MINERAL "EL TIGRE"
Por: Nestor Fierros Moreno
El antiguo mineral "EL TIGRE" tuvo mucha importancia en los años de la Revolución, siendo uno de los centros mineros de más relevancia en Sonora. Junto con Pilares y Cananea formaba la trilogía de los centros mineros del norte del Estado en los albores del siglo.
Según datos que encontramos, este mineral fue descubierto en los años de 1895 y 1896. En el año de 1900 un prospectador norteamericano, don Santiago Taylor, anduvo por aquellos lugares buscando vetas; uno de los integrantes de su equipo mató un tigre de los muchos que abundaban en ese lugar; en el mismo sitio, Don Santiago Taylor encontró una veta de oro, y al localizarse el mineral se le dio el nombre de "EL TIGRE", siendo ese el origen de tal denominación. Al cazador que mató al tigre, poco después lo mató un oso.
Posteriormente, don Santiago Taylor, formó una compañía con capital y personal norteamericano, a la que denominó "THE LUKY TIGGER MIMING COMPANY", que traducido al español significa "el Tigre Suertudo", y a fines de 1900 comenzaron los trabajos en forma definitiva, siendo el mineral muy rico en oro y planta.
En 1910, salieron de esta mineral varios revolucionarios que se unieron a Miguel Samaniego, entre ellos: Enrique León, Candelario Cervantes (éste fue villista). Antonio B. Loreto, Pablo Machichi, así como un fuerte contingente de mineros que cambiaron la barreta por el fusil, para ir a combatir por sus ideas de reivindicación.
En 1912, un grupo de orozquistas (colorados) asaltaron el mineral del Tigre, saquearon las tiendas y se llevaron a varios americanos de rehenes, así como algunas barras de plata; entre los prisioneros iba un médico norteamericano, el doctor Hollinwort, que después prestó algunos servicios a los revolucionarios. Los rehenes y las barras de plata fueron rescatados por el entonces Coronel Alvaro Obregón en la batalla de San Joaquín, donde derrotó a los colorados.
En 1915, las fuerzas de Villa, después de atravesar la Sierra Madre, con rumbo a Agua Prieta, ocuparon la plaza del Tigre, sin cometer ninguna tropelía, como lo hicieron en San Pedro de la Cueva; iban según decían a tomar "la Agua Prieta", propósito que no pudieron lograr. En este mineral fue fusilado el Mayor Pablo Machichi en 1929, después que lo traicionó un compadre suyo. Andaba levantado en armas inconforme por la muerte del General Miguel Samaniego, su jefe y amigo.
Lo que a continuación relato es una colaboración del señor Luis Zuloaga, nativo de este lugar, quien muy gentilmente me facilitó la siguiente información que transcribo textualmente:
"En el Distrito de Moctezuma se descubrieron, en los años de 1900, unas vetas de mineral conteniendo oro y plata; estas vetas (sic) fueron encontradas por un cazador; en ese lugar se encontraban osos, leones sin melena (pumas), tigres y demás animales, uno de estos últimos mató el cazador y por eso le pusieron y se llama El Tigre.
"Estas vetas por ser de muy buena leer de oro y plata, fueron adquiridas en propiedad por una compañía minera americana, la que le puso por nombre El Tigre Minning Company (sic).
"En lo político perteneció al Municipio de Oputho Sonora, hasta el año de 1924, en que se elevó a la categoría de municipio.
"Hay en la región otro mineral llamado Pilares de Teras, que fue propiedad del señor Jesús Soto, padre de don Ignacio Soto, quien llegó a ser Gobernador de Sonora. Este mineral también fue de mucha fama en la región, pues producía metales de muy buena ley.
"En el desarrollo de los trabajos se encontraron en las vetas, grandes cuerpos de mineral comercial, y hubo que establecer una planta de beneficio con capacidad de molienda de 75 toneladas en 24 horas de trabajo. Poco después se encontraron más minerales y la planta ya no fue suficiente; entonces la Compañía instaló otra planta nueva con capacidad de 200 toneladas en 24 horas de trabajo.
Estos minerales eran llevados a la fundición de Douglas, Arizona, vía ferrocarril Nacozari-Agua Prieta. El transporte del mineral se hacía en cárros tirados por mulas, y a lomo de burro en sacos de 40 y 50 kilos. El mineral era almacenado en Esqueda, estación de bandera del ferrocarril de Nacozari a Agua Prieta.
"El río Bavispe lo pasaban en "La Lancha", un paso de mucho tráfico, que hoy en día está bajo las aguas de la Presa "La Angostura". "En los años veintes, trabajaban en el mineral como mil obreros en diferentes categorías. En estas vetas se encontraron cuerpos de mineral de 40% de oro con contenido de 700 a 800 de fierros.
"El primer gerente general fue el señor Michels, y el primer minero general Mr. Patricio, ambos de nacionalidad norteamericana. Como mayordomos mexicanos estuvieron: Luis Zuloaga Puchi, Antonio Varela, Luis Medina, Manuel Galaz, Ramón Holguín, entre otros.
"En el mineral hubo escuelas de primero hasta sexto grado, siendo sus directores en diferentes períodos: Alejandro Araiza, Guadalupe Segura" maestra Viviana, Carlos Godoy, Fernando Romero, Pedro Robles y Rafael D. Fierros, entre otros.
"En 1948, la compañía dejó de laborar y un grupo de trabajadores muy reducido la estuvo manteniendo, pero con el tiempo fueron desmantelando todo, hasta quedar reducida a unas ruinas espantosas.
"En 1980, la Compañía Minera Talamás S. de R.L. de C.V. con oficinas en Agua Prieta Sonora, hizo trabajos de reparación, los cuales fueron suspendidos al poco tiempo.
Hasta aquí finaliza la colaboración del señor Luis Zuloaga, que fue proporcionada en Hermosillo, Sonora, el 1o. de Octubre de 1984.
En los años de la revolución, y posteriormente, en virtud de que muchos minerales de Chihuahua, como Dolores, Moris, Ocampo y varios más, no ocupaban ya tanta gente, por haber venido a menos, o haber suspendido definitivamente sus trabajos, muchos mineros de dichas regiones se vinieron al Tigre, aportando sus experiencias y también su tecnología, como el caso de los Duarte, Nevárez, Rascón y varios más.
Según diversas versiones, parece que hay intención por volver a trabajar el mineral del Tigre, abandonado por varios años, ¿Volverá a surgir de sus cenizas, como el Ave Fénix?
![]()
HISTORIOGRAFIA CRITICA DEL ESTADO DE SONORA 1527-1540
Por: Guadalupe B. Aldaco de Navarrete
La señora JULIETA CARRANZA DE AMANTE, fundadora de la Sociedad Sonorense de Historia, entusiasta participante de los Simposios que año con año organiza la Universidad de Sonora a través del Instituto de Investigaciones Históricas de la propia institución, desde 1975 ha venido profundizando en una interesante investigación, cuyo texto ya está concluido. Por tratarse de un tema importante para nuestra historia sonorense, informamos al público mediante esta entrevista algunas de las características y contenido de este trabajo.
¿Cuál es el nombre de su investigación y qué la motivó a llevarla a cabo?.
El título definitivo no está puesto aún. Tentativamente se llama "Historiografía Crítica del Estado de Sonora 1527-1540, años que se refieren al paso de los primeros españoles conquistadores por el Estado. El motivo por el cual me dediqué a investigar sobre este tema fue la natural curiosidad por conocer nuestros orígenes, nuestra idiosincrasia, y también para darme a mí misma, y a la gente que quiera leer el trabajo si se publica, una explicación, espero que atinada, de porqué hay tanta animadversión en Sonora en contra de la persona que viene de fuera, y no quiero decir del extranjero, sino del mismo territorio mexicano. En relación a esto, yo creo que la venida de los primeros españoles descubridores, fue un entronque muy importante para la fusión de la región a lo que era el resto del Imperio. En un principio, se trataba de hacer un ensayo sobre todo lo que hubiera escrito acerca de los orígenes del hoy Estado de Sonora desde el siglo XVI y poco a poco fui dando con los datos que me traían luces sobre el tema que antes mencioné.
¿Ha dado a conocer de alguna forma su trabajo?.
Por los días en que yo realizaba esta investigación, fortuitamente se iniciaron los Simposios de Historia por lo que empecé a trabajar con más profundidad en ella. El trabajo ya se ha expuesto en los tres primeros Simposios: en el primero se dio sucintamente una panorámica de toda la investigación; en el segundo me concreté a lo que era el idioma que manejaban los primeros conquistadores según los documentos de la época y en el tercero me referí concretamente al primero de aquellos que fue Francisco Vázquez de Coronado, a su venida a estas regiones y a Estados Unidos, con lo que entré a hablar de todos los preparativos de su expedición, los incidentes, unos graves, otros importantes desde el punto de vista del descubrimiento de la región, etc.
Qué interesante. ¿Qué parte de su trabajo aún no ha sido expuesta en los Simposios?.
Muchas otras investigaciones posteriores aún no han sido presentadas, por ejemplo lo que se refiere a algunos descubrimientos que en el tiempo en que comencé a escribir no se habían hecho, como el de un documento muy importante, el testamento de Nuño de Guzmán que encontró en el archivo de Indias en Sevilla un investigador mexicano en el año de 1979. Ahora el trabajo está mucho más completo; incluso las biografías de los personajes sobre los cuales pedí documentación al Archivo General de Indias, están sustentadas con más datos.
¿Cuáles son las principales fuentes testimoniales en las que se basó para su investigación?
En primer lugar los "Documentos inéditos''. Los libros 14 y 15 tienen mucha información sobre las entradas españolas. Uno de los más importantes títulos consultados es el libro de Alvar Núñez Cabeza de Vaca que se llama Naufragios y Comentarios. Otra de las fuentes es una publicación de un investigador norteamericano que se llama George Parker Winship, que lleva por título The Coronado Expedition, donde se transcribe íntegro un texto del cronista español Pedro Castañeda de Nájera, acompañante de la expedición de Francisco Vázquez de Coronado. Dicho texto se´llama "Relación de la Jornada de Síbola".
¿Cómo está dividido el trabajo?
En una introducción y ocho capítulos.
¿Podría adelantarnos los puntos principales de su investigación?.
Sí, como ya había comentado, uno del ellos es el entronque o fusión de una cultura renacentista, con toda la audacia, empuje y espíritu de aventura que le fueron característicos, con pueblos que si bien habían rebasado etapas muy importantes -ya no eran únicamente cazadores y recolectores- su noción de la existencia del ser aún era primitiva.
Otro aspecto importante es el rechazo de los indios hacia los que por ambición o crueldad los hacían esclavos y mataban, como las huestes de Nuño de Guzmán y sus capitanes, que siguiendo la corriente de la conquista avanzaron de sur a norte, y por el contrario la veneración, aprecio y espíritu de servicio que demostraron a ALvar Núñez Cabeza de Vaca, quien después de ver destruidas sus naves en las costas de la Florida, caminó desde esas lejanas tierras al encuentro de sus compatriotas, dejando a su paso una imagen completamente diferente. Los que venían del sur asuzaban a los naturales con sus armas y caballos y una conducta feroz. Eran, pues, los conquistadores. Por el contrario, Vaca y sus hombres se comportaban con espíritu de humildad y de buena fe, poniendo en práctica su misión de evangelizadores. Ese contrapunto de identidades causó muy probablemente la resistencia a veces infranqueable de nuestros pueblos hacia los que se acercan con animosidad o que violan nuestras costumbres.
En la investigación se marcan también las diferencias entre los pueblos serranos y de la ribera de los Ríos Sonora y San Miguel, gente industriosa, inteligente, laboriosa y amable, o sea la opatería y la pimería alta, con respecto a los Yaquis y Pimas bajos que eran especialmente guerreros y cazadores recios E indomables.
¿Qué importancia tiene para la historia sonorense sacar a la luz este estudio?
En primer lugar contribuir al conocimiento de esa época remota que aunque está bastante estudiada no lo es tanto por investigadores mexicanos o sonorenses en particular. Los norteamericanos han sido los que han hecho las investigaciones más acusiosas e interesantes gracias a que han tenido a la mano mucha documentación. Acá en Sonora se ha escrito sobre el tema pero sin mucha profundización, sin la idea de estructurar más o menos la época y unirla en el tiempo con la nuestra, por lo menos en lo que se refiere a las cuestiones espirituales.
¿Tiene usted algún proyecto sobre una futura investigación?
Desde hace mucho estoy con la idea, que no he consolidado, de hacer un trabajo sobre las Haciendas situadas alrededor de Hermosillo, que a principios de este siglo fueron muy importantes para la región debido a que tenían un gran movimiento agrícola y ganadero.
Con lo anterior, damos por terminada la presente entrevista, dándole las gracias a Doña Julieta Carranza de Amante por su amabilidad y deseándole el mejor de los éxitos. Felicidades.
TRIPTICO SANGRIENTO EN CABORCA SONORA
Por: Amadeo Hernández Coronado.
I. PADRE FRANCISCO JAVIER SAETA, S.J.
El Padre Kino, con visión clara del potencial y misional de la región de Caborca, en donde ya en aquella época -1964- existía una muy apreciable población indígena, que obtenía su sustento de sus fértiles tierras, estableció la misión y la proveyó de un misionero para atenderla. Las gestiones del Padre Kino se canalizaron en el sentido de encontrar el religioso que él necesitaba para cubrir tan importante misión. El elegido para el cargo fue el Padre Francisco Javier Saeta, originario de la ciudad de Piazza Armerina, de Sicilia, Italia, donde nació en 1664. Ingresó a la Compañía de Jesús en 1680. En la ciudad de México terminó sus estudios y en 1694 pasó a ocupar su misión en Caborca, a la que fue conducido por el Padre Eusebio Francisco Kino. Su permanencia al frente de la misión fue corta, pues, víctima de la rebelión de los pimas contra los españoles, fue asesinado el 21 de abril de 1695, sábado de Gloria, en forma cruel y artera por los indios alzados quienes le dispararon, a mansalva, sus enconadas flechas.
Sus restos permanecieron por algún tiempo a la intemperie hasta que fueron incinerados y conducidas sus cenizas con la solemnidad debida, a Cucurpe. Así pereció este joven misionero quien el día anterior a su muerte, había escrito al Padre Kino pidiéndolo que no lo perdiera de vista. Su muerte, primera de un misionero en la Pimería Alta, conmovió a Kino, hasta el punto de haberse dado el tiempo de escribir la biografía del protomártir de la Pimería, cuyo manuscrito se conserva en el Archivo General de la Nación, del que se han sacado varias ediciones.
II. EL PADRE TOMAS TELLO
Caborca, la Perla del Desierto, tal parece que estaba destinada a ser escenario de hechos sangrientos. Habían transcurrido 56 años del asesintao del Padre Saeta, cuando se registró otro alzamiento de naturales, esta vez de pimas y pápagos -21 de noviembre de 1751-. Este levantamiento igual que el anterior, fue de devastación y pillaje. La víctima de esta fiera rebelión fue otro misionero, el Padre Tomás Tello, villanamente sacrificado a machetazos. Los responsables de las depredaciones así como del asesinato del Padre TeIlo, fueron castigados por la justicia de aquella época, tarea que se encomendó al Teniente Coronel Ortiz de Parrilla.
III. HENRY ALEXANDER CRABS
106 años después de la inmolación del Padre Tello, Caborca, ahora Heróica Caborca, vuelve a teñirse de sangre. En esta ocasión ya no se trata de españoles e indios, sino de mexicanos y estadounidenses. En efecto, por los primeros días del mes de Abril de 1857, una columna de extranjeros, procedentes del país del Norte, Estados Unidos de Norteamérica, amaga a Caborca y con esta al Estado de Sonora, de una inminente invasión. Este amago -insolente y prepotente- conmovió al Estado hasta el punto de movilizar, en forma rápida, inteligente y espontánea a las fuerzas armadas, las que al mando de sus respectivos jefes, hicieron acto de presencia al reclamo de la patria en el lugar donde se realizó este histórico encuentro. Los nacionales se parapetaron en el templo de Caborca; los filibusteros en la parte frontal del mismo. Fué una enconada lucha en la que hubo actos de heroísmo, culminando la batalla con el triunfo de las armas nacionales. El jefe de los filibusteros, el ya citado Crabb, fué hecho prisionero y en rápido juicio militar, condenado a muerte y fusilado, igual que los demás prisioneros. Estos hechos tuvieron su epílogo sangriento el 6 de abril de 1857. En la batalla que acabamos de reseñar -en forma por demás breve- participaron ameritados jefes como Gabilondo, Girón y otros, igualmente distinguidos, pero detrás de ellos estaba el hombre fuerte de Sonora, el General Pesqueira, quien desde Ures, en aquel tiempo capital del Estado, al tener conocimiento de la incursión filibustera, lanzó desde la citada ciudad, una encendida proclama que se inicia con las siguientes palabras: SONORENSES LIBRES! A LAS ARMAS! En ninguna otra proclama, que sepamos, se advierte tanta decisión y patetismo, y, además, un dejo de premonición al decir en dicha proclama: "Pronto volveremos llenos de gloria después de haber asegurado para siempre la prosperidad de Sonora".
Efectivamente, la malhadada incursión de Crabb, selló para siempre los instintos de filibusterismo y Sonora entró a la época de prosperidad.
A partir del último hecho de sangre registrado en la H. Caborca -6 de abril de 1857- no ha habido otro que revista los caracteres de los anotados en este Tríptico Sangriento. La ciudad ahora vive en paz y prosperidad, disfrutándo los bienes que le brinda su prodigioso Valle, mediante la acción de sus laboriosos habitantes y la técnica que han implantado, quizá la más moderna de la nación.
![]()
LA S.S.H. CONMEMORO EL LXXVI ANIVERSARIO DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA
Por: Jesús Felipe Uribe García
Los días 20 y 21 de noviembre de 1986, el auditorio de la Sociedad Sonorense de Historia ubicado en calle Rosales 123 recibió a un buen número de aficionados y personas interesadas en nuestro pasado. Como trata de hacerse costumbre, la Sociedad invitó por medio de su Presidente, el Lic. José Rómulo Félix Gastélum, a una serie de conferencias sobre el movimiento revolucionario de 1910. Intervinieron, por orden de aparición, el día 20, el Lic. Juan Antonio Ruibal Corella; el día 21, en mesa redonda, el Sr. Gilberto Escobosa Gámez, el Lic. Juan José Gracida Romo y el mismo Lic. José Rómulo Félix Gastélum.
La plática del Lic. Ruibal Corella llevó a los concurrentes por las peripecias de una nación que, tratando de ser propietaria de sus recursos naturales, pretendía manejar con mayor independencia su destino. La conjugación de los ricos yacimientos de petróleo, y la cercanía con los Estados Unidos, dieron lugar a un juego político entre ambos países. Según el exponente, todo empezó con la Ley de minería expedida el 22 de noviembre de 1884, que cambiaba el régimen de propiedad. Anteriormente a la referida ley, el Estado era el propietario del subsuelo, por lo que el propietario del terreno necesitaba del permiso del gobierno para las explotaciones de yacimientos bajo tierra. Con la ley el dueño del terreno era también dueño de todas las riquezas que se encontraban bajo del mismo.
La ley permitió que los empresarios extranjeros explotaran los yacimientos petrolíferos sin muchos problemas, elevando la producción en forma notable sin beneficios para el país. Las fricciones empezaron con el gobierno de Francisco I. Madero, que trató de imponer un impuesto de tres centavos por barril de petróleo exportado. A pesar de lo insignificante del gravamen, las empresas petroleras pusieron el grito en las alturas por medio del no muy recordado Henry Lane Wilson, entonces embajador de los Estados Unidos en México.
Los problemas se continuaron, cada vez con mayor proporción y escándalo, hasta llegar al período presidencial de Plutarco Elías Calles. Calles promulgó el 31 de diciembre de 1925, la primera Ley Reglamentaria del Artículo 27 Constitucional, que en opinión del ponente fué un acto de gran valor legislativo antes del Decreto de Expropiación. Las diferencias entre Calles y los gobernantes y empresarios norteamericanos estuvieron a un paso de provocar una invasión armada por parte de los Estados Unidos. Dificultad salvada por ciertas argusias de tinte peliculesco por parte del gobernante mexicano.
El 21 de noviembre continuó la celebración en recuerdo de la Revolución Mexicana con una mesa redonda titulada "El Maderismo en Sonora". Los participantes fueron: Gilberto Escobosa Gámez, "Visión de Sonora antes de la Revolución"; José Rómulo Félix Gastélum, "Breve Semblanza de Francisco I. Madero"; Jorge Murillo Chisem, "Campaña Política de Inicios de la Insurrección Maderista" y, Juan José Gracida, "Desarrollo de la Insurrección Maderista hasta 1906".
Tocó a Gilberto Escobosa Gámez ser el primer relator, dividiendo su presentación en tres crónicas que al decir del exponente, la primera era de corte familiar, del militar la segunda y del ambiente político administrativo la última. A través de las crónicas recorrimos por algunos aspectos de la vida social del sonorense anterior a la gesta revolucionaria de 1910. Cuánto ha cambiado el sonorense, nos comentó el exponente, por la introducción de modernos sistemas de comunicación, en su modo de hablar, en el acento y en los modismos. La primer crónica, con el nombre de La Bella Colcha para el Abuelo, es un relato que se remonta a la época en que Gastón Rauset de Bulbon atacó Hermosillo, por allá en octubre de 1854. La historia gira en torno a la familia de un personaje que había llegado pobre de las tierras del sur de, México para radicarse en Sonora. Concluye su primer relato mencionando la influencia que la inmigración mexicanos del sur a tierras sonorenses, ha tenido sobre sus habitantes.
La segunda crónica nos transportó a los tiempos de la intervención francesa. Recorrimos con los guerrilleros sonorense que se enfrentaron con el invasor, por los campos de batalla dando de qué hablar a los oficiales franceses. La situación de Sonora en aquellos tiempos, según se deja ver en la crónica, de guerra contra los apaches que pegaban duro en el norte de Sonora, formó a los naturales de estas tierras como buenos soldados. Acostumbrados a largas jornadas por tierras semidesérticas, con los bastimentos necesarios para sobrevivir y pelear.
En la tercera crónica pasamos a la primer década del presente siglo, y se refiere a la construcción de la Escuela Leona Vicario. La historia empezó con la adquisición de un terreno en el barrio de Las Sabanillas, conocido como La Chicharra para levantar el inmueble. La obra fue cargada al Ing. Militar Felipe Salido, oriuno de la legendaria población de Alamos. La Escuela para Niñas, Leona Vicario, inauguró el 10 de septiembre de 1910 como uno de los actos conmemorativos del centenario del Grito de Dolores.
Las tres crónicas de Gilberto Escobosa Gámez, pintaron un cuadro en el que se conjugaron diferentes aspectos de la personalidad histórica de los sonorenses antes de la Revolución Mexicana.
Todos los eventos estuvieron muy concurridos y el público asistente hizo preguntas a los exponentes.
UNA REBELION VASCONCELISTA EN NAVOJOA, SONORA
Por: Domingo Gutiérrez Mendivil
NOTA: El presente constituye un avance del proyecto de investigación que actualmente realiza el autor.
En su edición correspondiente al domingo 7 de enero de 1934, el bisemanario navojoense El Mayo consignó en primera plana las declaraciones del gobernador Rodolfo Elías Calles, acerca de los términos en que quedaba resuelto el problema agrario en el sur de Sonora, como consecuencia del decreto presidencial que creó el nuevo centro de población agrícola "La Unión", que comprendía propiedades de los municipios de Navojoa, Huatabampo y Etchojoa; anunció también que el gobierno disponía del predio que anteriormente fue de los señores Alvarez Hermanos, como reserva para satisfacer futuras necesidades de tierra, por lo que, en lo sucesivo, "cualquier solicitud de dotación de ejidos sería legalmente improcedente y necesariamente denegada y que en cuanto a ampliaciones de los ejidos constituidos con anterioridad no podrán proceder sino después de transcurridos diez años y con el requisito esencial de previo pago a los propietarios que tuviesen que contribuir a las aludidas ampliaciones".
A pesar de la importancia del anuncio de Elías Calles, dando por finiquitado un viejo problema en el Distrito Agrícola del Mayo, no fue esa la principal noticia del bisemanario, cuyas ocho columnas rezaban: "Abortó un complot en esta ciudad". Bajo este encabezado se daban los pormenores acerca de cómo había sido descubierta y contrarrestada la rebelión que al mando de Pedro Salazar Félix, debía haberse iniciado la madrugada del 5 de enero anterior, tomando como objetivos inmediatos "atacar el Palacio Municipal, el Hotel Valenzuela en donde se hospedaba el Gobernador del Estado, la Cárcel Pública, el Cuartel del 42 Batallón y algunos establecimientos comerciales". En la misma publicación se insertaba un aviso del ingeniero y senador Ramón Ramos, quien a nombre del gobernador ofrecía una recompensa de dos mil pesos por la captura de Salazar Félix, ya fuera hecha por algún particular o por la policía que iba en su persecución.
En realidad, estos hechos ocurridos en los primeros días de 1934, de alguna manera habían empezado a gestarse en las postrimerías de 1928, cuando José Vasconcelos regresó al país de su autoexilio para lanzar su candidatura a la presidencia de la República.
Tomando como puerta de entrada la ciudad de Nogales, Vasconcelos desarrolló su campaña por las principales poblaciones de Sonora con significativas muestras de apoyo, que simultáneamente eran de cuestionamiento a los generales Calles y Obregón. Es conocido el pasaje de que aún en la sierra de Bacatete, los yaquis oyeron discursos vasconcelistas en su mismo idioma, "anunciándoles la buena nueva de la gesta democrática próxima y con ella la oportunidad de sacudir la tiranía de aquellos que se encumbraron con la sangre del indio y después lo habían ido despojando de sus tierras".1
De Navojoa, Vasconcelos habría de recordar la destacada participación de Pedro Salazar Félix, que fue electo para la directiva del club local y a quien describe como una persona conocida en todo el Estado "como vendedor de máquinas de coser, alto, fornido, feo, simpático, franco el gesto, imperioso el ademán", de posición modesta pero perteneciente a una familia, que por lo numerosa y reputada, constituía de por sí una fuerza. También registró el hecho de que, además del apoyo popular, obtuvo el respaldo de connotados hombres de negocios, quienes le ofrecieron una cena de despedida en la que, dirigiéndose al candidato, uno de los asistentes manifestó: "Vaya usted tranquilo, señor Vasconcelos, que aquí quedan en Navojoa corazones firmes que lo respaldan. Prosiga usted con entereza, pero entienda que si usted llegase a flaquear, lo haremos a un lado para seguir nosotros en la lucha; el pueblo entero seguiría sin usted, si usted retrocediese".2
La campaña vasconcelista se desarrolló durante 1929 en medio de relevantes acontecimientos para la nación: un grupo de militares y civiles lanzó el Plan de Hermosillo, desconociendo al gobierno de la República, rebelión que fue sofocada poco después con la intervención de los generales Plutarco Elías Calles y Lázaro Cárdenas; el ingeniero Pascual Ortiz Rubio es proclamado candidato a la Presidencia de la República por el Partido Nacional Revolucionario; se concede la autonomía a la Universidad Nacional; queda resuelto el conflicto religioso y la convención del Partido Nacional Antirreeleccionista hace suya la candidatura de Vasconcelos.
En octubre, numerosos simpatizantes y dirigentes del vasconcelismo fueron asesinados en distintos estados del país. Estas eran las circunstancias que prevalecían faltando un mes escaso para las elecciones, cuando Salazar Félix se trasladó ante el candidato, que entonces se hallaba en la ciudad de México, manifestándole en público que ya tenía organizada en Navojoa la guardia presidencial con doscientos hombres a caballo, que iba por él y que su seguridad personal estaba garantizada ya que todo Sonora estaba con su causa. Vasconcelos relata que, en privado, Salazar le confesó que prácticamente había sido echado del pueblo, pero contaba con gente decidida en la sierra y en los ranchos que estaba en espera del momento propicio; aparentemente esto último tampoco fue aceptado como creíble por el ex Ministro de Educación pues, en una conversación que sostuvo enseguida con Carlos Pellicer, confió saber que los apoyos que le ofrecía Salazar Félix solo existían en su imaginación, agregando: "sin embargo, locos como éste son los que hacen la historia, déjelo divagar, que a veces el sueño se hace de pronto acción y heroísmo".3
Una versión substancialmente diversa es la que sobre el propio asunto sostiene Vito Alessio Robles, quien refiere que durante una entrevista que tuvo el mismo mes de octubre con Vasconcelos, éste le pidió que lo acompañara a Sonora y Sinaloa y que tomara el mando de ochocientos hombres montados y armados que tenía a su disposición en los límites de esos estados y de todos los yaquis sonorenses que se habían puesto a sus órdenes. Ante la duda manifiesta de su interlocutor, el candidato antirreeleccionista le mostró una carta que Salazar Félix le había escrito desde Navojoa; el escepticismo de Alessio Robles creció aún más, afirmando en contra del contenido de esa misiva que Salazar "es buena gente, pero no se le puede creer nada. Imagínese que yo tengo comunicaciones del mismo en que me ofrece marchar desde Navojoa a Saltillo con dos mil nombres para apoderarse del Palacio de Gobierno. Ya me lo imagino a usted en la serranía del Bacatete fungiendo como jefe y caudillo de la tribu yaqui. No se crea. No hay nada, absolutamente nada. Además, ¿en qué quedamos? Usted hizo aprobar en la convención un compromiso obligatorio para usted y para todos por el que no debemos apelar a la violencia para que usted llegue al poder. ¿Ya se le acabó lo Quetzalcoatl?" Vasconcelos dió por respuesta que tal compromiso lo había hecho para despistar al gobierno, pero que él se levantaría en armas el 20 de noviembre o el 19 de diciembre. Ante esto, Alessio acertó a señalar "A los que despistó usted fue a sus partidarios".
Cercano ya el día de las elecciones, se rumora acerca de la movilización de generales maderistas, villistas y grandes contingentes de cristeros que harán frente a lo que consideran un inminente fraude electoral en agravio del vasconcelismo. Alfonso Taracena reconoce que en él mismo se generaron falsas expectativas basadas en las afirmaciones de Salazar Félix y otros más, al grado de llegar a creer que si el movimiento se extendía por todo el país, el gobierno caería en veinticuatro horas pero, haciendo un cálculo conservador, se pensaba que la caída podría lograrse en sesenta días si la lucha se concentraba en Sonora y Sinaloa.5
De cualquier forma, ninguna prevención estaba por demás: cinco mil efectivos del ejército fueron movilizados a la frontera sonorense, siendo distribuidos especialmente en Nogales y Cananea; atribuyéndose esta determinación al hecho de que las autoridades aduanales de Nogales habían descubierto un fuerte contrabando de parque, cuyo destinatario era desconocido.6
Llegó por fin el 17 de noviembre, día de los comicios. Muchos actos de violencia se registraron en diversos puntos del país. En la ciudad de México hubo un saldo de varios muertos y heridos; al igual que en otras partes, en Guaymas resultó más de una decena de personas heridas.7
Vasconcelos emitió su voto en Estación Díaz, Sinaloa y, teniendo ya la certeza de que el resultado oficial le sería adverso, enfiló rumbo a Guaymas. A su paso por Navojoa se congregó un buen número de simpatizantes, a quienes la policía y el ejército impidió acercarse a la estación del ferrocarril. Pedro Salazar logró llegar ante al derrotado candidato y le ofreció la protección de cuarenta hombres armados y le aseguró que aún dentro de la policía local contaba con gente comprometida. Vasconcelos le interrogó "¿y de lo otro? Ya llegó el momento... sin ir a cometer suicidio, aprovechen la primera ocasión, adiós, adiós"...8
El "Madero culto" decidió autoexiliarse nuevamente, o más bien, alejarse de la posibilidad de tener que asumir la dirección de una rebelión armada. Se dirigió a El Paso, Texas, y el 14 de diciembre redactó el llamado "Plan de Guaymas' como si en este lugar hubiera sido elaborado y lo fechó como expedito el 1o. de diciembre. 9 Enseguida lo leyó a sus acompañantes. La parte final del documento decía: "El Presidente Electo se dirige ahora al extranjero, pero volverá al país a hacerse cargo directo del mando tan pronto como haya un grupo de hombres libres armados, que estén en condiciones de hacerme respetar. Hágase circular cúmplase". 10
Apenas concluida la confección de el texto pletórico de radicalismo, recibió una llamada telefónica de Antonieta Rivas Mercado, a quien después de informarle soreb su plan revolucionario, la tranquilizó diciéndole: "No tengas cuidado. Yo me iré a San Antonio y esperaré allí el resultado de la revolución. No correré ningún peligro Supuestamente, esa llamada tenía por objeto enterarlo de que Manuel Gómez Morin había conseguido convencer a sus amigos banqueros de Nueva York, a fin de que intercedieran ante el gobierno norteamericano para que reconociera el triunfo de Vasconcelos.
Algunos realmente pensaron que el intelectual oaxaqueño hablaba en serio. El general Carlos Bouquet es ejecutado a mediados de diciembre en las afueras Nogales, acusado de intentar dirigir movimiento revolucionario en favor de Vasconcelos. Asimismo, se informa que las tropas federales al mando del general Pablo Macías tuvieron un choque con cerca de doscientos vasconcelistas en Sahuaripa, habiendo muerto el cabecilla Francisco Flores y dos de sus compañeros, tomándose prisioneros a veinte mas que luego fueron fusilados. Ante estos hechos, Taracena habría de sentenciar: "Lo indicado sería que fuese Salazar Félix jefe del movimiento en Sonora, pero lo han dejado solo y en un encuentro vió cómo sacrificaban a su hijo, que lo acompañaba por la sierra".12
NOTAS BIBLIOGRAFICAS
1.- Rivas Mercado, Antonieta.- "La campaña de Vasconcelos", México, Editorial Oasis, 1981, pág. 48.
2.- Vasconcelos, José.- "Memorias" (Tomo II), México, Fondo de Cultura Económica. 1982. pág. 643.
3.- Ibid, pp. 854-5.
4.- Alessio Robles, Vito: "Mis andanzas con nuestro Ulises", México, Ediciones Botas, 1938, pp. 298-9.
5.- Taracena, Alfonso.- "La verdadera Revolución Mexicana. Decimaquínta Etapa (1929-1930). La epopeya vasconcelista", México, Editorial Jus, S.A., 1964, pág. 273.
6.- Ibid, pp. 280-1.
7.- Ibid, pág. 282.
8.- Vasconcelos, José.- Ob. Cit., pp. 872-3.
9.- Alfonso Taracena difiere en el sentido de que el Plan fue redactado antes de que Vasconcelos saliera país. (Vid "La verdadera"... p 285 y ss.).
10.- Vasconcelqs, José.- Ob. Cit., pag. 893.
11.- Alessio Robles, Vito.- Ob. Cit., pp 325-6.
12.- Taracena, Alfonso.- Ob. Cit., pp. 303-307.
![]()
EXPEDICION FILIBUSTERA A LA ISLA DEL TIBURON
Por: Gastón Cano Ávila
El día 21 de noviembre de 1907, el periódico San Diego Nacion, de la ciudad de San Diego, California, publicó la noticia de que el aventurero William Mackell Caldwell había organizado una expedición con 150 hombres armados para tomar la Isla del Tiburón, que era reclamada por Mrs. Blinn, casada en ese entonces con un sediciente abogado, pero viuda de Don Guillermo Andrade, antiguo cónsul mexicano en Los Angeles, ciudad donde se decía se estaba reclutando la tropa. Se pretendía ocupar la isla, matar a los indios que la estaban habitando (los seris) y que fuera explotada por su legítima dueña.
El mismo día, el cónsul de México en San Diego, Sr. J. Díaz Prieto, lo comunicó por oficio y con recortes del periódico al Jefe Político y Militar del Territorio Norte de Baja California, Coronel Celso Vega, de Ensenada.
Esto causó un revuelo de inmediato en el medio oficial mexicano, sobre todo en la Frontera México-Americana del Noroeste. Cartas, telegramas y diversos despachos se turnaron de una a otra dependencia.
Un señor, Antonio J. Flores, cuyo cargo no se menciona pero que escribe con marcada confianza desde Los Angeles al coronel Celso Vega, después de darle prolijos detalles sobre Flores Magón y otros mexicanos apresados en California por andar organizando actos subversivos contra México en Territorio americano, asociándose con el Partido Socialista de aquel país, pasa a referirse a la mencionada publicación del San Diego Nación, le dice: "Respecto a su segunda carta, ese es todo borrego. La tonta viuda de Andrade ha andado esparciendo el rumor de que es dueña de la Isla del Tiburón y el presunto marido, que entre paréntesis no es abogado, sino persona de carácter dudoso, según me han informado, no vacilará en tratar de sacar algún provecho de la dichosa isla; pero difícil es que lo logre pues en primer lugar la isla no pertenecía ya a Don Guillermo al tiempo de su muerte, pues dos ó tres años antes le canceló el Gobierno la concesión que tenía y reivindicó la isla dándole a Don Guillermo en cambio de esos derechos, unos terrenos en el Distrito de Altar, en Sonora; y es natural que cualquier persona que entre en tratos con ella ó con el marido procure primero, antes de meterse en gastos, que serían de importancia para la ocupación de la isla, saber si eran ó no ciertos los derechos que la viuda alega. Yo creo que el marido está especulando con algunos incautos, con los intereses de su esposa en la testamentaría de Don Guillermo y al efecto periódicamente hace que publique la prensa noticias exageradísimas cuando no verdaderamente falsas, sobre los cuantiosos bienes que dizque dejó Andrade y le corresponden a la viuda.
La Prensa de este país que acoge cuanto es de sensación no vacila en publicar semejantes desatinos, y el marido, sin duda, medra y se hace de algunos fondos apoyado en esas fabulosas relaciones. Sin embargo, ya procuro ponerme al habla con el individuo en cuestión y con el pretexto de darle informes sobre la isla etc., podré sacar con certeza lo que haya de cierto; pero que le repito, en mi concepto todo saldrá borrego.
Sabe Ud. que con gusto atiendo siempre lo que por acá se le ofrezca, máxime tratándose del bienestar de nuestra Patria, y que puede ordenar con toda confianza a su afmo. amigo S.S. que mucho lo estima.
Firmado A.J. Flores
El 26 de noviembre, un señor Sandoval, banquero, de la casa P. Sandoval y Compañía de Nogales, Sonora, le dirige al Gobernador del Estado, Don Luis Torres, la siguiente carta:
Sr. General Don Luis Torres
Gobernador del Estado
Hermosillo, Sonora, México.
Muy estimado Señor y amigo:
Correspondo a su grata de fecha 21 del presente y confirmo la mía del 22.
La carta que dirigió Ud. a la nieta del Sr. Gral. Cañedo la recibió pero la dirección correcta es: Inmaculate Heart College Hollywood-Cal.
Ayer tuve una entrevista con la Señora Blinn viuda de Andrade y su apoderado y me aseguraron que nada tuvieron que ver con el aventurero Caldwell quien procuró verla pero que no quiso recibirlo y que entonces ocurrió con su apoderado para hacerle proposiciones para hacer un viaje de exploración a la isla de Tiburón si le pagaban los gastos y que le contestó que no tenían que ver con la isla pues que ni pretenden tener derechos algunos sobre ella: así es que resultó lo que Ud. suponía, que sólo se trataba de artículos de sensación de la prensa americana.
En espera de sus siempre gratas órdenes, me repito su Afmo. Amigo y S. S.
Firmado A. Sandoval
Por lo visto, pues, el Gobierno del Estado también se estaba moviendo en el asunto en forma extraoficial.
El día 28 del mismo noviembre, Don Celso Vega Coronel Jefe Político y Militar del Territorio de Baja California dirige a Don Luis Torres la siguiente carta:
Ensenada, Baja Calif. Novbre. 28 de 1907.
Señor Gobernador
General Don Luis E. Torres
Hermosillo, Sonora
Mi General y querido amigo:
Cumpliendo la promesa que a usted hice en mi telegrama del 18 del corriente contestando el suyo de igual fecha, relativo a la noticia publicada por la "Union" de San Diego, Cal., sobre la proyectada ocupación de la Isla del Tiburón por el aventurero William Mackell Caldwell, autorizado, según la "Union ", por la viuda del finado Cónsul Don Guillermo Andrade, tengo la honra de acompañarle copia de una carta del Sr. Antonio J. Flores y en la cual, entre otros datos, me comunica los que ha podido adquirir sobre el asunto de la repetida Isla.
Como usted se servirá ver en la carta del Sr. Flores la noticia de la "Union" carece de fundamento y parece ser únicamente una de tantas noticias de sensación de las que publica la prensa americana. Pero en cambio me proporciona datos sobre un proyectado movimiento revolucionario en esta frontera que pretendían organizar descontentos refugiados en el Sur de California, y el cual, afortunadamente, fracasó.
Al recibir el telegrama de usted a que me he referido había ya tenido conocimiento de que se fraguaba invadir esta frontera y con el objeto de adquirir datos sobre el particular me dirigí a varias personas de San Diego y de Los Angeles, sin perjuicio de establecer un estricto servicio de vigilancia en la línea divisoria y en los caminos que conducen a los Estados Unidos. Después, en vista del telegrama de usted, pedí informes sobre ese asunto, no solamente a particulares, sino a los Cónsules de México en San Diego y en Los Angeles. El Cónsul de Los Angeles no me ha contestado aún; la contestación del de San Diego debe obrar ya en poder de usted, pués se la remití original con oficio del 25 del mes en curso, y de los informes particulares que he recibido sólo merecen tomarse en consideración los que me proporciona el Sr. Flores en la carta que acompaño, por ser comunicados por persona que reside en Los Angeles hace veinte años; conocer la tendencia anexionista de muchos californianos y ser capaz de apreciar los hechos.
Con mis mejores deseos por su felicidad, y ofreciendo comunicarle todos los informes que yo adquiera sobre los indicados asuntos, me repito de usted, con la estimación de siempre, su adicto subordinado y amigo que mucho lo aprecia.
Firmado Celso Vega
Por otra parte, el mismo día 28, el Señor Antonio Lozano, Cónsul de México en Los Angeles, California, manda el siguiente comunicado al coronel Vega, a Ensenada:
Antonio Lozano.- Cónsul de México. Los Angeles; Cal. Los Angeles, Cal. 26 de Noviembre de 1907.- Señor Coronel Don Celso Vega, Jefe Político y comandante Militar del Distrito Norte de la Baja California, Ensenada.- Estimado Señor: Me favoreció la atenta carta de Ud. de 19 del corriente, en que se sirve recomendarme le informe qué fundamento tienen las versiones propaladas por un periódico de San Diego, Calif., en sentido de que un aventurero llamado William Mackell Caldwell ha organizado a cuadrilla de 150 hombres armados, con el fin de ocupar la Isla del Tiburón, matando a los indios que la ocupan, par lo cual estaba autorizado, según el mismo periódico, por la viuda del finado Cónsul de México en esta ciudad, Don Guillermo Andrade.- Para mejor informar a Ud. con respecto al asunto, tuve una entrevista con la citada viuda y con su ab oado Mr. Case, y este me manifestó q absolutamente tenía fundamento la historia publicada, porque, si bien era cierto que el mencionado Caldwell había estado a verlo para que lo pusiera en contacto con la repetida viuda, nunca accedió a sus deseos; que durante la entrevista que tuvo Caldwell con él (Mr. Case) hablaron generalidades pero sin mencionar siquiera semejante proyecto de ocupación de Isla. Agregó Mr. Case que Caldwell, según se le había dicho, estaba preso en San Diego.- Al remitir a Ud. adjuntos unos recortes del periódico "Evening News" correspondientes a los días 29 de Octubre último y 7 del actual, que tratan de la pretendida expedición filibustera, quedo de Ud. afmo. atento S.S.- Antonio Lozano.- Rúbrica.
Es copia de su original.
Poco después, el 5 de diciembre, el mismo Celso Vega escribe de nuevo a Don Luis Torres dándole más datos sobre la personalidad de Caldwell:
Ensenada, 8. Calif. Die. 5 de 1907.
Señor Gobernador
General Don LUIS E. TORRES.
Hermosillo, Sonora.
Mi General y querido amigo:
Acompaño a Ud. original la contestación del Sr. Cónsul de México en Los Angeles, Don Antonio Lozano, a la carta que le dirigí el 19 del próximo pasado noviembre solicitando informes sobre la proyectada ocupación de la Isla del Tiburón a que se refiere su telegrama del 18 del mismo; así como también dos recortes del periódico "The Evening News" correspondiente a los días 29 de Octubre y 7 de Noviembre últimos que el mencionado Cónsul se sirvió adjuntar con su carta.
Como Ud. se servirá ver en uno de los recortes se trata de la proyectada ocupación de la Isla del Tiburón, procediéndola de una serie de falsas informaciones, y, parece, que la noticia de la pretendida ocupación no tiene otro fundamento que el dicho del Jefe (?) de la expedición, William Mackell Caldwell. En el otro recorte se dan a luz los antecedentes del dicho Caldwell nada edificantes. Son ciertos los relativos a la fuga de San Diego, acompañado de Arthur Acton, su venida a esta Ensenada y el embarque de ambos para aquel puerto, en donde, juzgados por los delitos de robo y de lesiones, fué absuelto Caldwell, aún cuando en la opinión pública también había tenido participación en esos delitos. Y también son ciertos, según mis informes, los demás antecedentes que del repetido Caldwell hace públicos el periódico de referencia.
Como en mi concepto los antecedentes de Caldwell son bastante malos para que no pueda confiarse en él, estimo exactamente la información del Sr. Cónsul Lozano, la cual corrobora la que me proporcionó el Sr. A. J. Flores en carta cuya copia remití a Ud. con mi anterior, y por ende, que la proyectada ocupación de la Isla del Tiburón es únicamente una noticia sensacional de prensa americana.
Deseándole todo género de felicidades, me repito de usted, con la estimación de siempre, su adicto subordinado y amigo que lo quiere.
Firmado Celso Vega.
El 13 de diciembre, el Sub-Secretario de Gobernación, cuya rúbrica parece decir Miguel S. Mercado, hace el siguiente comunicado, sin especificar el papel a quién.
El "Explorador" desaparece misteriosamente. Se teme un delito.-(Del "Unión" del 19 de Nov.) William Mackay Caldwell, bien conocido en la localidad por haber anunciado recientemente que dirigiría una expedición a la Isla del Tiburón, con objeto de rescatarla alas tribus que actualmente la dominan, y entregarla a la testamentaria del finado General Guillermo Andrade, ha desaparecido de Los Angeles, donde se supo que estaba últimamente, y la policía de la ciudad está emprendiendo una investigación, pues se teme que Caldwell haya sido víctima de algún delito.Los antecedentes de Cadlwell en Los Angeles son sombríos. Fué acusado de haber circulado un cheque falso, pero el proceso en su contra se desechó porque el testigo quejoso no pudo identificarlo. Los detectives lo aprehendieron bajo el nombre de George Darnley en una casa de huéspedes bajo el cargo de haber circulado un cheque de $100. Cuando se le arrestó, Caldwell acababa de regresar de un viaje a México. Posteriormente Caldwell estuvo complicado con un individuo Arthur Acton, hijo del escultor Adams Acton, quien declaró que no había tomado parte en el asunto.- Los amigos de Caldwell dicen que ahora ha sido víctima de algunos individuos quienes le han puesto fuera de su camino, para impedir que se apodere de la isla y perjudique sus intereses. Aseguran además que Caldwell es inocente de todas las acusaciones que se han hecho en su contra y que es un atrevido explorador.
Es copia.- México, Diciembre 13 de 1907.
El Subsecretario
Finalmente el 20 de diciembre, el General Lorenzo Torres, Jefe de la Primera Zona Militar, con cede en Torín, Sonora, comunica al General Luis E. Torres, Gobernador del Estado, el siguiente despacho:
El General Secretario de Guerra y Marina, en oficio fecha 12 del corriente, dice a este Cuartel General, lo que sigue: "La Secretaría de Relaciones Exteriores en oficio número 1043, fecha 10 del actual, dice a esta de Guerra, lo que sigue: El Cónsul de México en San Diego, California, me dice en nota fechada el 27 de Noviembre último, lo que sigue:
Con referencia a mi nota número 20 de fecha 28 de Octubre anterior, relativa a la expedición filibustera a la Isla del Tiburón, del aventurero W. Mackey Caldwell; nada nuevo ha ocurrido hasta la fecha, pues parece que ha desaparecido de la Ciudad de Los Angeles, por varios asuntos pendientes con la justicia, según verá Ud. por el adjunto recorte de "Unión" del 19 del actual.- Aunque he creído siempre, que la noticia no ha sido más que un "canard" de los muchos que publica esta prensa asociada; me apresuro a darle cuenta del resultado de mis gestiones pues mucho temo quiera dicho aventurero y sus aliados, cruzar nuestra frontera por Yuma ó bahía S. George hasta dicha Isla del Tiburón, con el pretexto de ir a buscar minas, aprovechando de lo despoblado y desierto que está el Distrito de Altar, Sonora, y se debe redoblar la mayor vigilancia posible a fin de evitar la invasión de esas gentes nocivas al País.- Seguiré dando noticia de todo cuanto sepa sobre el asunto.
Hónrome transcribirlo a usted para su conocimiento.
Protesto a Usted mi atenta consideración.
Libertad y Constitución. Trín, Diciembre 20 de 1907.
El General en Jefe Firmado Lorenzo Torres.
Por lo que hemos visto, toda la trama de la invasión filibustera a la Isla del Tiburón no fue, para fortuna de México y en particular de los Seris, mas que el consabido "canard" de los periodistas, o en español una "Tempestad en un vaso de agua", o en mexicano bucólico "pura polvareda".
![]()
Bajo el patrocinio del Programa Cultural de las Fronteras se editó esta compilación bibliográfica que tiene por finalidad poner al alcance del público una bibliografía selecta y comentada sobre la historia de los estados mexicanos de la frontera norte del país.
La obra comprende 430 páginas E incluye textos sobre las dos Baja Californias, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas. La relación de textos sobre Sonora está comprendida en 74 páginas e incluye alrededor de 165 obras.
La selección y los comentarios correspondientes a la bibliografía sobre nuestro estado estuvieron a cargo de nuestra compañera de la S.S.H., Cynthia R. de Murrieta, del Centro Regional del Noroeste INHA-SEP.
La investigadora dividió la temática relativa a la historia de Sonora en diez categorías, como sigue:
I.- Geografía y Medio Ambiente.
II.- Historia Prehispánica.
III.- Etnohistoria.
IV.- Historia Colonial.
V.- Sonora en la nación.
VI.- Porfirismo.
VIL- Revolución.
VIII.- Historia Contemporánea.
IX.- Historia local y municipal.
X.- Obras de Referencia.
Tanto la selección de las obras como los comentarios a cada una de ellas, están hechos con una gran seriedad y profesionalismo por parte de la Sra. Radding de Murrieta y constituyen, junto con las otras relaciones que provee la obra, un valioso instrumento para investigadores y estudiosos de la frontera norte de México. (AHD)
Este libro se puede adquirir en el Comité Mexicano de Ciencias Históricas, Apartado Postal 21-972, 04000 México, D.F.
