CAMBIO DE DIRECTIVA DE LA S.S.H.
En concurrida sesión-cena celebrada el pasado 5 de Abril en un salón público de la ciudad de Hermosillo se verificó el cambio de la Junta Directiva de nuestra Sociedad Sonorense de Historia; la nueva directiva que servirá por dos años está integrada como sigue:
Presidente: Ing. Armando Hopkins Durazo. (reelecto). Primer Vicepresidente: Gilberto Escobosa Gámez (Hermosillo). Segundo Vicepresidente: Claudio Dabdoub Sicre (Cajeme). Tercer Vicepresidente : Prof . Inocencio Higuera Verdugo (Guaymas). Cuarto Vicepresidente : Ing. Alberto Suárez Barnett (Nogales). Secretaria: Ana Silvia Laborín Abascal. Tesorero: Lic. J. Rómulo Félix Gastélum. Vocales: Dr. Gastón Cano Avila, Sr. Epifanio Zamorano Ramos, Lic. Francisco Manzo Taylor y Lic. Silvia Raquel Flores García.
En la misma junta el Ing. Hopkins Durazo rindió un informe de las labores realizadas en su gestión de dos años, del cual incluimos un resumen en este mismo número. En la misma reunión el propio Ing. Hopkins entregó un testimonio de gratitud a los socios que durante su gestión se distinguieron por su entusiasta participación en los trabajos de la Sociedad. Recibieron la presea: Epifanio Zamorano Ramos, Gilberto Escobosa Gámez, Lic. Francisco Manzo Taylor, Profr. Armando Quijada Hernández y Néstor Fierros Moreno.
Asistieron al acto en calidad de invitados de honor el Lic. Carlos Gámez Fimbres, Secretario de Gobierno y su esposa, la Sra. Mayella Osio de Gámez, el Ing. Manuel Rivera Zamudio, Rector de la Universidad de Sonora; el Lic. Gerardo Cornejo, Rector del Colegio de Sonora y su esposa la Lic. Ana Catalina de Cornejo; el Lic.. Héctor Rodríguez Espinosa, Coordinador de Cultura en el Estado y su esposa, la Lic. Ma. Dolores R. de Rodríguez y la Sra. María de la Luz Almaraz de López, Presidenta del Seminario Mexicano de Cultura. El Lic. Gámez Fimbres con la representación del Gobernador del Estado, Dr. Samuel Ocaña, se dirigió a los miembros de la Sociedad en forma encomiástica por la labor desarrollada y nos hizo el honor de tomar la protesta a la nueva directiva.
RESUMEN DEL INFORME RENDIDO POR EL SR. ING. ARMANDO HOPKINS DURAZO COMO PRESIDENTE DE LA SOCIEDAD SONORENSE DE HISTORIA EN EL PERIODO 1981-1983
A1 tomar posesión expresamos nuestra intención de modificar los Estatutos que nos rigen con tres propósitos esenciales: impulsar la investigación de los miembros de la Sociedad, darle mayor difusión a sus trabajos y ampliar nuestro ámbito de acción. Las modificaciones a los estatutos consistieron básicamente en crear dos nuevos tipos de socios, los Colaboradores y los Estudiantes, y la de exigir a los Activos la presentación de por lo menos un trabajo de investigación al año.
Otra medida contemplada en las reformas estatutarias, también expresada como programa de acción fue la de llevar la Sociedad Sonorense de Historia a todo el Estado, creando las Delegaciones foráneas y otorgándoseles plenos poderes de representación.
Al iniciar el ejercicio había 23 socios registrados en todo el Estado, en la actualidad hay 89. Un aumento en la membresía de casi 300%. Se establecieron las delegaciones de Cajeme, Guaymas y Nogales. Están en proceso de integración las plazas de Navojoa y Cananea.
En la ciudad de Hermosillo tres miembros dejaron de pertenecer a nuestra Sociedad pero ingresaron 21 nuevos socios, por lo que ahora sumamos 37; 16 Activos, 20 Colaboradores y 1 Estudiante. No incluimos a 4 socios cuyos derechos se encuentran suspendidos por falta de cumplimiento con nuestros estatutos.
En el período que se informa solamente una junta mensual fue suspendida, por causas no imputables a la falta de asistencia. Seis socios alcanzaron mas del 87% de asistencia a las juntas mensuales y la gran mayoría tuvo una asistencia mayor al 50%. 15 Socios Activos dieron lectura a sus propios trabajos en las reuniones mensuales y 4 de ellos lo hicieron en dos ocasiones y tres veces las presentaciones corrieron a cargo de distinguidos invitados.
Es justo mencionar otro de los propósitos logrados; la publicación de nuestro Boletín que desde el primer número de Enero-Febrero de 1982, no ha dejado de publicarse cada dos meses. Acaba de distribuirse el número 8 correspondiente a los meses Marzo-Abril de 1983. Contamos con una lista de 240 suscriptores que lo reciben gratuitamente; la integran personas e instituciones locales, de diversos estados de la República y del vecino país del norte.
No ha sido fácil obtener el financiamiento para cubrir cada edición de nuestro Boletín, Sin embargo, no hemos recurrido ni a la venta de suscripciones, ni a la publicidad que podría hacerse en sus páginas. Hasta ahora solo hemos aceptado la gentileza de los amigos interesados en que la historia de Sonora y las actividades que la rodean sean difundidas. Nuestro reiterado agradecimiento a los patrocinadores de cada edición, cuyos nombres se encuentran siempre en la portada posterior del Boletín.
Esta revista ha venido a ser un magnífico medio de difusión de los trabajos realizados en el seno de la Sociedad y también de hechos históricos sonorenses, muchos de ellos ignorados y que son expresión auténtica de nuestro medio. Por eso creemos que el esfuerzo debe proseguir para que el Boletín no pierda una sola fecha de publicación. Por otra parte, creemos también que su distribución debe seguir siendo gratuita hasta que nuestro propio trabajo haga de este órgano una revista con demanda, prestigiada y valiosa. Por ello, conscientes de la dificultad de su financiamiento y de la necesidad de mejorarlo en su contenido, presentación y distribución, hemos creado un Comité que estudiará y propondrá las medidas que sean necesarias, tanto en el aspecto económico, como en el editorial.
Si la puntual publicación del Boletín nos ha hecho experimentar invaluables satisfacciones, no fue menor la que recibimos hace solo unas semanas al conocer el esfuerzo que en materia editorial y difusión está ya haciendo, a solo tres meses de su establecimiento, la Delegación de Nogales. Esto viene a confirmarnos que en esta tierra nuestra no hay esfuerzo que se pierda, que una voluntad sana hace ejemplo y una buena intención fructifica, y que Sonora, por gracia de los propios sonorenses, no es solo su capital sino todo su territorio.
Entre las actividades realizadas por la Sociedad Sonorense de Historia en el período de dos años que hoy fenece, hubo una que no fue programada cuando esta directiva tomó posesión, pero que nos da motivo muy especial para sentirnos orgullosos de los logros alcanzados en ella; me refiero al apoyo de nuestra asociación al proyecto iniciado y patrocinado por el Gobierno del Estado para producir lo que será la primera Historia General de Sonora.
Participan en la magna empresa, la Universidad Nacional Autónoma de México a través de su Instituto de Investigaciones Históricas y el Instituto Nacional de Antropología a Historia, por conducto de su Centro Regional del Noroeste en esta ciudad. Deseo aprovechar esta oportunidad para agradecer, una vez más, a los Sres. Mtro. Roberto Moreno de los Arcos, Director del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM y Prof.. César García Cantú, Director en ese entonces del INAH, su magnifica disposición a colaborar con nosotros; asimismo, al Sr. Dr. Enrique Florescano actual Director del INAH, quien ha ratificado y ampliado las posibilidades de colaboración ofrecidas por su antecesor.
Participa también el Colegio de Sonora, cuyo rector, el Sr. Lic. Gerardo Cornejo, acogió con gran entusiasmo, como sonorense y como intelectual deseoso de servir a su terruño, la idea de colaborar en el ambicioso proyecto. Otro tanto hizo nuestra Universidad de Sonora que nos brindó su apoyo por conducto de sus rectores, el Sr. Lic. Alfonso Castellanos Idiáquez, primero, y el Sr. Ing. Manuel Rivera Zamudio después, para que su Instituto de Investigaciones Históricas pusiera a la disposición del proyecto el valioso acervo de sus archivos y el talento de sus investigadores.
A partir del 19 de Marzo de 1982, día en que quedó oficialmente integrado el Consejo Directivo encargado de la elaboración y publicación de la obra Historia General de Sonora y cuyos integrantes son los representantes de las propias instituciones participantes, se ha venido trabajando con gran ahínco y entusiasmo. La información bibliográfica, documental, de microfilms y de fotografías ha sido copiosa y podemos decir, sin hipérbole alguna, que nunca antes se había logrado registrar tal cantidad de material histórico de la entidad.
El Consejo Directivo se reúne periódicamente y sus deliberaciones y acuerdos van permitiendo establecer los lineamientos y programas de acción que mantienen un avance similar en los cinco frentes, y, sobre todo, coherencia en los resultados. Todo esto es posible gracias al patrocinio del Ejecutivo Estatal que pone a la disposición de la obra los recursos económicos necesarios por conducto del Comité Administrador del Proyecto, cuya presidencia se encuentra a cargo de esta Sociedad.
Es muy oportuno hacer público nuestro agradecimiento al Sr. Gobernador del Estado, por el lanzamiento de la idea de hacer esta obra gigantesca y por el irrestricto apoyo que le ha brindado a su desenvolvimiento. La "Historia General de Sonora" que deberá estar totalmente terminada e impresa al finalizar esta administración, será una digna culminación de la extraordinaria tarea cultural y educativa realizada en el Estado por el gobierno del Doctor Ocaña. Dígalo si no la reimpresión de más de 15 títulos de obras de interés para el público sonorense; la creación del Colegio de Sonora; el indiscutible apoyo económico brindado a las instituciones de educación superior de la entidad; la entusiasta acción que viene realizando desde la Casa de la Cultura y la creación del Fondo de Crédito Educativo del Estado como instrumento financiero para hacer accesible la educación preparatoria y profesional a la juventud sonorense. A todo esto vendrá a agregarse, al finalizar su gestión la presente administración, la "Historia General de Sonora"; una obra que deberá cumplir no solo una función didáctica, sino de unión e inspiración a los esfuerzos sonorenses.
En tiempos críticos, cuando los escasos valores morales reconocidos en nuestra sociedad no son suficientes para enfrentar las atrayentes formas del materialismo; cuando los esfuerzos genuinamente mexicanistas se estrellan ante las barreras de la intolerancia de todo signo y color; cuando la admiración por lo sencillo se suplanta con la adoración de lo fastuoso; cuando esto sucede, siempre será reconfortante voltear hacia la historia, no con un afán timorato y medroso de refugiarnos en ella para no actuar; ni con el enfermizo propósito de justificar nuestros errores, sino siempre para explicarnos, para entender, para comprender y con base en ello, sacar mas fuerzas para la acción.
AVANCE DEL PROYECTO HISTORIA DE SONORA
Las instituciones que están participando en este magno proyecto han informado de grandes avances logrados por sus investigadores en el curso de los 14 meses que han transcurrido desde su iniciación. En virtud de que la redacción de cada tomo habrá de llevarse alrededor de un año, es claro que solo quedan de 3 a 5 meses para ordenar el material acumulado, recopilar el complementario y empezar a escribir, ya que los cinco tomos deberán estar terminados en Septiembre de 1984.
Consecuentemente las últimas reuniones del Consejo Directivo se han ocupado en discutir y aprobar los lineamientos que habrán de seguirse al respecto. Por ejemplo, en la reunión tenido en el mes de Abril, se tomo el acuerdo de aprobar un temario básico que deberá tener continuidad, en la medida de lo posible y de acuerdo con cada etapa histórica, a lo largo de la "Historia General de Sonora". Los temas comprenden Aspectos Físicos, Economía, Sociedad, Política, Aspectos Culturales y Personajes y Centros de Influencia Regional.
En la próxima reunión habrá de discutirse sobre las características, tanto físicas como de contenido, de la obra. (A.H.D.)
EL CAMBIO DE NOMBRE EN LAS CALLES CITADINAS
Consideramos que la gestión realizada por nuestra Sociedad ante las Autoridades Municipales de Hermosillo debiera ser imitada por los directivos de las delegaciones en él Estado, con el fin de evitar que se siga cambiando nombres de calles sin el menor escrúpulo. Por esta razón transcribimos la comunicación entregada al C. Ing. Casimiro Navarro, Presidente Municipal de Hermosillo el pasado mes de Diciembre. Es justo mencionar que nuestra gestión fue bien acogida y vista con simpatía, por lo que creemos que será tomada en cuenta en el futuro.
Diciembre 15, 1983
Sr. Ing. Casimiro Navarro Valenzuela,
Presidente Municipal de Hermosillo,
Presente.
En Junta Ordinaria de esta Sociedad, celebrada el día 7 del presente mes, se tomó el acuerdo de dirigirse al H. Ayuntamiento que usted preside para solicitar se trate de evitar, hasta donde sea posible, el cambio de los nombres de las calles y plazas de esta ciudad, ya que, con el paso del tiempo quedan ignorados los lugares precisos de los acontecimientos del pasado y, lo que es más importante, con cada cambio de nombre se pierde mucho de tradición y de costumbre.
Estamos anexando una relación que muestra algunos ejemplos de cambios de nombres efectuados en calles de esta ciudad.
Seria prolijo señalar en este escrito todos los cambios que se han verificado en la nomenclatura citadina, que en la mayoría de los casos han pretendido perpetuar la memoria de personas muy merecedoras de esta distinción, pero consideramos que sería mejor imponer sus nombres a las nuevas calles que el desarrollo urbanístico de la ciudad ha ido creando.
No sería posible que las gruas citadinas recuperasen sus antiguos nombres, pero creemos que es conveniente y to solicitamos atentamente de la autoridad que usted preside, que conjuntamente con la placa que registra el nombre de las calles de Hermosillo, se coloque otra con el nombre, o los nombres que tuvieron con anterioridad.
No creemos que tal medida represente un gasto excesivo y puede, sin embargo, ser motivo de orgullo, de invaluable curiosidad histórica y de entrañable amor a nuestras raíces y tradiciones.
Agradeciendo de antemano su atención a la presente, nos suscribimos de ustedes,
Atentamente
Armando Hopkins Durazo
Gilberto Escobosa Gámez.
ALGUNOS CAMBIOS EFECTUADOS EN LOS NOMBRES DE LAS CALLES DE HERMOSILLO
La actual Avenida Serdán, fue primeramente Calle de la Alameda, después Calle de los Molinos, posteriormente, a partir de 1883 fue Calle de los Naranjos y desde finales del siglo pasado hasta 1911, fue la Calle de Don Luis.
Desde mediados del siglo XIX existía la Calle del Datilito, antes de terminar esa centuria llevó el nombre de Calle Porfirio Díaz y hoy es la Calle Garmendia.
La antigua Calle de los Laureles es hoy la Calle Morelia; la Tampico se llama ahora Avenida Alvaro Obregón; la vieja calle Campeche después fue Agustín de Vildósola y hoy es la Avenida Plutarco Elías Calles. La Calle Hidalgo se convirtió en José Ma. Pino Suárez y la Calle de la Moneda, cuyo nombre databa desde 1835, es a partir de 1952, la Avenida Antonio Rosales.
Las viejas Calles del Carmen y de Comercio que en un tiempo tuvieron mucha importancia y que cambiaron sus nombres a No Reelección y Sufragio Efectivo, respectivamente, con frecuencia son todavía mencionadas por sus antiguos nombres.
La Calle del Rastro tiene por nombre actual Angel Flores; el antiguo Callejón Elena forma parte de la actual Calle Morelia; la Calle de la Carrera fue después Calle Tabasco y ahora es Avenida Dr. Pesqueira. También la Calle Dr. Roberto Paliza fue antes Calle Orizaba; la Avenida Jesús García llevó por nombre Avenida Rosales y la Insurgente Pedro Moreno fue la Calle Morelos.
NACE ASOCIACION HERMANA EN SINALOA
Durante el mes de Abril tuvimos el gusto de recibir la visita del Sr. Lic. Jesús Zazueta Sánchez, quien actualmente preside el Centro de Estudios Históricos del Noroeste, A.C. con sede en la ciudad de Los Mochis, Sinaloa.
Dicho Centro fue constituido formalmente el 14 de Abril de 1983, y sus finalidades son en gran medida similares a las de la Sociedad Sonorense de Historia. Su interés por el estudio del pasado común de Sonora y Sinaloa, así como la labor del rescate de documentos y tradiciones que ellos pretenden realizar, vendrá a fortalecer nuestras relaciones y coadyuvará a aumentar las actividades de ambas asociaciones.
Consideramos que de esta manera, la S.S.H., y el Centro de Estudios Históricos del Noroeste, A.C. Instituciones hermanadas en sus propósitos, están llamadas a participar conjuntamente en actividades de investigación histórica. Se ha pensado en promover en alguna fecha cercana, una reunión sobre temas históricos del Noroeste, a celebrarse probablemente en Sinaloa.
Deseamos una larga y fructífera existencia al organismo hermano y desde estas columnas enviamos un cordial saludo a nuestro amigo, el Lic. Zazueta Sánchez, su primer Presidente. (F.M.T.)
NOTAS BIBLIOGRAFICAS
Por: Lic. Fco. Manzo Taylor
LA PINTADA, Manuel Robles Ortíz. Museo Regional de Sonora/Extensión Universitaria. Hermosillo, Sonora. Octubre 1982.
Folleto cuya primera edición data de 1971, contiene un resumen de los acontecimientos más importantes que sucedieron en la Sierra de la Pintada en el Siglo XVIII. Robles hace un análisis de las Pinturas Rupestres de esa área; algunas de las cuales anteceden a la llegada de los Españoles a Sonora, destacando la relación de las pinturas con los indígenas Seris, a quienes se les atribuye la mayor parte de ellas.
APOLOGETICO DEFENSORIO Y PUNTUAL MANIFIESTO, Francisco Xavier de Faria. Versión paleográfica de Gilberto López Alaniz. Universidad Autónoma de Sinaloa, Instituto de Investigaciones de Ciencias y Humanidades. Apartado Postal 80, Culiacán Rosales, Sinaloa. México 1981.
Documento poco conocido, el Apologético es una defensa que hacen los Jesuitas ante el virrey de la Nueva España y el gobernador de la Nueva Vizcaya, debido a las calumnias y ataques que en el Siglo XVII les fueran hechos por un capitán de Presidio de Sinaloa. La vida misional se encuentra aquí bien relatada, estando también ilustrada la política económica de los Padres Misioneros. Nos da este trabajo una buena idea de la relación existente entre los indígenas y los misioneros. Contiene, en resumen, una importante crónica del Siglo XVII sobre Sonora y Sinaloa.
LA DONCELLA DE CABORA. Mario Gill. Cuadernos Mexicanos, SEP Año 1, No. 45, S.F.
En este breve trabajo, Gill nos relata en forma amena, la influencia de Teresa Urrea en el noroeste de México a fines del Siglo XIX. Es indudable que con la bandera de Teresa Urrea, la Santa de Cabora, se presentan entonces brotes prerrevolucionarios, dentro de los cuales destaca el caso de Temochic, ese pueblo de la sierra de Chihuahua que fuera destruido en su totalidad por las fuerzas porfiristas.
LOS EJIDOS COLECTIVOS DE 1976. La lucha por la tierra en el Valle del Yaqui. Carlos Manuel Castaños. Apdo. Postal 27 Chapingo, México 1982.
Historia de lo inmediato, así podríamos denominar a este libro. Los planteamientos de Castaños son interesantes, sobre todo en - lo tocante a la evolución de los Ejidos Colectivos del Valle del Yaqui hasta la fecha de la publicación del libro. Los antecedentes de la Expropiación de 1976 y sus efectos son también tratados por Castaños, recordando que él mismo fue actor en estos acontecimientos en su calidad de Funcionario de la SAG. En su trabajo Castaños toca también la Coalición de Ejidos y su organización. Se complementa todo esto con apéndices sobre los Ejidos Colectivos de 1937, los dotados en 1976, organigramas de la coalición de ejidos colectivos, y un mapa de los ejidos dotados según decreto presidencial de fecha 19 de Noviembre de 1976.
ANTONIO NAKAYAMA D. Sinaloa. Un bosquejo de su historia. Culiacán Rosales, Sinaloa, México 1982. H. Congreso del Estado de Sinaloa y Confederación de Asociaciones Agrícola del Estado de Sinaloa (CAADES)
Difícil tarea la del historiador, que trata de resumir en lo que él mismo considera un bosquejo, la historia de su Estado. Y sin embargo, Nakayama logró su cometido en su excelente trabajo, probablemente póstumo, nos lleva desde la prehistoria de Sinaloa, hasta el quimérico ensayo socialista de Albert Kimsey Owen en Topolobampo. De especial interés para nosotros son los capítulos relacionados con las Misiones de la Compañía de Jesús, la visita de Don José de Gálvez, y Sinaloa Independiente. Apunta Nakayama notas de interés sobre el Apologético Defensorio y Puntual Manifiesto, cuya nota bibliográfica aparece en nuestro Boletín.
FECHAS HISTORICAS DE MEXICO. Fernando Orozco L. Panorama Editorial, S.A. México, D.F. 1982.
Este trabajo viene a ser sobre efemérides mexicanas. Sobre Sonora hay notas como: La campaña de Diego de Guzmán, la Fundación de San José de Guaymas, la llegada del Padre Kino, información sobre los Yaquis, el sacrificio de Jesús García, etc. A pesar de algunos errores obvios, es un trabajo interesante. Se agradece la colaboración del C.P.T. Francisco López Moraga.
PARTICIPACION DE LA S.S.H. EN REUNION CULTURAL
La Sociedad Sonorense de Historia participó en la Reunión de Evaluación Cultural convocada por el Gobierno del Estado ante la presencia del Lic. Juan José Bremer, Sub-secretario de Cultura, realizada el mes pasado, por conducto de nuestro Presidente, el Ing. Armando Hopkins Durazo, quién después de exponer su punto de vista respecto al porqué la cultura histórica se encuentra atrasada en el Estado de Sonora y porqué los sonorenses hemos visto con indiferencia y hasta con desdén nuestros propios esfuerzos culturales despreciando valores auténticos, plantea la pregunta, qué podemos hacer para realizar con éxito un programa que nos situara a los sonorenses al mismo nivel cultural que las entidades más avanzadas del País?. respondiéndose:
Es mucho; pero quizás lo más urgente es conocernos, conocer nuestra historia, explicarnos nuestro atraso, así como nuestras limitaciones. Estudiar lo nuestro, rescatar los valores auténticos que yacen ignorados y olvidados. Apoyar y estimular toda manifestación cultural en nuestro Estado, pero con especial ahínco las identificadas con raíces locales. No esforzarnos tanto por lograr una identidad nacional si ésta ignora la regional, después de todo, es la suma de éstas, las regionales, las que conforman la identidad nacional.
Después expone la ponencia los programas concretos de la Sociedad Sonorense de Historia con los cuales está contribuyendo a realizar una política de acción basada en lo anterior.
Por último, respondiendo a la pregunta, cómo podría Sonora obtener un mayor beneficio de la acción federal en material cultural?, concentra la respuesta en tres palabras: Apoyo, Coordinación y Descentralización. Apoyo a lo que se está haciendo, Coordinación para sumar lo que se puede hacer desde el centro y una verdadera Descentralización para que la expresión cultural sonorense surja recia y sin tutelas, con la fuerza propia del carácter de sus hombres.
SONORA 1862-1863
(En el Aniversario de la Batalla del 5 de Mayo en Puebla)
Por: Gilberto Escobosa Gámez
Dice Don Ramón Corral Verdugo que "desde principios de 1862 el País comenzó a agitarse con los aprestos de guerra para combatir la injusta invasión extranjera. El Presidente Juárez expidió un decreto para que todos los Estados mandaran un contingente de 56,000 hombres armados para la lucha que se iniciaba y poniendo a disposición de los Gobernadores las rentas federales, con el fin de levantar y equipar la fuerza que a cada Estado le correspondía. A Sonora le tocaba dar 1,000 hombres y con el objeto de preparar los ánimos para facilitar su organización; el General Pesqueira expidió una entusiasta proclama llamando a la guerra a los sonorenses".
Al saberse en Sonora la noticia del combate de las Cumbres de Aculzingo, e1 Gobernador Pesqueira recaudó de los contribuyentes la cantidad de $40,000.00 para la organización de Guardia Nacional. Y al tenerse la noticia del triunfo del General Zaragoza en Puebla, elevó la moral de los sonorenses y fue posible formar un contingente de 850 hombres que en el mes de Junio embarcó por Guaymas con destino a Mazatlán para de a11í marchar a los frentes de guerra. El Coronel García Morales, quien comandó a la tropa hasta Sinaloa, quedó a11í como Gobernador y Comandante Militar. Los hombres de Sonora llegaron a la Cd. de México el 31 de Marzo de 1863 para formar parte del Ejército del Centro al mando del General Ignacio Comonfort.
No obstante que la lucha armada llegaría a Sonora hasta el mes de Mayo de 1865, el General Pesqueira fue incansable en sus actividades tendientes a la defensa del Estado que gobernaba. Desgraciadamente las tribus Mayo y Yaqui - y quienes las provocaban- no entendían razones y constantemente se levantaban en armas o cometían depredaciones sin cuento. En el mismo año de prueba nacional, 1862, los Mayos atacaron el Fuerte de Santa Cruz, lo cual obligó al Prefecto de Alamos, don Federico Ronstadt, a hacerles una campaña en toda forma; y por otra parte los Apaches obligaban al Gobierno y a los particulares a combatirlos. A tanto llegaron las incursiones vandálicas de los Apaches que penetraron hasta el Distrito de Guaymas a donde Pesqueira hubo de ir a combatirlos.
Fue hasta 1865 que llegaron a Sonora las avanzadas de las mejores tropas del mundo; después de luchar durante dieciséis meses en las peores circunstancias, se reembarcaron por donde habían llegado, en el mes de Septiembre de 1866. Se fueron los franceses de nuestro Estado, maltrechos, diezmados y conscientes de que habían encontrado un enemigo digno de enfrentarse a los soldados de Napoleón; las batallas de Guadalupe y de Ures, pasarían a la historia como un testimonio de la bravura y el patriotismo de los sonorenses.
COMENTARIOS AL MANIFIESTO DE NOGALES DE ALVARO OBREGON (JUNIO DE 1919)
En 1920 se realizarían las elecciones a la Presidencia de la República y con cierta anticipación se manifestaron algunas inquietudes electorales que el Presidente Don Venustiano Carranza procuró frenar. Por tal motivo, el 15 de Enero de 1919 se hizo público un Manifiesto de la Nación con el propósito de detener la propaganda política hasta fines de aquel año, aduciendo razones que creía conveniente para su administración.
Aunque pueda discutirse la eficacia del llamado Presidencial a la luz de los acontecimientos posteriores, se tiene que asegurar que aquel manifiesto fue la primera expresión pública, de que el Presidente Carranza estaba decidido a participar en la Contienda Electoral, y haciendo use de su poder, deseaba contar con la alianza del tiempo, juzgando prudente el transcurso de un año a efecto de tomar posiciones. Pero los impacientes no le oyeron y la campaña siguió su desarrollo cada vez con mayor intensidad.
De los pretendientes a la Presidencia de la República, el más independiente y el de mayor personalidad era e1 General Alvaro Obregón, que prácticamente había roto sus relaciones oficiales con el régimen y había renunciado al Grado Militar. El lo. de Junio de 1919, el General Obregón lanzó su candidatura independiente a la Presidencia de la República desde la ciudad de Nogales, Sonora, mediante la publicación de un brillante manifiesto,. que ahora conocemos como "EL MANIFIESTO, DE NOGALES".
Hasta esta ciudad, donde había instalado su hogar y estaba consagrado a las tareas de un negocio de Comisiones, el General Obregón había sentido en los primeros meses de 1919, "algo así como la resaca que llega a las playas cuando los mares se agitan en su centro", y aquello que al principio parecía algo sin importancia, fue aumentando hasta determinar una seria preocupación para el Visionario Sonorense. A1 principio fueron unas cuantas cartas de amigos, donde le insinuaban que abandonara su retraimiento y se preparara a entrar en la contienda política que se aproximaba. Después fueron innumerables las sugerencias de amigos y desconocidos, de agrupaciones obreras, de representantes de grupos políticos, e incluso de Partidos ya organizados en diferentes lugares del País que habían lanzado su candidatura a la Presidencia de la República, para el período Constitucional 1920-1924. Las comunicaciones que recibía Obregón variaban mucho en estilo; unas eran en tono de súplica, otras imperativas; le señalaban responsabilidades históricas; le hablaban en nombre de grupos, de la Revolución, de la Democracia, de la Patria.
Ante aquella situación, no podía permanecer indiferente y decidió buscar el origen de la agitación, sin temor a los peligros que se auguraban. Tomó el lugar que le correspondía sin vacilaciones, como cuando fue a los desiertos de Chihuahua a raíz de la infidencia de Pascual Orozco, como cuando marchó contra Victoriano Huerta después de la decena trágica, como cuando fue a Celaya a combatir a Villa, quien había olvidado los compromisos contraídos con la Revolución desconociendo al Primer Jefe de ella, o como cuando volvió a su hogar y a su trabajo una vez restablecido el orden constitucional. Estaba consciente de que los peligros que se presentarían iban a ser distintos, pero los aceptaría sin perjuicios ni preocupaciones porque le favorecía su absoluta independencia.
Hacia dos años que el orden constitucional había sido devuelto a la nación, restaurándose los derechos que habían sido arrancados por la usurpación. El General Obregón había querido ser uno de los primeros en disfrutar de ellos, renunciando de manera espontánea a su grado militar, al que se vió obligado a sujetarse durante varios años por un mandato del deber, cuando éste le exigió recobrar con las armas lo que con las armas había sido arrebatado en las jornadas de la "Decena Trágica".
Dos años hacía que el ciudadano Alvaro Obregón vivía en el más legitimo bienestar, y ya se veia obligado a volver a experimentar las zozobras, responsabilidades y peligros que el deber cívico le imponía. Para fijar el lugar que le correspondía en las circunstancias políticas del país a mediados de 1919, Obregón expresó la necesidad de realizar una investigación minuciosa de las causas que originaban el malestar que se experimentaba, con motivo de la campaña electoral que estaba por realizarse, mediante la cual el pueblo debería designar al sucesor de Don Venustiano Carranza en la Presidencia de la República.
El General Obregón, opinó en 1919, que había en el país un solo Partido Político en actividad, con tendencias avanzadas, dividido en muchos grupos, diferentes en detalles, que obedecían al carácter de sus organizadores. Pero reconocía que en nuestro país siempre habían existido dos partidos, el Conservador y el Liberal, con tendencias diametralmente opuestas. Al primero lo integraban los opresores, representados por los grandes acaudalados, el alto clero y los extranjeros privilegiados; mientras que al segundo lo formaban los oprimidos, las clases trabajadoras de jornaleros, obreros, profesionales, agricultores, ganaderos y pequeños industriales que constituían la mayoría del pueblo mexicano, cuya fuerza ha quedado plenamente demostrada en las contiendas armadas, donde invariablemente ha salido victorioso, no obstante las desventajas con que siempre ha iniciado sus luchas.
Después de la Revolución de Independencia, el Partido Conservador se ha visto reforzado por caudillos liberales que han prostituído su prestigio, cegados por su ambición o por defensa de fortunas ilícitas, siendo entonces utilizados por el Partido Conservador, como instrumentos para hacerse conducir hasta el Poder. Este tipo de Neo-Conservadores, ha significado en todas las épocas, el escollo más serio para la realización de los principios liberales.
El Partido Liberal siempre ha triunfado en las luchas armadas, porque siempre lo han integrado las mayorías y ha contado por lo tanto, con las inmensa fuerza de la opinión pública, Mientras que el Partido Conservador busca por conducto de los extranjeros privilegiados, el apoyo exterior, haciéndose odiosas sus causas ante la conciencia nacional. Además, la mayor parte de los Conservadores son malos combatientes, pues solo encaminan sus esfuerzos a la defensa de sus intereses materiales, revistiéndose de una aparente neutralidad que dista mucho de ser cierta. "Su labor resulta deficiente porque se concreta a comprar prestigios y a pagar puñales, ignorando que el prestigio que se vende deja de ser prestigio, y el puñal que se paga sirve solo para aumentar el número de los mártires, y éstos, han sido siempre el mejor combustible para inflamar la hoguera de las iras populares". Así, los conservadores han acumulado desaciertos hasta labrar su propio desastre, después de haber sido explotados por los falsos caudillos que les han alquilado sus espadas.
Continuando con sus reflexiones, el General Obregón, se preguntaba: ¿Porque fracasa el Partido Liberal en las contiendas políticas que siguen a sus victorias armadas, a pesar de que este partido significa una gran mayoría en el país? y luego él mismo respondía, afirmando, que al iniciarse las luchas políticas, éstas se realizaban dentro del mismo partido, originando divisiones, unas de carácter general, otras eminentemente locales. Las primeras comprendían a todo el País, cuyo número lo determinaba siempre la cantidad de caudillos, que al concluir la lucha armada eran o se consideraban señalados a la Presidencia de la República, Las segundas se presentaban con idénticas características dentro del territorio de cada Estado.
Por el desprestigio que algunos caudillos conquistaban para el Partido Liberal, a1 apartarse del camino que señalaban sus principios, para seguir los que conducían a la opulencia y al poder, aprovechándose del prestigio conquistado con el esfuerzo colectivo para improvisar fortunas y cometer desmanes, actos que para bien del país han sido condenados siempre por la opinión pública. Y estos caudillos, huérfanos de prestigio y distanciados de las mayorías que les habían dado nombre y lustre, olvidándose de los compromisos contraidos con el pueblo combatiente, se convertían en instrumentos de la reacción, y permitían que sobre su desprestigio cabalgara cómodamente el Partido Conservador y tomara puestos claves en el Gobierno de la Nación.
A mediados de 1919 la situación del Partido Liberal en toda la República, según el criterio del General Obregón era desastrosa, ya que se encontraba prácticamente desintegrado, debido a que se habían repetido todos los fenómenos señalados como factores determinantes de sus anteriores fracasos. Las divisiones se habían producido en todos sus aspectos, degenerando en algunos Estados, de divisiones políticas en contiendas armadas. Pero lo que le producía más profundo desconsuelo, era ver que muchos hombres de relieve militar y civil, habían desvirtuado los principios del movimiento revolucionario, dedicando sus actividades a improvisar fortunas, alquilando plumas que los absolvieran ante la opinión pública.
Preocupaba al General Obregón que el Partido Conservador, dirigido por el grupo de caudillos Neo-Conservadores llevara al Poder Supremo de la Nación a uno de ellos, porque entonces la situación del Partido Liberal sería insostenible, pues desintegrado como se encontraba, se versa abandonado por un gran número de quienes se llamaban sus directores, que ya estaban distanciados de él, y que necesariamente buscarían la forma de incorporarse al Poder para salvaguardar sus intereses, dejando a los grupos dispersos y a los Jefes Militares que no habían violado los fueros del honor, resistiendo las tentaciones de la fácil adquisición del oro, o la más amarga de las disyuntivas, la de sumarse a la lista de los escépticos, retirándose a sus casas donde una muerte misteriosa podría sorprenderlos, o empuñar de nuevo el fusil y encender una vez más la guerra civil, que sería sin duda la más sangrienta porque tendría carácter vengador, poniendo en peligro a millares de vidas, inmensas riquezas, y quizás la propia nacionalidad.
Si un Neo-Conservador llegara al Poder Supremo de la Nación asesorado por el Partido Conservador, el Ejército, expresaba el General Obregón, quedaría supeditado a los Jefes que llevaban inscrito en sus banderas el lema: "Poder y Riqueza". El papel de la milicia sería el de verdugo ante la opinión pública, sus elementos quedarían colocados entre la ordenanza y la conciencia, entre el deber del soldado y la dignidad del ciudadano, estableciéndose así un escalafón de ignominia, Entonces sería fatal el porvenir histórico de la Revolución Constitucionalista y el de su Primer Jefe, pues se destruiría la obra revolucionaria y su naciente legislación.
En 1919 existía la creencia general, de que el Primer Jefe del Ejército Constitucionalista había observado algunas tolerancias con ciertos jefes militares, en actos de medro personal. Jefes que creyeron que el único objetivo de la lucha armada era el derrocamiento del usurpador Victoriano Huerta y el sometimiento del incidente Francisco Villa, dejando los actos de moralización y corrección para cuando fuera establecido el Gobierno Constitucional. Posteriormente se creyó, que estos actos fueron aplazados debido a las difíciles condiciones por las que tuvo que atravesar el Gobierno, dejándose su ejecución para que la realizara un sucesor que no tuviera los mismos compromisos políticos.
Existía un fundado temor de que los intereses materiales acumulados durante la Revolución, por Jefes con pocos escrúpulos, hubieran significado una barrera infranqueable para la implantación de los principios más avanzados proclamados durante la lucha, principalmente aquel que sirvió de base fundamental, el de la efectividad del sufragio. Además, existía en las mayorías el legítimo deseo de Verse libre de la tutela oficial a la hora del sufragio, tutela que ha significado en nuestro país, según lo demuestra nuestra amarga experiencia histórica, la guillotina de todas las libertades públicas.
Después de hacer las observaciones anteriores, el criterio del General Obregón se orientó a las siguientes conclusiones
I.- Existía en 1919 una gran ansiedad en todo el País, porque se temía que la libertad del sufragio, principio que había servido de eje cardinal al movimiento armado, se viera entorpecido por la barrera que le presentarían muchos de los principales caudillos y directores revolucionarios que habían acumulado grandes intereses materiales.
II.- Había el temor bien fundado, de que un fracaso político del Partido Liberal, diera al Partido Conservador la oportunidad de destruir las incipientes reformas, de las cuales una gran mayoría no se habían llevado a la práctica, pero que significaban el ansiado fruto del movimiento Revolucionario iniciado por el Apóstol Francisco I. Madero, y continuado por el C. Venustiano Carranza. Un triunfo del Partido Conservador, pondría en peligro a todos los miembros del Ejército que no habían empañado sus espadas con el vaho de la ambición, ni habían declinado sus laureles con el peso del oro que envilece.
III.- Había una gran ansiedad, por que se consideraba la paz en peligro, si el pueblo viera defraudados sus anhelos supremos, los que habían sido durante la lucha su único lenitivo para atenuar sus dolores y sus miserias.
IV.- El Partido Liberal a cuya custodia había estado siempre la dignidad nacional, por haber sido el único que había defendido noblemente con su sangre, cuando se había visto amagada por ejércitos extranjeros atraídos por el despecho del Partido Conservador, estaba en peligro, porque algunos de sus llamados directores habían desvirtuado sus principios y desertado. de sus filas.
V.- El único obstáculo que existía para la implantación de los principios avanzados que proclamó y defendió con tantos sacrificios el Partido Liberal durante la pasada lucha, lo constituían los intereses materiales creados durante la Revolución.
VI.- Estaban en peligro los fueros de ciudadanos.
VII.- Estaba en peligro la personalidad histórica del Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, si su obra, a pesar de las indiscutibles energías y atingencia con que venció los mayores escollos para llevarla a cabo, resultara infecunda y fuera a ofrecer solamente, como amargo fruto, el resultado funesto de todas nuestras anteriores Revoluciones: NO PERMITIRLE AL PAIS LIBERARSE DE SUS LIBERTADES.
Los medios que el General Obregón proponía en 1919, para conjurar el peligro y poner al Partido Liberal en condiciones de obtener una victoria política definitiva, fueron
I.- Darle al Partido Conservador la oportunidad para que figurara en la contienda, dentro del amplio régimen que daban nuestras Leyes Liberales en toda lucha política, sin que tuviera que disfrazarse con la máscara de la Revolución, presentado sus programas de retroceso y opresión y no con programas rentados por algún Neo-Conservador.
II.- Disponer los medios para que cada miembro del Partido Liberal pudiera actuar por su propia iniciativa, sin sujetarse a los compromisos contraídos por sus directores, eliminándose así a los que se hubieran apartado del camino marcado por el deber.
III.- Iniciar una nueva organización, para que todos los ciudadanos de la República pudieran emitir su voto, sin necesidad de incorporarse a ninguno de los grupos que actuaban en el escenario político, muchos de los cuales estaban organizados con elementos oficiales, cuya independencia tenía que ser muy relativa.
Al principio de este documento anunció el General Obregón, que no tomaría en cuenta hombres ni nombres para estudiar la situación política del País. A1 referirse a los Revolucionarios que habían convertido en medro personal el triunfo del Partido Liberal, deseaba dejar a ellos la tarea de dar la voz de "Presente", cuando les pasara lista la opinión pública después de leer este Manifiesto.