prolongaba hacia el norte hasta las márgenes del río Gila, era conocida por los aborígenes con el nombre de "Pusolana" encontrándose habitada por innumerables núcleos de población nativa cuyas designaciones principales son apaches, pimas, pápagos, etc." Esta cita, nos dice el P. López Yezcas en su trabajo, elimina ya la mayor parte del territorio sinaloense pero no ofrece ninguna razón para usar el nombre, ni fuente de donde lo obtuvo.
Enseguida se ocupa el ponente de lo dicho por Angel Bassols Batalla en "El Noroeste de México" (pág. 184) y cita: "Sonora se vió unificada poco antes del siglo XVI en una Confederación de Señoríos pimas, en el pié de monte; ópata en la Sierra Madre, y otros. A las tierras de Sonora (habitada por cahítas desde Guaymas al Sur) y parte de Sinaloa los indígenas les llamaban Pusolana y puede afirmarse que los grupos de Nayarit estaban en vías de organizarse con una estructura feudal a la llegada de los españoles y que en la costa central sonorense vivían colectividades semi-errantes junto a los mas evolucionados agricultores ópatas, cahítas y pimas".
El Padre López Yezcas, sobre esta cita, nos dice lo siguiente: 1 .- El término Sonora no se usaba antes del siglo XIV. 2.- No existía tal confederación de señoríos. 3.- Se asombra de que nuestros investigadores y antropólogos nunca hayan descubierto las afirmaciones sobre nuestros indígenas contenidas en ese párrafo de Don Angel Bassols Batalla.
Después se refiere el ponente a lo dicho por eI Prof. Manuel Sandomingo en su "Historia de Sonora" y cita: "Al oeste del Canadá existen las islas de la Reina Carlota, que las habitan los indios haidas, divididos en 8 grupos que tienen dos nombres, el segundo de los cuales es lanas, skidai-lanas, yaku-lanas, etc. En tiempos prehistóricos algunos de ellos emigraron hacia el sur estableciéndose en tierras sonorenses, a cuyo país le llamaron Pusolanas, o sea gente de Puso o pueblo de Puso. Hemos dedicado mucho tiempo, - dice Sandominqo, - para esclarecer este intrincado asunto y aún estamos dentro del oscuro laberinto sin poder salir de él. En cuanto a la palabra Puso, suponemos que es el nombre de la patria de donde procedían los lanas que vinieron a Sonora".
Respecto a esta cita el P. López Yezcas afirma contundente en su ponencia: Esta opinión del Profesor Sandomingo no tiene la menor base porque los grupos indígenas sonorenses procedían del tronco lingüístico Taño Azteca, Grupo Pimano o sonorense, etc., mientras que los Haida corresponden al grupo Atapascano.
Después la ponencia transcribe lo que dice Horacio Sobarzo sobre la palabra Pusolana:
"Nombre indígena, según se dice, de la antigua provincia de Sinaloa que comprendía una porción del sur de Sonora. Expresan algunas informaciones históricas que esa denominación la reveló el Padre José Antonio Alzate, como designación indígena y primitiva de dichas provincias. Mediante una curiosa coincidencia o no hay tal nombre indígena, mas bien parece que tal denominación fue usada por algún misionero que quizá encontró en dicha arena parecida a la puzolana... Las puzolanas son productos volcánicos que parece fueron explotados primeramente por los romanos, al decir de Vitrubio, y que deben su nombre a haberse beneficiado en un principio en las inmediaciones de Puzzoles." por lo que el Padre López Yezcas tiene la seguridad de que "es una utopía; por el tiempo en
que aparece, por el hombre a quien se atribuye y por otras circunstancias", tiene la seguridad de que "es una utopía; por el tiempo en que aparece, por el hombre a quien se atribuye y por otras circunstancias".
Nos dice que el primer autor que hace la cita es Don José Agustín Escudero, en "Noticias Estadísticas de Sonora y Sinaloa", impreso en 1849, cincuenta años después de la muerte del Padre Alzate. Después la hacen suya Don Manuel Orozco y Berra en "Geografía de las Lenguas", (1864). También Don Francisco del Paso y Troncoso en "Las Guerras con las Tribus Yaqui y Mayo", (1905). Parece que estos dos últimos copiaron el primero, pero después de ellos no todos los autores han aceptado la afirmación, porque lo primero que se nos ocurre -d ice el P. López Yezcas -, es cuándo y dónde el Padre Alzate dijo tal cosa.
Sigue la ponencia: "Los historiadores que pudieron hacer esa afirmación fueron el Padre Ribas, Francisco Vázquez de Coronado, Cabeza de Vaca, Fray Marcos de Niza, el autor de la crónica del primer encuentro de los españoles con los yaquis, Baltazar de Obregón, los primeros pobladores de Culiacán, pero ninguno de ellos dijo algo sobre La Pusolana".
De la ponencia que mencionamos extraemos además los siguientes datos: El Padre Juan Antonio Alzate y Ramírez nació el año de 1729 en Ozumba y murió en la Cd. de México en 1799. Estudió en el Colegio de San Ildefonso ordenándose como sacerdote en 1756.
Dedicó su vida al estudio de las ciencias matemáticas, las naturales y la medicina y sociedades científicas internacionales reconocieron sus méritos incluyéndolo entre sus miembros y concediéndole condecoraciones.
Precursor del periodismo mexicano, inició en 1768 el "Diario Literario de México" que mas tarde cambió su nombre al de "Asuntos Varios sobre Ciencias y Artes". En 1787 fundó una nueva revista científica bajo el título "Observaciones sobre la Física, Historia Natural y Artes Utiles" que dejó de imprimir al año siguiente para emprender la publicación de "Gacetas de Literatura" donde recoge el movimiento científico de su época en artículos astronómicos y meteorológicos, medicina, física, química e historia natural.
Entre todo lo que escribió y publico se cuenta "Breve Descripción de Sonora" publicada en "Diario Literario de México" el 8 de Abril de 1768. Como el título indica es una breve descripción y hace referencia a la historia de California por Venegas y de la primera edición de Apostólicos Afanes de la Compañía de Jesús en la Provincia de México de autor anónimo (Barcelona 1754, Ficha No. 447 de la Bibliografía sobre Sonora del propio Padre López Yezcas). Además comenta el descubrimiento de Las Planchas de Plata.
Como se ve el P. Alzate - dice Don Ernesto López Yezcas - no tuvo como afición la historia, ni la de la época colonial, ni la de los indios de los dominios españoles, ni la prehistoria. Ni en la breve descripción sobre Sonora ni en ningún otro artículo llega a mencionar algo sobre La Pusolana.
"En la Biblioteca Nacional", - termina el documentado trabajo de Don Ernesto López Yezcas- "y en la Biblioteca del Museo de Chapultepec existen ejemplares de la segunda edición de las publicaciones de Alzate (4 tomos). Además se ha publicado un índice de todos sus artículos por lo que no es difícil revisar ese material. El propio P. Alzate tiene impreso un Estudio Topográfico del Valle de México en que lógicamente se ocupa de las puzolanas, a las que también le llama tezontle, nos dice qué son, dónde las hay y qué aplicación se les daba en la ciudad de México. Y sabiendo lo que es, puede afirmarse que en Sonora, a lo largo y a lo ancho hay mucha puzolana; pero una cosa es tener mucha puzolana y otra es llamársele "puzolana".
Magnífica ponencia. Nuestra sincera felicitación a su autor el P. Ernesto López Yezcas. (A. H. D.).
