Creemos que Sonora, ha dejado de ser el llamado norte abstracto, vago y desconocido -diría Edmundo Valadés-, para pasar a llamar la atención dentro del ámbito nacional e internacional tanto en lo económico, social y cultural.
Han quedado atrás aquellos tiempos difíciles en que Sonora se vio abandonada y agredida por glebas de aventureros, siempre en pos de la gloria y de las riquezas fáciles.
Comentando sobre el contenido de esta edición, lo anterior viene a colación porque aquí les presentamos la segunda parte de los Textos para la Historia de Sonora, llamado "Las Noticias Geológicas, Geográficas y Estadísticas del Estado de Sonora y Baja California" del francés E. de Fleury, escritas en 1864 y que pone de manifestó sus ambiciones personales sobre las riquezas de nuestro Estado. Fleury comenta en sus escritos lo siguiente: "Que la Francia posea un día a Sonora y Baja California; para que conduzca a allí su exceso de agricultores e industriales y en pocos años esta posesión será, para la metrópoli, lo que la Alta California es para los Estados Unidos del Norte."
Es por eso, que la Dirección del Boletín de la Sociedad Sonorense de Historia, vio con mucho interés publicar los apuntes de Fleury, respetándose ante todo la ortografía y la corrección de estilo con que fue escrito hace 123 años.
Por otra parte, el destino de Sonora, siempre se decidía al capricho de sus gobernantes. Así nos lo hace saber el socio Nicolás Pineda con su muy ameno articulo sobre los motivos que ocasionaron que al pueblo de Oposura le hayan cambiado el nombre por Moctezuma. Creemos que este articulo toca puntos hasta ahora desconocidos por esa fiebre de "nomenclaturitis aguda" que padeció el Congreso del malogrado Estado de Occidente; pues sólo en unos meses, más de media docena de poblaciones cambiaron de nombre.
En éste mismo número, presentamos también una interesante entrevista realizada en marzo de 1987 en Alamos al señor José María Zaragoza Maytorena, sobrino de dos grandes sonorenses: los Generales Alvaro Obregón y José María Maytorena.
El señor Zaragoza hizo interesantes declaraciones sobre estos personajes y que a pesar de estar emparentados, la rivalidad política surgió en ambos poco después.
Finalmente damos una cordial bienvenida al Dr. Ignacio Almada Bay por su colaboración sobre la Indagación sobre la religiosidad del norte y de las misiones de la Compañía de Jesús. Es un excelente trabajo, donde hizo un concienzudo análisis de la "fe relacionada entre el sur y el norte". A la vez que nos detalla el sistema de conquista empleado en Sonora por el poderoso Imperio español.
Deseamos que lo que aquí es presentado por nuestros socios, sea de sumo interés para todos, pues esto nos anima para seguir adelante...Gracias
RECORDANDO A LOS GENERALES OBREGON Y MAYTORENA
Esta es una entrevista al Sr. José María Zaragoza Maytorena, sobrino de ambos
generales; fue realizada por las siguientes personas:
Lic. José Rómulo Félix Gastélum, Presidente de la Sociedad Sonorense de Historia; Lic. Florencio Zaragoza Iberri, Secretario del H. Ayuntamiento de Guaymas; Quim. Jorge Murillo Chisem, Maestro Investigador del CESUES.
P.- ¿Quienes fueron sus padres y abuelos Sr. Zaragoza?
R.- Pues verá...mi padre se llamó Gaspar Zaragoza Echavarría. Llegó a Guaymas en 1884 y ahí murió... nunca volvió a España, fue el único hijo, y al morir sus padres no tuvo para qué volver... y todos los afectos de mi papá se volcaron sobre las familias Maytorena y Tapia.
Mi mamá fue Matilde Maytorena Tapia. Mis abuelos paternos fueron Pedro Zaragoza y Josefa Pía Echavarría. Mis abuelos maternos fueron José María Maytorena Sr. (Chemalia) y Santos Tapia de Maytorena.
P.- ¿Que recuerda del General Maytorena?
R.- Bueno, pues soy su ahijado y sobrino y lo puedo decir que... ¡él si se metió a la revolución!, él si tenia dinero cuando se metió al movimiento no como otros,... ¡y lo expuso todo! (lamentándose agrega)... le quitaron todo... como si fueran propiedades solamente de él... eran también una parte de mi madre... todos los ranchos que dejaron mis abuelos, todo, todo se lo quitaron. Años después, (continua diciendo),cuando regresó a la Ciudad de México les dijo: (en tono de reclamo) "¡yo vengo a que me juzguen como mexicano!, ¿por que tengo que vivir en el extranjero? "
P.- Siendo Gobernador de Sonora don José María Maytorena, ¿tuvo problemas políticos con el General Obregón:
R.- Al inicio de su carrera militar el General Obregón era arrogante, y los jefes Alvarado, Hill y Cabral le reclamaban a mi tio Pepe... que no le diera tantas alas, que le bajara las charreteras. Siempre tuvo el apoyo de mi tio... y después la agarró contra él. Unos años después se casó con la prima hermana de mi tío, Mariíta, y por lo tanto de mi mama. Por eso yo estoy emparentado por los dos lados, con los Salido, ya que me case con una sobrina del General Obregón; y por los Tapia que son por el lado de mi mama, de modo que el General y yo, somos primos dobles.
(hace una pausa y enseguida, como hablando para si mismo, agrego) ......
Mi papa los adoraba a todos, a Mariita, del General Obregón la paseaba mucho, ahí vivía en la casa con nosotros largas temporadas, igual que Carmelita Bay, la de Alejo Bay, que es la más chica, todos paraban en la casa de mi papa.
P.- ¿Se conocieron el General Obregón y Usted?
R.- ¡Como no!, era el niño consentido de él...jugábamos mucho al billar en Cajeme, hoy Ciudad Obregón. Nos hacían la rueda todos los agricultores de aquél entonces y nos iban cerrando la rosca... "háganse pa'trás hombres, ya no dejan tirar" --decía el General--"no seas tonto Chemalia dejate ganar", me decían algunos, como si me fuera a derivar un premio del General si me dejaba ganar.
P.- ¿Que jugaban?
R.- Pool, Obregón con el violin, ya que tenia un brazo, Nacho Otero se lo detenía .... yo era muy vago, había aprendido en Los Ángeles. Jugábamos en el Centro Social de Cajeme.
P.- ¿Donde le cobró tanto afecto?
R.- Cuando dejó la presidencia en 1924 se vino al Náinari, y durante cuatro años enteritos estuve con él. Yo ya me iba a vivir su segundo período en el Castillo de Chapultepec, no existían Los Pinos entonces .....ya estaba acordado con mis padres inclusive, que yo me iba en su segundo período que seria de seis años en vez de cuatro.
(Su tono cambia para decir grave mente)... no salí con él, ya que pensaba irme unos días después.
Me puso un telegrama en Culiacán: que me esperaba en Guadalajara. No me fui con él, pero... lo que si hice fue organizar un tren con varios "pullmans" para encontrar su cadáver en Guadalajara... por cierto, íbamos puros amigos de Obregón y uno que otro que levantamos en Culiacán... (recordando la tragedia de La Bombilla, agrega)...¡Yo iba a estar en ese banquete!
P.- ¿Así que le hubiera tocado ver?
R.- ¡Ahí hubiera estado yo!, llegando y llegando iba a ir a todos lados con él... pero Melchor Ortega, jefe de la tripulación de Guanajuato, que le ofrecía ese banquete, vino al Náinari especialmente a convencerlo..."Mi General...¡si no es reeleccióoon!.." (en tono de ruego) "entiéndalo bien General, no es reelección, ¡ya pasó el periodo de Calles!"... y lo convencieron... " no está violando el lema Sufragio Efectivo y No Reelección... ¡ya pasó un periodo!" ..... y mordió el anzuelo.
(Cambia el tono y agrega lastimosamente)... estaba muy joven .... (y viéndonos, agrega)...lo mataron de 48 años ... ¡estaba con todos los bríos!.
(Se voltea para fijar la mirada en el horizonte y agrega)... Mayo se parece mucho a él.
P.- ¿El menor de los hijos del General?
R.- No, el segundo. Ellos son por orden: Alvaro, Mayo,... luego Albita, María luego Pancho... y el más pequeño que es Ariel .
(Sonríe y nos dice a continuación) ..... Una vez ganó una apuesta a Alvaro Corella, el Agente Aduanal, allá en Nogales. Me decía Corella que: Ariel era hijo póstumo del General Obregón que había nacido después de su muerte... ¡Te equivocas!, le dije .... te voy a decir lo que me dijo el General a su mujer y a mi, estando Ariel de siete meses en la cuna: "Hija, será bueno cortarla porque está degenerando mucho la raza"... (y riendo agregó)... ¡y mira que es el más apuesto y el mejor parecido de todos!
Entonces...(continúa el Sr. Zaragoza), le dice Hoffroy a Corella: "como se me hace que te va a ganar la puesta José María"... (enseguida nos aclara)... me quería apostar $1,000 dólares... no lo quiero robar, hombre ...te apuesto mejor una caja de Whisky... y le gané la apuesta con el acta de nacimiento, Ariel fue hijo prematuro.
Juan Alvaro Corella me discutía, por que él se lo había oído decir al General Cabral... (enseguida nos aclara)... él se llama Juan por el General Juan G. Cabral, y Alvaro, por el General Alvaro Obregón.
P.- ¿Por qué quizo volver a la Presidencia el General Alvaro Obregón?
R.- (Haciendo una pausa, y con seriedad nos responde)... El me dijo: "...el segundo periodo va a ser de rectificación. Voy a renovar a mis amigos, voy a corregir mis errores... algunos se han hechado a perder". (Y agrega)..ahí iba a entrar yo entre los nuevos, pues me iba a ir con él... (de pronto recuerda algo y prosiguió)... una cosa que... ni Alvaro su hijo lo sabia, y es que Mariita y a mi nos dijo cuando se iba la Ciudad de México: " Si ven ustedes que llegando a México me repliego... es que las cosas andan mal". Y llegó a decir: "me veo obligado a volver a la presidencia porque si no lo hago, posiblemente tengamos que abandonar el país"..,
"¡Ah, caray! (me dice Alvaro su hijo) esa si no la había oído yo" . . . . Pues hay dos personas, le dije, Alejandro Iberri de Guaymas, a quien apreciaba mucho, se lo llegó a decir también .... y es que ya había fricción entre los jefes revolucionarios ante la proximidad de las elecciones de 1928. ¡Pero de eso hace ya sesenta años!. ..concluyó.
N. de la R.
Esta interesante entrevista fue realizada en la bonita población de Alamos, Sonora, el 28 de marzo de 1987. Son en verdad muy interesantes estos sucesos desconocidos de la vida privada de estos personajes de la Historia de Sonora, los Generales Obregón y Maytorena, tíos cercanos del entrevistado, en este caso el señor José María Zaragoza Maytorena.
INDAGACION SOBRE LA POSIBLE RELACION ENTRE LA RELIGIOSIDAD NORTEÑA Y LAS MISIONES DE LA COMPAÑÍA DE JESUS
Por: Ignacio Almada Bay.
Con base a impresiones empíricas puede afirmarse que la religiosidad de la población del norte del país se distingue de la gente del sur (léase bajío, el macizo central , Jalisco incluido) por ser menos demostrativa, más inclinada a la oración mental que a la oración mental que va a la coral/verbal, menos dispuesta a la manifestaciones externas como es la concurrencia a las peregrinaciones y de mas actos de fe tumultuarios. Pareciera que la religiosidad norteña es menos mágica y ritual. y es practicada más como vivencia interior y ligada a una vida cotidiana más secular, donde no existe un papel preponderante de los mediadores oficiales del culto. Además que la región se ha distinguido también por la escasez de vocaciones.
Si se acepta pues una religiosidad norteña diferente a la practicada en el resto del país, cabe inquirir sobre el origen de tal disparidad.
La configuración de la religiosidad norteña -como la opuesta a la practicada en el altiplano central de México- pudo haber estado influida por los jesuitas, los primeros evangelizadores del noroeste, quienes por su papel de pacificadores y adelantados del Reino, se desempeñaban como misioneros/caballeros de una fe de frontera.
Además, se dispuso de un escenario idóneo para que los formalismos religiosos no prosperaran como en otra latitud del país. Dicho escenario estaría conformado por una frontera porosa y n6mada por haber sido trazada por seres humanos, sin accidentes naturales relevantes como el mar o ríos caudalosos y plagadas de etnias reacias a la fe como los apaches; por el paisaje de solado tipo semidesértico; por la presencia de accidentes geográficos que trazan líneas de rumbo en el caso de Sonora, la sierra al oriente, la costa al poniente- que inducen al aislamiento del resto del país; por un clima tan agobiante que impele a la economía de gestos, saludos, palabras y por un suelo que insta a disponer de una dieta frugal y monótona.
A fin de explorar la posible influencia/parentesco/semejanza entre lo que denomino "religiosidad norteña" y las modalidades de las misiones jesuitas, me circunscribiré a Sonora en el periodo de forja de su población, es decir en los siglos XVII-XVIII.
La indagación me llevó de la mano a topar con la misión como institución de frontera. La Misión es por excelencia una institución de la periferia, de los márgenes conocidos que se van ensanchando. Es la cuña pionera de la fe que debería desvanecerse con el avance y la consolidación del evangelio y la aculturación. La misión como el presidio fueron concebidos como partes de una fase temporal del empuje por expandir los extremos del Imperio Español en América.
Sin embargo, fue la misión el ingrediente especifico que distinguió la expansión española del resto de las políticas de dominación y colonización de otras potencias. Ya que los franceses y los angloamericanos contaron con el fuerte, equivalente del presidio.
Entre las disposiciones que regulaban la existencia de las misiones, estaba la de transferir al clero secular a los indígenas ya para entonces adoctrinados. Este paso no funcionó de forma automática. Por diversas razones, entre ellas que los indígenas de las misiones jesuitas estaban exentos de tributos y de proveer de mano de obra a los poblaciones de origen europeo, a pesar de que la frontera geográfica se ampliara y alejara de las misiones, éstas continuaban funcionando como tales en el interior.
La misión era, desde un punto de vista moderno, un sistema complejo de interrelaciones entre las misiones mismas entre su organización administrativa y su vinculación con otros elementos de 1a expansión colonial en la Nueva España -como lo estrictamente militar, de lo que son ejemplo notable los presidios y en sus nexos con la orden religiosa a que pertenecieran las misiones.
La naturaleza religiosa intrínseca de la misión nos remite al afán por evangelizar, a la labor de proselitismo Primeras de infieles por parte de unos enviados escogidos. Esta calidad última implica aislamiento, separación física y de alguna forma dependencia de un ente extremo al área donde la misión debe realizarse.
El papel de la misión como institución fronteriza nos remite a hacer hincapié sobre su relación con la política colonial del Imperio Español. De tal suerte que puede tomarse a la misión como una parte integral y de las más importantes instituciones y métodos de la frontera del Imperio Colonial Español. Ya que la pieza clave para diseminar la cultura, la religión, las leyes y la lengua españolas. Así se cimentaron el dominio y las relaciones españolas en el continente americano.
La importancia de la misión como agenda pionera del Imperio radica en su mecánica centrada en arraigar a los indígenas. Ya que en primer lugar ofrecía un asiento fijo para residir. Alrededor de los muros de la misión se congregaban los naturales formando los pueblos o sea su asentamiento habitual. Este principio básico de la misión conoció altas y bajas, ya que no fue lo mismo ofrecer esta práctica a la población autóctona en el altiplano central donde ya había antecedentes de contar con residencia estable y de disponer de un trabajo a oficio definido, que en el norte donde los indígenas no tenían arraigo fijo ni actividad laboral definida dentro de su grupo, sino que buena parte de los pobladores vivían dispersos en la inmensa faja costera de Sonora y en las llanuras de más al norte bajo una costumbre trashumante a lo largo del año o al menos estacionalmente.
Esto, más la belicosidad de algunas tribus (como los seris y los apaches), las condiciones del suelo y del clima (la aridez. la sequía y las periódicas inundaciones), impidieron que la encomienda llegara a establecerse en Sonora como en el resto del país. En su lugar, la misión cristalizó los objetivos de conversión, protección y civilización de los naturales.
En segundo lugar, la vida de la misión disciplinaba con sus llamadas de campana, con los actos de culto familiarizaba a los indígenas con los rudimentos de la vida civilizada, con la diseminación de tareas agrícolas y artesanales. De forma que la misión ha sido llamada "la unidad agrícola" para una extensa porción de la frontera de la América Española.
La misión como institución de usos múltiples.
Las modalidades de construcción de las misiones en el noroeste de México en cuanto a sus dimensiones y diseño de la planta física, las asemejaba a fortalezas que daban protección a los padres, a los neófitos y a los pobladores españoles de los alrededores durante las frecuentes incursiones de los indios rebeldes resistiéndolos airosamente la mayoría de las veces- o en las esporádicas rebeliones de los nativos de la región cuando esto ocurrió las misiones fueron depredadas irremisiblemente.
Asimismo, las misiones facilitaron la integración de un incipiente mercado local pero que para algunos rubros desarrolló circuitos regionales de intercambio de bienes perecederos y de otros de consumo más duraderos.
La política de asentar familias de nativos ya civilizados en las recién fundadas misiones -a falta de colonos españoles-, puso su grano de arena en el proceso de mezcla a integración paulatinas de la nación mexicana. Y fue un valladar más, frente a la colisión de fronteras que se sentía venir; rusos por la costa del Pacifico norte, franceses en Nuevo México, anglos en Texas y al sudoeste de los Grandes Lagos.
Así se emplearon tarascos de Michoacan para las misiones de Jalisco, Sinaloa y Sonora. Y ópatas del centro-norte de Sonora para las misiones ubicadas en el sur y centro del ahora estado norteamericano de Arizona.
La asimilación de los aborígenes se realizaban por el aprendizaje de los dialectos por los padres jesuitas --lo que implicaba la estancia prolongada de estos en el lugar de marras--, por la enseñanza del español a los niños naturales. Además de la difusión de oficios y artes entre los aborígenes y por supuesto de la doctrina cristiana. Lo temporal corría al parejo de lo espiritual.
Los jesuitas fomentaron la existencia de autoridades indígenas, elegidas por el los mismos, aunque supervisadas por los misioneros. Esta característica funcionó aun con todas sus limitaciones como una escuela de autogobierno. Llegando a disponer estas circunscritas autoridades indígenas su propia cárcel. La legitimidad de estos poderes locales fue tal que en algunas etnias de Nuevo México y entre los yaquis de Sonora se han perpetuado hasta hoy, aún sea así como Autoridades honoríficas y para funciones de protocolo ceremonial.
La ilustración pacifica de los indígenas obtenida por estos misioneros itinerantes a través de la siembra de asentamiento en lo que era entonces una ancha tierra de nadie, constituye el escenario básico para que floreciera una religiosidad no proclive a la piedad externa.
Volviendo a la pregunta inicial, cabe remarcar algunos otros componentes de la mentalidad de los misioneros que en esta vastedad del territorio ministraron la fe:
a) Buena parte de estos misioneros participaban intensamente de los afanes de un movimiento renovador del cristianismo de occidente, ya que provenían del sector reformado de las órdenes mendicantes. Vr. gr. la casi totalidad de los franciscanos venidos de Europa provenían de la tendencia franciscana reformada, llamados los observantes y muy pocos de los conventuales.
b)Sobre una porción considerable de estos misioneros de las órdenes mendicantes reformadas había adquirido ascendencia Erasmo. Estos misioneros vivían la esperanza de que las comunidades convertidas emanaría un impulso de renovación de la Iglesia de Roman .
Si estas dos características cristalizaron en Sonora y sus resultados son esa religiosidad más reservada y menos extrovertida que en Altiplano Central, es algo que todavía está por verificarse. Pero hasta donde esta indagación me permitió conjeturar puede afirmarse que si existieron los elementos "ambientales" para establecer una relación entre las modalidades del apostolado jesuita y una religiosidad de cuño erasmista.
R E F E R E N C I A S
1.- J.F.Bannon, 1974, p.5
2.- Estos párrafos están basados en Ch. Polzer, 1976, pp. 3-12.
3.- H. E. Bolton, 1917, pp. 42-47. 4.-H. E. Bolton, 1965, p.86.
5.- Ibid., 1917, p.51.
6.- C.Radding de M.,1977, pp. 155-169. 7.-H. E. Bolton, 1917, pp.52,54 y 56. 8.-¡bid., p. 60.
9.- R. Konetzke, 1982, p. 244.
10.- Ibid., p. 232. 11.-¡bid., p. 247.
BIBLIOGRAFIA
* BANNON, JOHN FRANCIS. 1974 The Spanish Borderlands Frontier 1513-1821. Albuquerque, University of New Mexico Press.
* BOLTON, HERBERT EUGENE. 1917 "The Mission as Frontier Institution in the Spanish-American Colonies". American Historical Review, Vol. 23, Oct. 1917, pp. 42-61.
1965 "The Jesuits-Heroes of a Moving Frontier". The Expulsion of the Jesuits from Latin America. New York, A.A.Knopf, pp. 79-87.
* KONENTZKE, RICHARD. 1982 11. La época colonial. Historia Universal Siglo XXI. América Latina. México, Siglo XXI Editores, 13a. Edición.
* POLZER, CHARLES W. 1976 Rules and precepts of the Jesuit Missions of Northwestern New Spain. Tucson, The University of Arizona Press.
* RADDING DE MURRIETA, CYNTHIA. 1977 "The Functions of the Market in Changing Economic Structures in the Mission Communities of Pimeria Alta,1768-1821. The Americas, 34 (Oct. 19771. no. 155-169.
¿POR QUÉ LE PUSIERON “MOCTEZUMA” A OPOSURA?
Por: Nicolas Pineda
Seguramente muchos sonorenses, orgullosos de la toponimia ópata, cahita o pima de nuestros pueblos, se habrán preguntado en más de una ocasión a qué se debe o de dónde proviene el nombre de Moctezuma para una de las poblaciones más antiguas e importantes de la sierra sonorense, situada en el corazón mismo del Estado. En todo caso ¿Que se le pedía o reprochaba al nombre original de Oposura? .No era éste más propio y acorde con la descripción, la lengua original y la historia del lugar?
Es curioso incluso que los moctezumenses actuales desconocen el origen y los motivos de este cambio y totalmente identificados con su nombre actual, no existe mayor inquietud al respecto.
La presunción más espontánea y normal es asociar el nombre actual de este municipio sonorense con el de aquel Moctezuma Xocoyotzin, noveno Rey Azteca, de quien todos los mexicanos aprendimos algunas nociones en las lecciones de Historia Patria de la escuela primaria. Cabe preguntarse, sin embargo ¿Es correcta esta asociación de nombres? ¿Existe algún fundamento o razón para ello?
Más aún, independientemente de la falsedad o verdad de la relación con el Rey Azteca ¿Cuáles fueron las circunstancias y el propósito de esta especie de onomaticidio?
Hubo alguna situación que explique o justifique este relevo de nombres? Se trata en suma de ir más allá del lugar común y tratar de dilucidar algo que, aunque aparentemente extraño e injustificado, ha tomado carta de naturalización entre nosotros.. La pregunta entonces es ¿Porqué el nombre de Moctezuma para esta Villa y Municipio de Sonora?
LOS HECHOS
El pueblo de Oposura cambio su nombre por el de Moctezuma el año de 1828, cuando la 11 Legislatura del Estado de Occidente, establecida en Alamos desde fines del año anterior, expidió su Decreto Número 80 que a la Tetra dice:
"El Congreso Constitucional del Estado Libre, Independiente y Soberano de Occidente ha tenido a bien decretar:
Se declara Villa de Moctezuma al llamado hasta hoy pueblo de Oposura. Lo tendrá entendido & Alamos, 9 de Septiembre de 1828" (1 )
Lo firma los diputados José Manuel Estrella, Presidente, Carlos Cruz Echeverría, Diputado Secretario y Antonio Almada, Diputado Secretario.
Es importante señalar que esta misma legislatura, desde su instalación en la Ciudad de Alamos, había padecido una especie de fiebre por la nomenclatura ya que una buena parte de la legislación había estado dedicada precisamente a modificar, en un período muy breve de tiempo, los nombres de varias localidades de Sonora y Sinaloa.
Asi tenenemos la sigueinte relacion:
Decreto Numero 76, 5 de septiembre de 1828. El presidio de Altar cambia a Villa de Figueroa.
Decreto Numero 77, 5 de septiembre de 1828. La Villa del Pitic cambia a ciudad de Hermosillo.
Decreto Numero 78, 5 de septiembre de 1828. La Villa de San Sebastian cambia a Concordia.
Decreto Numero 80, 9 se septiembre de 1828 sobre Oposura ya citado.
A estos Decretos hay que añadir otra legislación de mercado carácter político cuyo objeto fue honrar o adular a una serie de personajes de la política de esa época. Así tenemos
Decreto Número 79, 5 de septiembre de 1828, se declara ciudadano distinguido al Gral. de Brigada José Figueroa.
Decreto Número 82, 15 de septiembre de 1828, se concede el tratamiento de Excelencia al Ayuntamiento de Arizpe.
Decreto Numero 108, Declara ciudadanos del Estado a los Generales Antonio López de Santa Anna, Isidoro Montes de Oca y José María Lobato y a los Gobernadores Vicente Romero de San Luis Potosí y José Salgado de Morelia.
Decreto Número 117, de 11 de Mayo de 1829. Declara Ciudadano del Estado al Coronel D. José María Tornel.
Decreto Número 118 de 11 de Mayo de 1829, Declara Ciudadano del Estado a D. José María López, natural del Estado de Jalisco.
Con referencia al Pueblo de Oposura, se puede apreciar que esta Legislatura se ocupó de esta población varias veces ya que, además del Decreto 80 antes mencionado, expidió los siguientes:
Decreto Número 104, 21 de marzo de 1829 estableciendo una Administración de Rentas en la Villa de Moctezuma.
Decreto Número 105, 21 de Marzo de 1829, concediéndole a la Villa de Moctezuma la Feria Anual por término de diez años a partir de 1830 a realizarse durante los 10 primeros días del mes de Febrero, libre de los derechos del Estado.
Como información adicional podemos señalar que la mencionada Legislatura se componía de once diputados, seis de Sinaloa y cinco de Sonora. Durante su estancia en Alamos, la Legislatura había designado como Gobernador al sinaloense José María Gaxiola, quien sustituyó a Francisco Iriarte que pugnaba por trasladar la capital a Culiacán.
Gaxiola ocupó la gubernatura del 29 de noviembre de 1827, interrumpido solamente por dos licencias breves en que el puesto fue ocupado por José María Almada. Fue precisamente éste último el que ocupaba el cargo de Gobernador cuándo, en septiembre de 1828 se decretaron los cambios de nomenclatura que se han mencionado.
LOS PROPOSITOS Y LAS CIRCUNSTANCIAS
Con la excepción del caso de Moctezuma, se conoce con precisión el motivo de los cambios de Altar a quien se le impuso el nombre de Figueroa en honor del General de Brigada José Figueroa, Comandante Militar del Estado durante la sublevación de los yaquis de 1825 a 1827.
Más conocido por perdurar hasta nuestros días es el cambio de Pitic por Hermosillo en honor del insurgente José María González de Hermosillo.
Menos claros son los cambios a los nombres de Concordia, Unión y Diana. El de Concordia puede ser atribuido a la situación de divisiones y rencillas por que atravesaba la Legislatura.
El de Unión puede ser una referencia al mantenimiento de la Unión del Estado de Occidente por la que pugnaba esta Legislatura. Nada hay sin embargo que podamos decir aquí sobre el nombre de Diana impuesto en esa época a la población de Chametla.
Igualmente oscuro parece ser el caso de Moctezuma que parece no venir al caso. Sin embargo, la historiadora sinaloense Rina Cellar Zazueta, señala que dicho nombre fue impuesto en honor del General Francisco Moctezuma que fue ministro de Guerra y Marina. Sucesivamente en el gabinete de los presidentes Guadalupe Victoria, Vicente Guerrero, José María Bocanegra y Anastacio Bustamante, ocupando el puesto desde el 26 de diciembre de 1828 al 13 de enero de 1830.
Este General Francisco Moctezuma, nació en Chilapa, Guerrero en 1772 y fue un pequeño propietario rural que se unió a Morelos en 1810. El Cura Morelos lo designó Capitán Subdelegado en 1a Villa de Chilapa en 1811. Ahí formó un batallón y en 1812 obtuvo el grado de Coronel.
En 1821 se adhirió al Plan de Iguala y ascendió a General Brigadier al lado de Agustín de Iturbide. En 1824 fue diputado del Congreso Constituyente del Estado de México. Después fue Magistrado del Tribunal de Guerra y Marina y, sucesivamente Comandante General de los Estados de México, Jalisco, Michoacán y Guanajuato y finalmente Ministro de Guerra y Marina en las fechas señaladas. Murió en la Ciudad de México en 1837.(4)
Si bien esta motivación del nombre de Moctezuma tiene sentido, llama la atención que la imposición del nombre de Moctezuma se haya hecho en Sonora tres meses antes de que el General Moctezuma ocupara el puesto de Ministro de Guerra. Es necesario, por ello, ahondar en las circunstancias de esta acción.
CIRCUNSTANCIAS
Hay tres circunstancias que a modo de hipótesis para investigación pueden plantearse sobre el hecho de haber decidido honrar al General Francisco Moctezuma en el Estado de Occidente.
Una primera puede ser la relación que como Magistrado del Tribunal de Guerra o Comandante de diversos Estados haya tenido el General Moctezuma con la aún reciente rebelión de los Yaquis de 1825-1827. Esta motivación adquiere mayor verosimilitud considerando que paralelamente se honró al General José Figueroa, Comandante Militar en Sonora por esa época. En todo caso, es una línea que deberá ser investigada y fundamentada.
Otra posible explicación es que el cambio de nombre que nos ocupa haya sido en parte de la pugna entre divisionistas y unionistas del Estado de Occidente. Una revisión global de los decretos y acciones de esta legislatura, deja ver que había una especie de campaña de adulación hacia funcionarios federales a fin de ganarlos hacia la causa de la división o de la unión del Estado, según el caso, en visto de los campos de competencia, sin embargo, esta explicación tiene menos sentido que la anterior, ya que, salvo fundamentación en contrario, el General Moctezuma no se relacionaba directamente con el Congreso.
Una última explicación es que esta acción de la legislatura tiene explicación a la luz de los agrupamientos de logias del rito Yorkino y del rito Escocés, muy en boga en la época que nos ocupa, y según la cual, los miembros de la Legislatura y él Gobierno de Sonora, eran masones del rito Yorkino deseosos de consolidarse como grupo de poder frente al desplazado gobernador Francisco Iriarte, dirigente del grupo Escocés. En este orden de cosas, el General Moctezuma y el resto de las personas declaradas ciudadanos distinguidos por la Legislatura de Occidente, eran prominentes Yorkinos de la Ciudad de México, con quienes los sonorenses deseaban congraciarse.
En todo casó, estas tres posibles explicaciones no son excluyentes entre si y no fuera remoto que se hayan dado en forma conjunta.
OPOSURA
No hay indicios de que haya habido motivaciones endogenas en el cambio de nombre de esta población. En todo caso, lo que pudiera suponerse seria que hay una especie de compensación o de preferencia de la legislatura occidental asentada en Alamos, por esta población del alto Río Yaqui, hoy llamado Río Moctezuma.
En 1828, Riesgo y Valdez describen a Oposura como uno de los mejores curatos de Sonora, que tiene ayuntamiento y es cabecera de Partido. Su territorio es abundante en trigo, maíz, caña y garbanzo, ganado de toda especie, caballada y mulada. Tiene excelentes maderas de construcción y minerales de plata y oro, mármol y jaspe. El pueblo esta habitado por mas de 2000 almas y cuenta en su jurisdicción al pueblo de Cumpas que tiene mas de mil habitantes y alcaldes de policía.
También se halla Terapa, que es un pueblo de visita con trescientas almas y la hacienda llamada de Depache, que tiene mas de setecientos habitantes y es ayuda de parroquia.
Velasco reporta la cantidad de 2,534 habitantes en Oposura en 1822, aunque debido a ser una de las poblaciones mas hostigadas por los apaches, mucha gente emigraba al interior del Estado. Habiendo sido misión desde su fundación en 1644, fue una de las primeras en secularizarse, convirtiéndose en curato debido, entre otros factores, al hecho de que los opatas acabaron mezclándose y confundiéndose con los blancos ya que fracasaron los padres franciscanos de la Provincia de Jalisco, en su intento de reimplantar el sistema misional jesuítico (abandonado cuando estos fueron expulsados en 1767) , desapareciendo los bienes misionales.
El nombre de Oposura significa en lengua opata: "Lugar de Palo Fierro" .
El cambio de nombre a Moctezuma debe haberles llegado a los oposurenses como algo impuesto desde afuera y ajeno a toda consulta o proceso interno. La compensación del caso debe de haber sido en la oficializaron de la categoría de Villa así como con el establecimiento de una Administración de Rentas y la autorización para realizar ferias anuales libres de impuestos.
PALABRAS FINALES
El asunto aparentemente trivial del cambio de nombre de Oposura por el de Villa de Moctezuma, se manifiesta como un hecho que refleja y resume las circunstancias, luchas y propósitos de una época que trasciende hasta nuestros días en la pérdida relativa de identidad de una población que al perder su nombre original , pierde también algo de si misma en aras de una integración cultural y de un progreso comercial que, muy probablemente, a la postre, resulto ilusorio.
Por otra parte, si lo que aquí se sostiene de que el nombre de Motezuma lo impuso en honor del General Francisco Moctezurna, es al menos digno de reflexión, el que tal significación haya prácticamente caído en el olvido. ¿Será acaso algún oculto rubor que prefirió hechar tierra y tiempo de por medio sobre algo que no estuvo suficientemente justificado?
N O T A S
l.- PESQUEIRA FERNANDO, Documentos para la Historia de Sonora, Tomo 1, 2a.Serie, 1821-1845.
2.-IDEM, Todos los decretos que aquí se citan, fueron consultados en la Colección Pesqueira.
3.-CUELLAR ZAZULTA RINA, "Presencia de la Masoneria en la Independencia y, en el Sinaloa Independiente" Memoria del 11 Congreso de Historia Sinaloense, P.66.
4.- ENCICLOPEDIA DE MEXICO, Tomo 5, Pags. 3-4 y Tomo 9, p.211.
5.-Esta es la Tesis de Cuellar Zazueta en el trabajo antes citado.
6.- RIESGO JUAN M. y ANTONIO J. VALDES Memoria Estadística del Estado de Occidente. Guadalajara, 1828,Imprenta de C.G. Alatorre. P.387.
7.-VELASC0 JOSE FRANCISCO, Noticias Estadísticas del Estado de Sonora. (1850), Gobierno del Estado de Sonora, Hermosillo 1985, pp. 41,55 y 130.
8.-MOLINA FLAVIO, Nombres Geográficos Indígenas de Sonora.
LIBROS PITIC “PEQUEÑA E INSIGNIFICANTE”
Existe un libro muy raro, casi en ninguna parte se puede encontrar. Es un curso de geografía y fue editado hace 99 años. Su nombre es "Curso de Geografía" y su autor es E. Cortambert.
Fue impreso en lengua castellana en la Ciudad de París, en la imprenta de Hachette y Compañía y con domicilio en el número 79 del boulevard de Saint-Germain.
Lo curioso de este ejemplar fue que en la página 821 y con el subtítulo de Geografía Particular de América y entre paréntesis Méjico, viene lo relacionado con nuestro Estado de Sonora y textualmente dice:
ESTADO DE SONORA
(200,800 kil.,cuadr. 114,000 hab.)
- La capital es Ures, bella ciudad de 10,000 almas, con muchas construcciones modernas y algunos establecimientos notables. Reside en ella el obispo de Sonora y Sinaloa. Todos los pueblos de su jurisdicción son pequeños e insignificantes si se exceptúa Arizpe que era antes la capital, ciudad de 6,000 almas, bien trazada, de mucho lujo y habitantes cultos y hospitalarios.
El puerto principal de este Estado es San José de Guaimas en el Golfo de California, donde tiene además otros muchos, pero rodeado de terrenos malsanos y pantanosos.
En este Estado como en el siguiente (se refiere al de Sinalóa) abundan las minas de oro y plata.
La Villas de Pitic, Horcasitas y San Sebastián, hacen grandes progresos, la primera es muy comerciante. Dependen de este Estado muchas misiones establecidas en la Pimeria Alta y Baja, es decir del norte de la Sonora hasta el río Gila.
Más allá se extiende la Apacheria propia en cuya frontera hay varios presidios y fuertes avanzados.
OBSERVACIONES
Hay que notar que en la anterior información de Cortambert, dice que Sonora tiene una extensión de 200,800 Km2. Esto se debe a que nuestra Entidad tenia esa extensión hasta antes de la compra de La Mesilla en diciembre de 1853.
Referente a las Villa mencionadas, San Sebastian corresponde a la población de Concordia, Sinaloa. No se mencionan para nada Alamos, pues en esa época pertenecía a Sinaloa, ni Nogales, Obregón y Navojoa, pues simplemente no existían.
Notemos que el referido Curso de Geografía menciona los limites hasta el río Gila y a nuestra ciudad la nombran con su antigua denominación: Pitic.
Esto nos pone a pensar de que los datos aquí expuestos datan a una fecha anterior a 1828, en que nuestro Estado y Sinaloa formaban una sola Entidad.(JRG).
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TEXTOS SOBRE LA HISTORIA DE SONORA
“NOTICIAS GEOLOGICAS, GEOGRAFICAS Y ESTADISTICAS SOBRE SONORA Y BAJA CALIFORNIA, 1864”
Por:E. De Fleury
Segunda Parte
Empero, es conveniente decir aquí que en razón de la gran permeabilidad del suelo y de la alta temperatura del clima, sobre todo en el S., durante casi todo el año, así como por la ausencia total de los rocíos en muchos lugares, es indispensable la irrigación artificial; pero en las localidades donde es practicable, se pueden obtener dos cosechas sobre el mismo terreno en el curso de un año, cambiando la clase de semilla, como, por ejemplo, después de la cosecha del trigo, que se hace en mayo y junio, sembrar maíz, frijol, lenteja, etc., con la certeza de hacer una segunda y buena cosecha.
En las tierras que no son irrigables, los agricultores siembran maiz y otros cereales, excepto el trigo, a fines de junio, contando con las lluvias, que comienzan siempre en julio; y excepto un temporal extraordinario, la cosecha está asegurada y se hace en noviembre ó diciembre.
Cabe aqui la observación siguiente:
Según.. los geólogos en general, y particularmente los señores Boubeé y Burat, en los terrenos terciarios y de aluviones, que son muy permeables, las aguas resultantes de las grandes lluvias y de la fundición de las nieves sobre las altas montañas que los rodean, se escurren a través de las capas del subsuelo, sobre las que son impermeables formando así ríos subterráneos en todas direcciones; los pozos artesianos ofrecen, pues, el medio de ir a buscar estas aguas para recogerlas y utilizarlas en la superficie del suelo, y como en Sonora todo el terreno de los valles pertenece a las dos formaciones susodichas, se tendrá casi en todas partes la certeza de encontrar a pequeñas profundidades, corrientes de agua subterráneas que parten de un punto más elevado y vengan naturalmente a correr en la superficie del suelo. Aproximándose al pie de las montañas, se obtendrá, sobre todo, este feliz resultado, porque, habiéndose llenado sucesivamente los valles, que tenían la forma primitiva de cubetas más o menos profundas y compuestos de la corteza sólida e impermeable del globo, por los aluviones, hasta el nivel que tienen hoy, habrá más seguridad de encontrar, a una profundidad menor, esta corteza impermeable, sobre la cual corren las aguas de infiltración.
He visto en muchos lugares, cerca de ranchos situados lejos de las corrientes de agua, pozos comunes, cavados a profundidades de cuatro a ocho metros y conservar todo el año su agua, sin descenso de nivel; y ha sucedido algunas veces que los obreros empleados en el ahondamiento de un pozo, al dar el golpe de pica, no han tenido sino el tiempo de subir prontamente para no ser ahogados por la enorme cantidad de agua que venia con rapidez a nivelarse casi con la superficie del suelo.
Los valles más secos podrán, pues, ser puestos en cultivo por el establecimiento de pozos artesianos, que distarán mucho de ocasionar los mismos gastos que los de Grenelle, debido a la admirable perseverancia del Sr. Mulot, a quien he visto en la obra, observando con vivo interés este gran trabajo.
Las montañas que no son de naturaleza muy abrupta o que ofrecen pendientes bastantes suaves, están cubiertas de árboles, chaparros, hierbas y otras plantas propias del clima, tales como, por ejemplo, en el S. del Estado, las mimosas de distintas variedades, el palo de fierro, el guayacán, el palmisto silvestre, el dátil, las plantas carnosas espinosas, como el nopal, el cactus candelabro, el cirio y otras; el áloe sucotrino, cuyo jugo solidificado se emplea en farmacia como purgante, lo mismo que su hermano, como puede llamársele a causa de su forma y cuyo jugo es muy azucarado, llamado en el país maguey, del cual se hace un licor espirituoso por la fermentación y la destilación, llamado mezcal, así como el pulque que es una bebida no destilada, bastante agradable. Las hojas de estas dos variedades proporcionan lo que se llama la seda vegetal, de que se fabrican cuerdas, cestos ligeros y otros utensilios.
En fin, las plantas herbáceas o forrajeas, como son las gramíneas y la avena elacior. En el N. la avena blanca el trébol y el meliloto ó alfalfa trifoliada , de flores amarillas que alcanza en los valles frescos una altura de un metro cincuenta centímetros y más. Se ven allí también muchas plantas trepadoras, tales como las volubilis y las clemátitas; estas ultimas plantas están cubiertas en la estación templada, después de las lluvias, de encantadoras flores de variados colores.
Los valles o llanuras, regados ó no, en la misma estación, están esmaltados de flores, tales como las renunculáceas, las malvaceas, las solanaceas y otras, y los arboles y arbustos reverdecen y florecen.
Las plantas forrajeras que nacen en otoño, son los mejores pastos que se pueden encontrar.
Los dos ríos más importantes de Sonora son el Yaqui y el Mayo, principalmente por la longitud de su curso y después porque, a la inversa de los otros, cuya naturaleza he definido ya, conservan su agua todo el año, y en la época de las grandes lluvias, así como en la de la fundición de las nieves en las montañas, el volumen de agua es muy considerable, la corriente va muy rápida y la navegación, fuera de las piraguas indígenas, imposible.
Por lo demás, ésta nunca es posible para las embarcaciones de mar en el Mayo, sino hacia su embocadura, y en el Yaqui, solo hasta dos leguas hacia arriba de la barra, y esto solo tratándose de embarcaciones que no calen más de un metro cincuenta centímetros de agua, hasta un punto, donde, en 1857, cuando hubo un levantamiento de los indios yaquis y mayos, que me condujo a ellos para someterlos al orden, establecí el campo atrincherado del Médano, que es actualmente un pueblo.
El Yaqui nace hacia los 31° de latitud y recibe varios afluentes grandes y que vienen de la Sierra Madre, así como de otras pequeñas cordilleras de montañas del interior. Este río, á partir de la pequeña ciudad de Buenavista, que está situada á la entrada N.E. de la región de los indios yaquis, corre un valle formado por una cordillera de montañas del Bacatete, que la limita al N. y viene a desembocar en el Golfo de California, hacia los 27°50' de latitud, teniendo un curso de 120 leguas (480 kilómetros).
La parte de la región situada sobre la margen derecha, es muy boscosa hasta el pie del Bacatete, así como a cierta altura de la vertiente de estas montañas; y la gran llanura que se extiende sobre la margen izquierda, de N. a S., hasta el Río Mayo, tiene 20 leguas (80 kilómetros)., en esta dirección, y a 25 leguas (100 kilómetros) de O. a E. a partir del Golfo de California.
No se ve en esta llanura, casi central, más que una pequeña cordillera de montañas conocida con el nombre de Tucate y algunos montículos aislados, de la misma naturaleza que los ya descritos.
Hacia el N.E. está limitada esta llanura por las montañas de Baroyeca, que son muy metalíferas en plata; hay allí varias minas explotadas, que han dado buenos productos desde hace 200 años.
La llanura cuya extensión acabo de indicar, ofrece, sin contradicción, el mejor fundo cultivable de toda Sonora; sin embargo, este vasto terreno está, por decir así, inculto. Esto se debe al carácter celoso de los indios yaquis y mayos, que no quieren que la raza Blanca se establezca sobre sus tierras, cuya propiedad reivindican, pretensión que no han abandonado jamás, no cultivando; sin embargo, alrededor de sus pueblos o cabañas esparcidas, sino algunas parcelas de tierras para las necesidades de su familia.
El Estado permanece de turbaciones políticas, ocasionadas por las ambiciones particulares; en una palabra, la especie de oligarquía y, por consiguiente de anarquía que reinaban en México desde la proclamación de la República, han hecho que la vasta comarca que yo llamaría Yaqui-Mayo, permanezca tal como está.
