NUEVA DIRECTIVA EN LA S.S.H.
En la sesión ordinaria verificada el día 19 de Marzo se llevó a cabo la elección para asignar al nuevo Presidente de la Sociedad Sonorense de Historia, resultando favorecido por el voto de sus compañeros el Sr. Lic. José Rómulo Félix Gastelúm quien había venido fungiendo en la última Directiva de la Asociación como El Lic. José Rómulo Felix Gastélum sucede en el cargo al Ing. Armando Hopkins Durazo quien desempeñó el puesto durante los últimos cuatro años sirviendo dos periodos. El resto de los integrantes de la nueva Directiva serán dados a conocer en la próxima reunión por el nuevo Presidente, a quien la Asamblea le otorgó la facultad de designar a sus colaboradores.
COMITE PRO-MUSEO Y BIBLIOTECA DE HISTORIA EN GUAYMAS
Con el propósito de crear en la ciudad de Guaymas un museo y una biblioteca dedicados a la historia de este puerto, se constituyó el Comité que habrá de promover su creación.
El Comité Pro Museo y Biblioteca de Historia de Guaymas fué constituido por iniciativa de la Asociación de Profesionistas y lo integran activos representantes de la comunidad porteña.
En la reunión que se programó para dar a conocer la integración del Comité se invitó a miembros de nuestra S.S.H. en Hermosillo, para ser testigos de la presentación del trabajo que elaboró el Químico Jorge Murillo Chisem sobre la historia de Guaymas.
En un ambiente de gran participación, tanto por la numerosa concurrencia, como por las entusiastas intervenciones del público, se realizó la presentación de la monografía histórica elaborada por el químico Murillo, miembro distinguido de nuestra Sociedad en esa ciudad, que resultó interesante y de una gran calidad.
Fue subrayada en el acto la importancia que están adquiriendo las historias locales o regionales y el estudio de las mismas por elementos de la misma localidad.
MESA REDONDA SOBRE LOS ABORIGENES DE LA FRONTERA NORTE DE MEXICO
Bajo los auspicios del Programa Cultural de las Fronteras y coordinada por el Centro de Investigaciones Históricas UNAM-UABC, se efectuará en la ciudad de Ensenada B.C., los días 14 y 15 de Mayo próximo una mesa redonda en la que se presentará una visión panorámica de los pobladores aborígenes de la región fronteriza de nuestro País. El evento formará parte del IV Simposio de Historia Regional que año con año viene organizando la Asociación Cultural de Liberales de Ensenada.
Seguramente que el evento habrá de satisfacer en parte la necesidad ineludible de estructurar estudios regionales del norte de México que vendrán a explicar muchas actitudes y formas de ser de los norteños.
LA VISITA DEL BRIGADIER RIVERA A SONORA (1726)
(Continuación)
Por: Armando Hopkins Durazo.
Casi dos años después de su salida de la ciudad de México, (el 21 de Noviembre de 1724) y después de haber llegado hasta Santa Fé del Nuevo México de donde se regresó, se encontraba el brigadier Rivera en el presidio de San Felipe y Santiago de Janos (Chihuahua) disponiéndose a visitar el único presidio con que contaban entonces las providencias de Sonora y de Ostimuri, el de Santa Rosa de Corodéhuachi o Fronteras.
En su diario el brigadier señala que en Janos dio la orden a su acompañante el ingeniero Alvarez Berreiro para que saliera con la comisión de "demarcar el contenido de las tres provincias de San Juan de Sonora, San Ildefonso de Ostimuri y la de "Sinaloa". Dos meses después, se encontró de nuevo con Alvarez Barreiro, después de que éste había dado cumplimiento a su orden, sin embargo, se ignora el camino seguido por el ingeniero y las distancias caminadas al cumplir con la comisión, ya que el brigadier Rivera no da cuenta de ello.
De Janos partió Rivera rumbo a Fronteras el 24 de Octubre de 1726 y después de caminar 59 leguas durante 6 días arribó a la misión de Cuquiárachic (1) donde permaneció 62 días. Durante su estancia aquí "acaeció - dice el brigadier -, un temporal de aguanieves que duró once días y por haber crecido todos los ríos y salido su madre, se experimentaron muchos daños en toda la provincia".
Para cumplir con el encargo del Virrey de visitar todos los presidios de las Provincias Internas el brigadier Rivera enfiló desde Fronteras rumbo al presidio de San Felipe y Santiago de Sinaloa. Durante 18 días consecutivos, con excepción de un día en que una fuerte nevada lo hizo permanecer en un "real de minas llamado Motepore" (2), caminó un poco más de 100 leguas hasta llegar a "el real y minas de los Alamos, a quien vulgarmente llaman Los Frayles", y a la que describe como una "población de españoles, mestizos y mulatos".
En Alamos permaneció dos días y estando ahí, dice Rivera: "se restituyó a mi presencia el ingeniero Don Fco. Alvarez Barreiro, después de haber dado cumplimiento a mi orden del día 23 de octubre próximo pasado". Esto sucedía el 21 de diciembre de 1726.
De Alamos partió el día 23 rumbo al Sur para arribar al presidio de Sinaloa el 28, después de caminar 47 leguas más durante 6 días consecutivos, con excepción del día 25, que se quedó en el Fuerte de Montesclaros (3), "por ser día de pascua".
En total, desde Janos (Chih.) había caminado 266 leguas hasta el presidio de Sinaloa, atravesando de Sur a Norte casi la totalidad del territorio que ahora comprende el estado de Sonora y que entonces eran las provincias de San Juan Bautista de Sonora y San Ildefonso de Ostimuri.
La ruta seguida comprendía los poblados de Cuquiárachi, Bacoachi, Arizpe, Sinoquipe, Banámichi, Huépac, Aconchi, Baviácora, Mátape, Tecoripa, Onabas, Real y Minas del Río Chico (4), Movas, Conicari, Alamos, El Fuerte y Sinaloa, que es la ruta que entonces se seguía y que resulta muy directa y lógica. A su regreso y al no tener que llegar a Fronteras, el brigadier Rivera acortó el camino, apartándose en Onabas de la ruta que originalmente tomó en su camino al presidio de Sinaloa, siguiendo esta vez rumbo al norte y visitando las poblaciones de Tónichi, Soyopa, los ahora inundados (5) pueblos de Tepupa y Batuc, así como Tepache, Huásabas, Bacadéhuachi, Huachinera, Bacerac, Bavispe, Carretas y Janos.
De casi todos los poblados visitados anota Rivera en su diario algunas observaciones, por ejemplo, de Banámichi, Huépac, Aconchi y Babiácora, (en la versión de Alessio Robles les llaman Bananchi, Guepaca, Ateoche y Bablacora) dice que están habitados por ópatas. En cambio de Mátape dice que lo habitan los eudebes, (a quienes llama egues) y Onabas, al igual que Tecoripa, por Pimas bajos. Al real y minas del Río Chico, cabecera de la provincia de Ostimuri le asigna "una población poco numerosa de españoles, mestizos y mulatos, administrados por cura clérigo". Movas lo considera habitado por indios de las naciones Pimas bajos y Eudebes y Tepaguy y Conicarl por indios Mayos.
Al pueblo misión de Sta. María de Basaraca (Bacerac), habitado por ópatas, lo califica como rico en virtud de: "beneficiarse en él algodón, todo género de tejidos de mantas, manteles, servilletas, paños de rebozo, colchas y tiendas de campaña", de hecho, es a la única población de toda la provincia de Sonora a la que le dedica tal reconocimiento, lo que hace pensar que era entonces la más importante de todas las visitadas.
Al abandonar el brigadier Rivera la provincia de Sonora, anota en su diario: "Y para que en este diario no se eche de menos 1a descripción de las tres provincias de Sonora, Ostimuri y Sinaloa, digo: "Qué media el espacio de su contenido entre el canal de California y el reyno de Nuevo Vizcaya; y al Oeste de él, están situadas dichas provincias entre los 25 y 32 de latitud, y entre los 251 y 259 de longitud, siendo de Norte a Sur toda su extensión".
Prosigue Rivera describiendo el clima de las tres provincias considerando "que gozan de un temperamento agradable y benigno para la conservación de aquellos habitantes". Después describe el brigadier la topografía de ellos y sobre su agricultura dice: "La provincia de Sonora es más abundante de semillas que las dos restantes, por no producirse en ellas el trigo de que carecen, pero de las demás se crían sin escazes". Considera, sin embargo que hay cierta escazes de frutas y legumbres, por no ser la tierra a propósito para tal efecto. Dice también Rivera que se cultiva mucho algodón y con su beneficio fabrican los indios tiendas de campaña, mantelerías y las ropas que usan. Además, "también siembran cañas de que fabrican muchas panelas y algunas mieles".
Considera que estas provincias no tienen abundancia de carne, aunque sin faltarles la necesaria para su manutención, otro tanto dice de los bosques y de la madera que de ellos se extrae.
Sobre la minería asienta: "En todas las tierras quebradas y cerros se hayan conocidos minerales en cuyo metal se encuentra mucha ley de oro; siendo en mayor abundancia la de plata, como se reconoce por los reales de minas de Los Frayles... el de Río Chico y el de Motepore que son los que están en corriente".
Termina su descripción de las tres provincias refiriéndose a los indígenas que los habitan: "Todos los pueblos de las dichas provincias se hayan habitadas de indios de las naciones siguientes: Opatas, Pimas del Sur, Tovas, Egues, Endeves, Hyaquis, Mayos, Toros, Chois, Seris, Tepocas que hacen el número 21, 764, de todas edades y sexos; están administrados por los padres de la Compañía de Jesús".
Notas
(1) En el diario de Rivera éste dice: "El día 29 al rumbo del Sur-Sudoeste... caminé nueve leguas ,7 a las siete andadas pasé a la vista del citado presidio de Corodeguachi, y prosiguiendo a dos leguas de distancia de él encontré con el pueblo misión de Auguiarachi"... Indudablemente se refiere a Cuquiarachi que fué fundado como pueblo de misión por el misionero Marcos del Río en 1654.
(2) Acerca de este poblado Alessio Robles anota que en los censos publicados no figura la población de Motepore, sin embargo, Almada dice en su Diccionario que Motepori fué un mineral descubierto a mediados del siglo XVII.
(3) Según Rivera esta población estaba situada en las inmediaciones del río que se conocía con el mismo nombre. Ahora conocido como Río Fuerte.
(4) El Real de Río Chico era entonces la cabecera de la provincia de San Ildefonso de Ostimuri.
(5) Bajo las aguas de la presa de El Novillo de la Comisión Federal de Electricidad sobre las aguas del Río Yaqui.

GENERAL JESUS GARCIA MORALES
De parte de nuestro distinguido asociado don EPIFANIO ZAMORANO hemos recibido el trabajo biográfica sobre la personalidad del destacado General republicano, proponiéndolo para ser tomado en cuenta en la relación de personajes Sonorenses que serán propuestos al Ejecutivo del Estado para ser inscritos sus nombres en el recinto del Congreso Local.
El Gral. Jesús García Morales nació en Arizpe, Son., el día 23 de Agosto de 1824, quedando huérfano de padre cuando sólo contaba con dos años de edad.
Se inició en la carrera militar el 18 de Enero de 1838 como Cadete de la Compañía Presidial de Altar, pero habiendo sido suprimidas las plazas de cadetes dos años después, pasó con el carácter de habilitado a la de Fronteras, y el 22 de Marzo de 1842 ascendió a teniente siendo transferido a la Compañía Urbana de Arizpe.
Combatió a los rebeldes Gandaristas en Guadalupe y Opodepe, y a los apaches en Fronteras. Sirvió a las órdenes del General Urrea y del Coronel Andrade por la Sierra de Mogollón a Isla del Tiburón. Tomó parte en tres campañas contra Yaquis y Mayos. El 20 de Junio de 1846 obtuvo plaza de Capitán de la Guardia Nacional en Hermosillo y como tal se batió contra los norteamericanos en Guaymas en 1847.
Pasó a prestar servicios en el Estado de Sinaloa, cuyo Gobierno le expidió despacho de Capitán de Artillería el 1 de Enero de 1849. Fué promovido al grado de Mayor del Ejército Permanente el 7 de Abril de 1856 y a Teniente Coronel de la Guardia Nacional en 1857, designándosele entonces prefecto de Hermosillo.
Se batió con los conservadores y contra los Yaquis en Ures, Dolores y Pueblo Viejo. En 1858 hizo la campaña militar en el Yaqui, de donde pasó al Estado de Sinaloa al mando de la vanguardia de la División de Occidente. Resultó herido en la batalla de La Noria, donde derrotó a los conservadores.
Fué ascendido al grado de Coronel el 3 de Septiembre de 1858, participó en los combates de Los Mimbres y Mazatlán; regresando a Sonora una vez que el Partido Liberal se consolidó en Sinaloa .
Derrotó al Cacique Juan Tánori en Tuntumudé y persiguió al grupo conservador capitaneado por Rivera.
En 1861 volvió al sur del Estado a combatir la invasión de Estevez, y una vez aplastada ésta, t-3mó el mando en El Mayo y ocupó la Prefectura del Distrito de Alamos, que desempeño hasta mediados de 1862 en que condujo a Sinaloa el contingente armado que Sonora aportó para combatir a la intervención francesa y al Imperio.
Una vez entregado el cuerpo de tropa que conducía al Gobernador y Comandante Militar de Sinaloa, General Plácido Vega ; éste entregó a García Morales el Gobierno del Estado, tomando posesión el día 11 de Enero de 1863, con la aprobación de los Ayuntamientos consultados previamente. El Presidente Juárez declaró entonces el estado de sitio en Sinaloa, y encomendó los mandos político y militar al General Manuel Márquez, a quién le entregó la gubernatura el 11 de Marzo. El 8 de Abril de 1863 se le extendió patente de General Graduado, y a la vez se le nombró Gobernador y Comandante Militar de Sinaloa, recibiendo el mando de parte del General Márquez el día 4 de Mayo. El 31 de Marzo de 1864 tomó parte en la acción contra la Fragata francesa Cordotiere.
En Febrero de 1865 asumió la Prefectura del Distrito de Alamos; estuvo a las órdenes del Gobernador Pesqueira en el desastre de La Pasión el 22 de Mayo; y el 11 de Agosto cuando el grupo Republicano llegaba a escasos 400 hombres, Pesqueira le hizo entrega en Cananea del puesto de Gobernador y Comandante Militar en el Estado, en los más aciágos momentos de la lucha contra el Imperio. Al llamado que le hiciera Pesqueira para asumir provisionalmente el gobierno, contestó: "aunque en las actuales circunstancias viene a ser ésta una carga doblemente superior a mis fuerzas no seré yo quién esquive llevarla, poniendo así un embarazo a la marcha de usted, que tiene tan noble objeto, y puede dar al Estado felices resultados".
Con una decisión admirable mantuvo la lucha constante contra los franceses y traidores mexicanos, sin desmayar ni abatirse por las serias derrotas que sufrió. Fué vencido en El Carnero; pero resultó triunfante en las acciones de Arizpe y Mátape. El 3 de Enero de 1866 sufrió una aplastante derrota en Nácori Grande, pero se rehizo y siguió sosteniendo la lucha en el Estado.
El 1 de Febrero, desde el campo La Noria contestó de "enterado con satisfacción" de los Decretos de Noviembre 8 de 1865 prolongando el mandato del Presidente Juárez, y la responsabilidad del Presidente de la Suprema Corte de Justicia por haber abandonado el territorio nacional, "que encontraba perfectamente justificados".
Encontrándose acosado por los invasores y' sus aliados, recibió con júbilo la noticia de haber arribado al Estado el General Angel Martínez (El Machetero) y sus triunfos iniciales.
En Junta sostenida con sus Jefes y Oficiales acordaron llamar al teatro de la lucha al General Pesqueira, y al presentarse éste hizo entrega al mando el 9 de Abril de 1866, regresando a su calidad de subalterno.
Combatió a los imperialistas en Magdalena obligándolos a capitular. Participó en los combates de Hermosillo, Pitiquito y Guadalupe de Ures, en donde salió vencedor contra el último grupo de alguna importancia, que operaba en el Estado. En el Distrito de Moctezuma venció a hizo fusilar a Terán y Barrios, y dejó establecidas las autoridades republicanas.
En carta circular que el Gobernador Pesqueira dirigió a los Prefectos del Estado, rinde honor a García Morales: "En justo y merecido elogio del General García Morales, debo decir que a pesar de los escasos elementos con que se lanzó a la lucha, vencido unas veces, vencedor otras, él fué quién incendió y mantuvo el fuego de la insurrección, teniendo en constante alarma a los traidores, reproduciendo la esperanza y el temor que su presencia o desfallecimiento debían producir alternativamente entre los patriotas y los traidores".
Este justificado elogio del Gobernador Pesqueira hacia García Morales, resulta ser muy significativo y nos pinta a vivos colores el papel que este mérito patriota desempeñó en la guerra contra la invasión y el Imperio. Triunfante la República, García Morales asumió el mando en el Río Yaqui, y el Gobierno Federal en atención a sus destacados servicios, lo ascendió a General de Brigada de Auxiliares del Ejército, con fecha 1 de Marzo de 1867.
El 22 de Junio fué designado Inspector de Colonias Militares, y en Octubre siguiente asumió la Comandancia Militar en el Estado.
El 6 de Diciembre fué declarado ViceGobernador Constitucional del Estado para el bienio 1867-1869; que renunció poco después por considerarlo incompatible con el mando militar que desempeñaba, que concluyó hasta 1870. El 2 de Febrero de aquel año fué ascendido a General del Ejército Permanente.
Combatió a los sublevados del Plan de La Noria, aquí y en el vecino Estado de Sinaloa, hasta ser restablecido el orden en 1872.
Volvió a tomar el mando en el Yaqui donde estableció las primeras Escuelas para la educación de los niños indígenas, y continúo de Inspector de Colonias Militares hasta 1875.
Ese mismo año figuró como candidato a Gobernador Constitucional del Estado, triunfando por una abrumadora mayoría ; pero Pesqueira y sus adictos le birlaron aquel legitimo triunfo. Volvió a tomar el mando militar en el Estado durante algunos meses de los años 1877, 78 y 79.
En 1880 resultó electo Senador por el Estado, más al trasladarse a la ciudad de México a hacerse cargo de su curul, a su paso por Mazatlán recibió orden del Jefe de la Zona Militar de tomar el mando de aquella plaza con motivo de la rebelión de Ramírez Terrón, ejerciendo el mando hasta el 2 de Noviembre en que pudo continuar su viaje a la ciudad de México.
Le fueron concedidas las condecoraciones de la guerra de intervención y del imperio y patente de retiro del Ejército el 31 de Octubre de 1882.
Falleció en su nativa Arizpe el 19 de Mayo de 1883, decretando el Congreso Local tres días de duelo en el Estado.
El 5 de Noviembre de 1891 se descubrió una estatua en su honor en el Paseo de la Reforma de la ciudad de México.
CONCLUSIONES
Por su lealtad a la República; su honestidad y desinterés; haber servido lealmente a los gobiernos constuidos, y, por no haber tomado parte durante los 45 años que duró su carrera militar, en asonadas y cuartelazos, tan comunes en la turbulenta época que le tocó vivir; es mi opinión particular que el nombre del ilustre sonorense General Jesús García Morales, merece ser inscrito en el recinto del Congreso Local.
NOTAS BIBLIOGRAFICAS
Por: Francisco Manzo Taylor
LOUIS LEJEUNE LA GUERRA APACHE EN SONORA Gobierno del Estado de Sonora, 1984.- Lejeune, autor de varios libros sobre México, escribió a principios de este siglo "TERRES MEXICAINES", que en 1912 alcanzó la segunda edición. Este es el trabajo que sirvió de base para que Michael Antochiow tradujera el libro del cual ahora nos ocupamos. En él se hace una vivisima a interesante descripción de los sucesos acaecidos en la parte norte de nuestro Estado que constantemente sufría las depredaciones de los guerreros apaches. El traductor Antochiow nos regala un magnifico prólogo que es, en si, todo un ensayo sobre la raza apache.
IGNACIO PFEFFERKORN DESCRIPCION DE LA PROVINCIA DE SONORA. Libro Primero, Gobierno del Estado de Sonora, 1984, Traducción de Armando Hopkins Durazo. Al presentarse esta segunda parte de Pfefferkorn, Hopkins cumple con la tarea que se impuso al publicar primeramente el libro Segundo de una de las mejores descripciones jesuiticas del siglo XVIII sobre nuestro Estado, y cuyas ediciones no sólo están en otro idioma, sino son difíciles de obtener. Este libro trata de la geografía sonorense así como de los reinos animal, vegetal y mineral. Cuenta con la introducción del Dr. Treutlein (de la versión al ingles) otra del propio autor y una mapa de la edición original, así como una introducción y notas del traductor al español, auxiliado en esta ocasión por otro compañero de la SSH, el Dr. Gastón Cano.
SONORA, ESTUDIOS SOCIALES Banamex. México, 1984. Primero de una serie dedicada a presentar información estadística esencial sobre los Estados de nuestra República, esta obra cuenta con una cronología del Estado, desde 1530, hasta 1984; cubre aspectos sociales y económicos, contando con mapas, gráficas, un calendario de fiestas y ferias, así como la Bibliografía utilizada para este trabajo. Un esfuerzo interesante, que debe ser una importante adición a las bibliotecas locales.
JUAN ANTONIO RUIBAL CORELLA CARLOS R. ORTIZ, EL FEDERALISTA, Editorial Porrúa, S.A. México, 1984. De las personalidades Sonorenses del siglo pasado destaca como una de las mas controvertidas, la del político alamense, Don Carlos R., Ortíz; educado en Europa y Gobernador cuando escasamente contaba con 29 años de edad. El libro fue prologado por Don Antonio Ortíz Mena y está escrito con la claridad de lenguaje a que nos tiene acostumbrados su autor.
MARTHA STRAUSS NEUMAN EL RECONOCIMIENTO DE ALVARO OBREGON. Opinión Americana y Propaganda Mexicana (1921-1923), U.N.A.M. México, 1983. Como dice su autor: "Las Relaciones Mexicano-Americanas nunca han sido ni han pretendido ser fáciles y llevaderas". En este trabajo se analiza a conciencia el reconocimiento del Gobierno de Alvaro Obregón; cómo veían algunos americanos la personalidad de este general sonorense; el cambio de actitud de William Hearst hacia Obregón, en fin, mucho de la política de los E.U.A. hacia México en este periodo.
ENRIQUE ARRIOLA LA REBELION DELAHUERTISTA, XII Memoria y Olvido; Emigrantes de México, Martín Casillas Editores. Cultura/Sep. México, 1983. Dentro de una serie excelente, este trabajo nos ilustra sobre el movimiento delahuertista, que dividió al grupo sonorense en la Revolución. Analiza el aspecto logístico del movimiento y registra fotografías de la época que nos muestran el armamento de las dos partes en conflicto.
PANORAMA HISTORICO DE BAJA CALIFORNIA Centro de Investigaciones Históricas, UNAM-UABC, Tijuana, B.Cfa. Esta obra es un compendio de la historia de dicha entidad, desde la época prehispanica hasta nuestros días. Se trata de una obra de equipo elaborada por 39 autores coordinados por el Maestro David Piñera Ramírez, Director del Centro de Investigaciones de las UABC y UNAM. Particular atención se dedica al surgimiento de las ciudades de Ensenada, Tijuana, Tecate y Mexicali, al grado de que podemos decir que dichas ciudades son los personajes de la historia; un enfoque especial de historia social y una atención especial a la vida cotidiana de las comunidades bajacalifornianas. Un magnifico esfuerzo que merece una gran felicitación (AHD).
ALAMOS EN LA HISTORIA
Por: Catalina Acosta de Bernal
Con sumo interés doy a la letra datos sobre la historia, leyenda y fantasía de la ciudad de Alamos de Sonora, cabecera del distrito del mismo nombre.
Aclaro: escribir sobre materia tan compleja como la historia, implica basto conocimiento de los hechos relatados, condición que me obliga a valerme de firmas de reputados estudiosos a investigadores para ofrecer este modesto trabajo.
Por principio cabe decir que mucho se ha especulado sobre la fecha exacta de la fundación de Alamos, y sobre el particular se han forjado varias versiones, siendo algunas las que a continuación me permito apuntar de reconocidos historiadores.
En 1687, el P. Eusebio Francisco Kino en visita que hizo a esa región, aseguró que el general Domingo Terán reformaba o restauraba el trazo del Real de la Purísima y Limpia Concepción de los Alamos, conforme a la Ley dada por Carlos III sobre urbanización de los pueblos.
Don Fernando Pesqueira, acucioso investigador dejó dicho que, el único dato que encontró en los anales de la historia del lugar, fué que el 13 de Mayo de 1685 se inició en Alamos el Registro Parroquial en el cual se asienta en su archivo el primer registro con el nombre de Mateo Guocosa, Indio de Vicam.
El Lic. Elenes Almada en informe periodístico asegura que Alamos se fundó en 1682.
Don Antonio Zavala Abascal deja escrito en sus estudios que los orígenes de la fundación de Alamos son confusos, envueltos en brumas de leyendas y consejas. Afirma que Fray Marcos de Niza aprovechó la situación prevaleciente para colonizar esas lejanas tierras vinculadas en su existencia con los míticos y fabulosos Reinos de Cibola y Quivira. Cuenta que en 1531 llega a esa región Nuño Beltrán de Guzmán quien fuera el primer europeo que acampara en las Goteras, que es lo que ahora se nombra Alamos. Relata que el afán de ese explorador era explotar la riqueza de esas tierras, siguiendo el espejismo de bonanza que de ellas se contaba que los indios vivían en chozas de paredes de oro y techumbres de piedras preciosas.
Lo cierto es que la fama de esa riqueza contribuyó a la repoblación. Pesqueira continúa: Había que saber, ¿De donde sacaban esa riqueza que usaban los indios que habitaban esa región comprendida desde los varobios y chinipas antiguos? De las entrañas de la fabulosa Alamos cuyo eufónico nombre diera mil vueltas al mundo como ciudad capital de la platería. Esa abundancia reconocida por todos los rumbos dió lugar a exploraciones organizadas en busca de tesoros, a los que se les atribuyó el nombre de "Siete Maravillas". Fueron expediciones encabezadas por exploradores intrépidos y valerosos como: Francisco Vázquez Coronado (1540). Eusebio Kino (1607) . Juan Bautista de Anza (1775) y otros, que hicieron posible la increíble ruta de El Camino Real que trazaron a través del desierto desde Alamos hasta Los Angeles y San Francisco en California.
Don Alberto Almada dejó escrito que Alamos inició su encausamiento demográfico con el descubrimiento de la mina "La Europa" en las inmediaciones de la Aduana. Que los conquistadores en 1683, nombraron a esa región Real de la Purísima y Limpia Concepción de los Alamos. Esta fecha es al parecer la más acertada opinión. Continúa Almada: Esta población de Alamos está situada sobre la ladera de la gran sierra conocida antiguamente como "Los Frailes" y está regada por los ríos Mayo, Yaqui y parte por el Fuerte de Sinaloa.
Sobre Navojoa sólo se sabe sobre el año de su fundación, que un jesuita su cruz en 1614 y que en ese tiempo empezó la catequisación y civilización de los gentiles.
En 1750 se funda el Estado Interno de Occidente, reconociéndose entonces el valle con el nombre de Cunicari, y después rebautizando como Valle de Alamos.
En 1784 se designa a la ciudad de Alamos residencia episcopal del primer obispo de Sonora, Fray Antonio de los Reyes, cuyos restos reposan en el templo de esa población.
En 1804 se termina la construcción de la Iglesia de bellísima arquitectura colonial, durante la administración de don Pedro Corbalán.
En 1810, Alamos divide su territorio en las siguientes municipalidades: Alamos, la cabecera, Navojoa, Movas, Nuri, Promontorios, Quiriego, Río Chico, Rosario, Huatabampo y Minas Nuevas.
En 1827 por decreto de la Legislatura del Estado Interno de Occidente (Sonora y Sinaloa), Alamos obtiene la residencia de los tres poderes, y en 1831, Alamos queda comprendida legalmente en la entidad federativa.
Dado el fuerte movimiento minero en la región se fundó en Alamos la Casa de Moneda del Noroeste de México que fué clausurada en 1895. La riqueza minera de Alamos fué extraordinaria durante el siglo XVII, lo escribió el Lic. Francisco Javier Gamboa en su tratado "Comentario u Ornanza de Minas", en donde dice: la cantidad de plata que durante más de doscientos años se extrajo de las minas de Sonora, y que todavía en 1905 se encontraban en explotación fué extraordinaria en La Dios Padre en la Aduana, La Virginia en Minas Nuevas, La Valenciana en Promotorios, La Anita, Las Rastras y La Quintera.
El .auge minero durante la Colonia y posteriormente fue tal que despertó grandes ambiciones no sólo entre los nacionales sino en el extranjero, al punto de dar lugar a invasiones en el territorio mexicano.
En 1852 y 1854 el Conde Raousset de Boulbon invade Sonora con franceses veteranos provenientes de la Alta California con el pretexto de colonizar el norte de Sonora. En 1853 Sonora pierde el territorio de "La Mesilla" vendido a Estados Unidos de América, por el gobierno del presidente de la República Gral. Antonio López de Santana. En 1854 el filibustero norteamericano Guillermo Walker invade Baja California con pretenciones de formar una República independiente y en 1857, Henry Crabb invade el norte de Sonora entrando a Caborca.
Cuando la paz se dejaba sentir en Sonora se presenta la invasión más comprometedora que afecta seriamente el Estado, la Expedición Tripartita integrada por flotas de Inglaterra, Francia y España, cuya mira fué la de invadir el: territorio de México, en acatamiento del tratado de Londres. Las fuerzas de Inglaterra y España pronto emprendieron la retirada; empero Napoleón III ordenó la avanzada de su ejército hacia el noroeste de México, logrando bloquear el puerto de Guaymas (1865) desalojando a los republicanos.
En 1866 el Gral. Angel Martínez con su tropa se enfrenta al grueso del ejército imperial en Guadalupe, un pueblito cercano a Ures, donde tiene lugar la batalla más gloriosa que registró Sonora en aquellos años al obligar a los invasores a replegarse en el puerto de Guaymas desde cuyo lugar reciben órdenes de evacuar.
En 1882 gobernaba el Estado don Carlos Ortíz, y a los pueblos del Yaqui el más notable indio de esa raza bravía José María Leyva Cajeme (sin miedo) considerado como el bayardo de los yaquis. Este gran indio llegó a unificar a su tribu y la del mayo hasta el río Fuerte. Con la fuerza de su espíritu de líder organizó un ejército numeroso con la alianza de los caciques mayos Felipe Valenzuela y Miguel Torogaqui fortificándose en Capetamaya. El gobernador del Estado ante el peligro que representaba la rebelión de Cajeme. procedió a presentarle frente comisionando a su hermano el coronel Agustín Ortíz al mando de la tropa que atacaría, así el 15 de octubre de 1882 tuvo lugar la batalla famosa de Capetamaya, en la que ambos contendientes resultaron derrotados.
Almada hace el curioso relato de la Santa de Cabora confirmando con ello la fama de Sonora como provincia de leyenda, y particularmente de Alamos con sus cuentos y fantasías. Dice Almada que siendo presidente de la República don Sebastián Lerdo de Tejada, el Gral. Porfirio Díaz con ambiciones del poder proclama el Plan de Tuxtepec, se subleva y da la batalla de Teocaé alcanzando el triunfo que determina la caída de Lerdo y la persecución de los liberales, tocando la peor parte a la familia de Don Tomás Urrea, exgobernador de Sinaloa, de filiación liberal. Eso motivó que esa familia se radicara a Sonora en donde se le tenia como líder poderoso del partido liberal y se le apreciase como político de gran prestigio. En la familia de don Tomás figuró una pequeña de doce años, criatura predestinada para heróica hazaña que en 1890 recibió fama como la Santa de Cabora declarada por los indios.
Por entonces ardían los ánimos del pueblo mexicano por la defensa del derecho conquistado en 1821 y se disponía a ofrendar su vida por alcanzar ese sagrado derecho. Fué así que surgen sublevaciones en las tribus yaqui y mayo y la mayor parte de los pobladores del Estado. Siendo Teresita apenas una jovencita de dieciocho años se dispuso a servir a los rebeldes entusiasmándolos a la lucha, predicando doctrinas contra el Gobierno de Porfirio Díaz que se daba el lujo de expulsar a los indios de Sonora y Yucatán con toda clase de crueldad, lo que dió lugar a su persecución hasta el extremo de ofrendar su vida por la causa de los oprimidos indios. Teresita habla nacido en Ocoroni, Sin., en 1873 y murió en 1906.
Al decir de Almada, en 1891 se inició en Alamos la construcción del dique subterráneo que surtió de agua potable a la población, siendo inaugurado por don Ramón Corral, gobernador del Estado (1896).
La fundación del Hospital de Jesús, se debió al benefactor don Jesús Antonio Almada Urrea; el Norte de Piedad .a la filántropa doña Justina Almada Urrea (1887) . El rastro se construyó a iniciativa y apoyo de don Ignacio Almada.
En 1901 se inauguró el hermoso Kiosko de la Plaza Zaragoza; en 1907, el ferrocarril de Navojoa a Alamos el cual se mantuvo unos cuantos meses debido a la decadencia de las minas.
Don Manuel de Jesús González C., informa (1899) sobre la suntuosa fachada del edificio del Palacio Municipal erigido según dice en los años 1887 y 1897. Explica : Su arquitectura da fé del más puro estilo colonial. Su foro de columnas Jónicas se sostiene por cuarenta y ocho columnas macisas de hierro. Cuenta con dos naves. Se desplaza en 55 departamentos que ocupan algunas dependencias del Gobierno del Estado: La Agencia Fiscal, de Minería, el Ministerio Público, el Juzgado Mixto de Primera Instancia, la Presidencia Municipal, la Sala de Actos, la Biblioteca, la Agencia de Minería. Lástima que a. la fecha, por falta de recursos el abandono del inmueble se encuentra invadido por termitas.
Alamos, tierra de paz, de elevadas ideas y de sueños de grandeza, produjo personajes que con su talento y valor civil le han dado justificada fama
Ramón Corral culto escritor y valiente periodista, como director de "La Voz de Alamos" fustigó duramente la dictadura de Pesqueira al pretender éste reelegirse como Gobernador del Estado por tercera vez. Por méritos como político, Corral llegó a la gubernatura del Estado y a la Vicepresidencia de la República.
Brígido Caro, integro liberal; como periodista sufrió de la dictadura de Díaz toda suerte de crueldades y destierros: Fundó "El Amigo de la Verdad" en Zacatecas; "El Sonorense" en Hermosillo, "La Era Nueva" en Alamos. En 1914 es aprendido por sostenedor de sus ideas de oposición al régimen, y en el destierro en Los Angeles, Cal., escribe para "El Heraldo de México". En esa ciudad fallece en 1940.
En el grupo de intelectuales y artistas figuraron: José Rafael Campoy, Felipe Salido, Alfonso Ortíz Tirado, María Félix, Margarita Almada, Jesús T. Reyes, Roberto Acosta, Manuel S. Corbalá.
Se cita en el grupo de los valientes opositores al régimen de Porfirio Díaz a : Aureliano Mendivil, Antonio Macias R. Alfredo García Murillo, Alfredo Retes, Felizardo S. Rivas, Modesto F. Lozano, Ventura Tena, Jesús Acosta, Manuel Esquer, Manuel Salido, Antonio Ballesteros, Jesús A. Flores y otros.
Jesús Carranza Charpé en sus notas periodísticas dice: La decadencia del Mineral de Alamos se debe a que la baja concentración de oro y plata produjo el cierre de las minas y un gran desempleo, así como a la lucha que promovió la Revolución de 1910. Asegura que después de ese movimiento revolucionario el gobierno favoreció más la gran minería, quedando olvidados los gambusinos.
Como un síntoma de esperanza, el Gobierno del Estado en estos años (1983-84) ha dado providencias de impulsar obras en beneficio de la pequeña minería estableciendo una planta beneficiadora de metales a la que llaman "Compañía Minera de Cuchujaqui", en la que trabajan los pequeños mineros.
Con igual empeño se han promovido actos culturales y educativos en Alamos como un avance al progreso social y económico de la región.
Alamos ha sido asiento de notables adelantos en el quehacer cultural: fué donde se publicó el primer libro en el Estado, así como el primer periódico. Fué, además, la primera población que tuvo agua potable y la primera en contar con una escuela.
La población de Alamos no es ajena a la problemática de la entidad sonorense. Recién fue escenario de un Congreso Minero tendiente a revisar proyectos sobre la explotación de la riqueza minera. Asimismo en 1984 se inauguró el Museo Costumbrista de Sonora inaugurado, por el C. Gobernador del Estado.
Por otra parte se comenta en los círculos sociales y culturales que Alamos aún conserva su estructura colonial; pero que lastimosamente esta adquiriendo una transformación material que obliga un estudio sobre el particular en intento de evitar se pierda la imagen que hace a esa ciudad ser admirada por su tradicional corte urbanístico y arquitectónico.
En ese temor, el comentario de A. García Robles publicado en un diario de esta capital, hace una revisión de valores que adornan a Alamos y en torno al asunto dice: Los artífices de la canterra hicieron primores con la piedra que hacen edificios y el empedrado de la ciudad, y continúa: lástima que en ese empedrado este sustituyéndose por "lentejas" de arena y cemento, adoquines de adocreto, material extraño a incongruente al estilo colonial del lugar. Alamos es para Sonora un tesoro histórico, concluye, y más vale que se le conserve como un monumento histórico en acatamiento a la demanda de sus pobladores.
Con esta opinión doy por terminado este trabajo esperando una amable excusa por mi audacia al atreverme a tan delicado intento, que deriva del amor que nace del recuerdo cordial y enternecido de mi corazón para mi tierra natal, Alamos.